REVOLUCIÓN INDUSTRIAL (DOCUMENTOS)


planella_tejedoraDOCUMENTOS SOBRE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

Estimados lectores:

A continuación presentamos una serie de documentos relacionados con el proceso histórico denominado Revolución Industrial.

Invitamos a leer y analizar los documentos, teniendo en cuenta lo siguiente:

  1. identificar autor, país, año.
  2. leer e identificar ideas centrales de cada párrafo.
  3. identificar tipo de documento (académico, religioso, periodístico, etc.)
  4. identificar intensión y motivaciones del autor.
  5. contextualizar históricamente los documentos.
  6. buscar otras explicaciones sobre las consecuencias de la Revolución Industrial.
  7. contrastar con explicaciones bibliográficas y/o con otras fuentes de información.
  8. al finalizar explicar comparativamente los documentos expuestos.

Documentos:

  1. Los niveles de vida durante la Revolución Industrial.
  2. Fragmento del relato de un obrero hecho ante una comisión de trabajo en las industrias, que se realizó en Inglaterra en el año 1832
  3. El aumento de la población.
  4. La pasarela de la miseria.
  5. Informe de la comisión formada en la cámara de los comunes 1806.
  6. EL trabajo de los niños.

 1.    Los niveles de vida durante la Revolución Industrial

Ningún historiador niega que la Revolución Industrial elevara a la larga los niveles de vida de los trabajadores. La población obrera y campesina de los países que se industrializaron consumía más a fines del siglo XIX que en el siglo XVIII. Tenía una mayor esperanza de vida y también había logrado una mejor educación y sanidad. Sin embargo, un tema muy debatido por los historiadores es si esa elevación del bienestar se dio o no durante las primeras décadas de la Revolución Industrial. Dos tendencias han surgido en relación con este tema: la «pesimista» y la «optimista». Los historiadores pesimistas sostienen que los trabajadores disminuyeron su nivel de vida durante los primeros tiempos de la Revolución Industrial. Afirman que los salarios bajaron. Que las condiciones de trabajo en las fábricas eran más penosas que en los talleres artesanales o en el campo. Que en las fábricas trabajaban 14 o 15 horas diarias mujeres y niños de corta edad. Que las ciudades eran insalubres y la población de los barrios obreros vivía hacinada en sus hogares. La escuela pesimista sostiene, pues, que el aumento de la renta nacional durante las primeras décadas de la industrialización benefició exclusivamente a los capitalistas y a las clases medias. La mayor riqueza se había concentrado de este modo en manos de una minoría de la población. 

La tendencia optimista mantiene puntos de vista contrarios. Admitiendo que el nivel de vida de los trabajadores era muy bajo, algunos historiadores piensan que los salarios subieron. Que las condiciones de trabajo en las fábricas eran similares a las que antes existían en los talleres y hogares campesinos, donde también hombres, mujeres y niños trabajaban muchas horas. Que la mortalidad disminuyó en las ciudades pese a su insalubridad, lo que demostraría que la vida en el campo antes de la Revolución Industrial no era precisamente bucólica. La escuela optimista sostiene, pues que el aumento de la renta nacional durante las primeras décadas de la industrialización benefició a capitalistas y clases medias más que a trabajadores, pero que éstos también elevaron algo su nivel de vida.

El debate entre pesimistas y optimistas no ha concluido, porque es muy difícil medir el nivel de vida durante los inicios de la Revolución Industrial. La primera dificultad procede de la escasa información todavía disponible sobre la evolución de los salarios reales (…) Otras dificultades provienen de la escasa información existente sobre los precios o sobre los niveles de desempleo. Tampoco se sabe lo suficiente sobre las condiciones de trabajo en talleres artesanales y en hogares campesinos anteriores a la Revolución Industrial.

No se puede, por tanto, emitir un juicio definitivo sobre si esas condiciones fueron peores o similares en las fábricas. Aumentara o disminuyera el nivel de vida, lo cierto es que los trabajadores que vivieron la primera fase de la Revolución Industrial participaron muy escasamente del aumento del aumento de la riqueza. Sobre ellos recayó la peor parte de la industrialización: salarios de subsistencia, condiciones de trabajo a menudo inhumanas, mayor que otras clases sociales y ruptura de sus modos de vida tradicionales. Nada de esto puede negarse. Pero también es cierto que las clases trabajadoras de los países que se industrializaron lograron a la larga un nivel de vida muy superior al de las sociedades preindustriales. Este acceso a un mayor bienestar no fue sólo resultado del aumento de la productividad y de la riqueza, sino de una mejor distribución de la renta gracias a las conquistas sociales de los trabajadores.

FUENTE: Antonio Escudero, La Revolución Industrial, Editorial Anaya, Madrid 1988, páginas 102 a 105

2. Fragmento del relato de un obrero hecho ante una comisión de trabajo en las industrias, que se realizó en Inglaterra en el año 1832:

Tenía yo 7 años cuando empecé a hilar lana en una fábrica. La jornada de trabajo duraba desde las cinco de la mañana hasta las 8 de la noche, con un único descanso de treinta minutos a medio día para comer.

Teníamos que tomar la comida como pudiéramos, de pie o apoyados de cualquier manera. Así pues, a los siete años yo realizaba catorce horas y media de trabajo efectivo.

En aquella fábrica había alrededor de cincuenta niños, más o menos de mi edad, que con mucha frecuencia caían enfermos. Cada día había al menos media docena de ellos que estaban indispuestos por culpa del excesivo trabajo.

 3. El aumento de la población.

Un tejedor manual muy bueno, de 25 a 30 años de edad, podría tejer por semana dos piezas de 9 octavos de tela de camisa, de 24 yardas de longitud cada una, y de una trama de 100 hilos por pulgada.

En 1823 un tejedor de 15 años que atendiera dos telares mecánicos, podría tejer 7 piezas semejantes en solo una semana.

En 1826, un tejedor de 15 años, al frente de dos telares mecánicos podría hilar por semana 12 piezas semejantes; y algunos podrían hacer hasta 15.

En 1833, un tejedor de 15 a 20 años, ayudado por una niña de 12 años, al frente de 4 telares mecánicos, podría hilar en una semana 18 piezas de este tipo; y algunos increíblemente pueden llegar hasta 20.

FUENTE: Baines, Historia de la Manufactura de Gran Bretaña, 1835. Página 240.

 4. La pasarela de la miseria

Me situé en la calle Oxford de Manchester y observé a los obreros en el momento en que abandonaban las fábricas, a las 12 en punto. Los niños tenían casi todos mal aspectos, eran pequeños, enfermizos; iban descalzos y mal vestidos. Muchos no aparentaban tener más de 7 años. Los hombres de 16 a 24 en general, ninguno de ellos de edad avanzada, estaban casi tan pálidos y delgados como los niños. Las mujeres eran las que tenían apariencia más respetable, pero entre ellas no vi ninguna que tuviera un aspecto lozano o bello. Vi, o creí ver una estirpe degenerada, seres humanaos mal desarrollados y debilitados, hombres y mujeres que no llegarían a viejos, niños que jamás serían adultos saludables. Era un triste espectáculo.

FUENTE: Turner Thakrah: Informe del médico, 1831.

5. Informe de la comisión formada en la cámara de los comunes 1806.
(Encargada de estudiar la expansión de la industria lanera y los diferentes aspectos de la Industrialización)

Con gran satisfacción, esta Comisión nombrada por ustedes, puede iniciar su relación informando que la industria lanera ha ido poco a poco creciendo en casi todas las diversas partes de Inglaterra en las que es practicada; hasta el punto de que, mientras que el consumo interior ha aumentado con el crecimiento de la población y de la riqueza de nuestro país, las exportaciones de productos laneros han alcanzado, en el cómputo oficial, la inmensa cifra de 6.000.000 de libras esterlinas o, en valor real, de casi 8.000.000 de libras esterlinas.

Es universalmente conocido el rápido y milagroso desarrollo, en estos últimos años, de las industrias y del comercio de este nuestro país, como son también conocidos los efectos de ese progreso sobre la renta y sobre la fuerza de la nación; y si se consideran las causas inmediatas de ese incremento, resultará claro que, después de al favor de la providencia, deberá ser atribuido sobre todo al espíritu de empresa y a la industriosa actividad difundidos en un pueblo libre e instruido, al cual se le ha permitido ejercitar sin restricciones sus talentos en el empleo de un vasto capital; impulsando al máximo el principio de la división del trabajo; poniendo en contribución todos los recursos de la investigación científica y de la ingeniosidad mecánica; y, en fin, valiéndose de todos los beneficios a extraer de las visitas a países extranjeros, no sólo para estrechar nuevas relaciones comerciales y consolidar las antiguas, sino también para obtener conocimiento personal de las necesidades, del gusto, de las costumbres, de los descubrimientos y de las mejoras técnicas, mediante hechos y sugerencias traídos del extranjero, perfeccionar las industrias existentes, añadiendo otras nuevas a nuestra producción de nuestra actividad industrial y comercial y adquiriendo fama de proveedores especializados. Solamente así, hay que repetirlo, y sobre todo porque las máquinas han mejorado la calidad y reducido el coste de fabricación de diversos artículos a exportar, solamente así nuestras industrias y nuestro comercio han progresado. Se ha producido también un continuo crecimiento del peso de los impuestos y un progresivo aumento de los precios de las mercancías y de los géneros de mantenimiento, con repercusiones sin duda notables sobre los salarios. Pero con todo ello, el incremento industrial y comercial ha superado los cálculos y las previsiones más de color de rosa de los mejores publicistas…

FUENTE: VALERIO CASTRONOVO: La revolución industrial. Nova Terra, Barcelona, 1975. Págs. 121-122: (En: Antonio Fernández, Historia del Mundo Contemporáneo, Vicens Vives, 1994. página 18)

6. El trabajo de los niños.

«En 1832, Elizabeth Bentley, que por entonces tenía 23 años, testificó ante un comité parlamentario inglés sobre su niñez en una fábrica de lino. Había comenzado a la edad de 6 años, trabajando desde las seis de la mañana hasta las siete de la tarde en temporada baja y de cinco de la mañana a nueve de la noche durante los seis meses de mayor actividad en la fábrica. Tenía un descanso de 40 minutos a mediodía, y ese era el único de la jornada. Trabajaba retirando de la máquina las bobinas llenas y reemplazándolas por otras vacías. Si se quedaba atrás, «era golpeada con una correa» y aseguró que siempre le pegaban a la que terminaba en último lugar. A los diez años la trasladaron al taller de cardado, donde el encargado usaba correas y cadenas para pegar a las niñas con el fin de que estuvieran atentas a su trabajo. Le preguntaron ¿se llegaba a pegar a las niñas tanto para dejarles marcas en la piel?, Y ella contestó «Sí, muchas veces se les hacían marcas negras, pero sus padres no se atrevían a ir a al encargado, por miedo a perder su trabajo». El trabajo en el taller de cardado le descoyuntó los huesos de los brazos y se quedó «considerablemente deformada… a consecuencias de este trabajo».

FUENTE: Bonnni Anderson, Historia de las mujeres: una historia propia, volumen 2, Editorial Crítica, Barcelona, 1991, Pág. 287- 288

Atte.

Ana Henríquez Orrego. Directora de Escuela de Pedagogía en Historia, Geografía y Educación Cívica, Universidad de Las Américas. 

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REVOLUCIÓN INDUSTRIAL


1. DOCUMENTOS ESCRITOS SOBRE REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
2. ESQUEMAS REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

GUÍAS DE APRENDIZAJE SOBRE REVOLUCIÓN INDUSTRIAL:

REVOLUCIÓN INDUSTRIAL (WIKIPEDIA)

La Revolución industrial es un periodo histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, en el que el Reino Unido en primer lugar, y el resto de la Europa continental después, sufren el mayor conjunto de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la Historia de la humanidad, desde el Neolítico.
La economía basada en el trabajo manual fue reemplazada por otra dominada por la industria y la manufactura. La Revolución comenzó con la mecanización de las industrias textiles y el desarrollo de los procesos del hierro. La expansión del comercio fue favorecida por la mejora de las rutas de transportes y posteriormente por el nacimiento del ferrocarril. Las innovaciones tecnológicas más importantes fueron la máquina de vapor y la denominada Spinning Jenny, una potente máquina relacionada con la industria textil. Estas nuevas máquinas favorecieron enormes incrementos en la capacidad de producción. La producción y desarrollo de nuevos modelos de maquinaria en las dos primeras décadas del siglo XIX facilitó la manufactura en otras industrias e incrementó también su producción.

Tabla de contenidos

  1. Causas
  2. El comercio internacional
  3. Etapas de la Revolución industrial
  4. Impacto social
  5. Principios fundamentales de la industria
  6. Véase también

Ir a artíiculo original: http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_Industrial

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REVOLUCIÓN FRANCESA (DOCUMENTOS)


Es sabido que Napoleón entendía el arte como instrumento de propaganda política y de sí mismo.

David quiso expresar con lealtad los grandes objetivos de Napoleón.
En este caso
David ha representado la mentira iconográfica. Se conmemora el triunfo de las tropas imperiales de 1800 en Marengo. Era una batalla contra el imperio austríaco. No fue tan grande el triunfo ya que la batalla fue muy cruel y hubo muchísimas bajas debido a las numerosas muertes. Napoleón fue el culpable de muchos de los desastres, su inoperancia quedó patente, pero, gracias a sus generales no se llegó a la desgracia absoluta. Napoleón para engrandecerse quiso que David lo representara triunfante sobre un corcel agitado que representara la revolución, mientras él como sereno jinete, personificara la paz. Napoleón quiso mitificarse al modo de los antiguos héroes clásicos, tales como Carlo Magno o Aníbal. El nombre de éste último aparece escrito debajo del de «Bonaparte» en una roca del ángulo inferior izquierdo de la composición. David representa a Napoleón con los atributos de los antiguos monarcas. Le capta en el momento en que se dispone a subir las rocas del monte de S.Bernardo en un brioso corcel. Se sabe que Napoleón pasó los Alpes sobre un pobre burro, en cambio, él quiso representarse a lomos de un caballo árabe de origen español que le había regalado Carlos IV. Se llamaba El Jornalero y era un pura sangre blanco.
DOCUMENTOS

1. Abolición del régimen feudal.
2. Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano.
3. El Imperio de Napoleón.
4. El bloqueo continental. 1806
5. Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano.
6. Consideraciones sobre Francia.
7. Definición del modelo revolucionario
8. El Congreso de Viena, 1814-1815
9. Nacionalidad contra legitimidad

1. Abolición del régimen feudal.

Art. 1. La Asamblea Nacional suprime enteramente el régimen feudal y decreta que los derechos y deberes, tanto feudales como censales,… la servidumbre personal y los que los representan, son abolidos sin indemnización, y todos los demás declarados redimibles, y que el precio y el modo de la redención serán fijados por la Asamblea NacionalArt. 3. El derecho de caza y coto abierto queda de igual forma abolido…

Art. 4. Todas las justicias señoriales son suprimidas sin ninguna indemnización..

Art. 5. Los diezmos de cualquier tipo y los censos a que dieran lugar bajo cualquier denominación con que sean conocidos y percibidos, incluso por abono, poseídos por los cuerpos regulares y seculares, como sus beneficios, los edificios y todo tipo de manos muertas, incluso de la Orden de Malta y otras órdenes religiosas y militares…, serán abolidos.

Art. 7. La justicia será gratuita (…)

Art. 11. Todos los ciudadanos, sin distinción de nacimiento, podrán ser admitidos a todos los empleos y dignidades eclesiásticas, civiles y militares, y ninguna profesión útil reportará deshonra.
Decreto del 4 de agosto1789de la Asamblea Nacional Francesa.

2. Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano.

«Los representantes del pueblo francés, constituidos en Asamblea Nacional, considerando que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos del hombre son las únicas causas de las desgracias públicas y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer, en una declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrados del hombre, para que esta declaración, constantemente presente a todos los miembros del cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes; para que los actos del poder legislativo y los del poder ejecutivo, pudiendo en cada instante ser comparados con el objetivo de toda institución política, sean más respetados; para que las reclamaciones de los ciudadanos, fundadas desde ahora sobre principios simples e indiscutibles, redunden siempre en el mantenimiento de la Constitución y en la felicidad de todos. En consecuencia, la Asamblea Nacional reconoce y declara, en presencia y bajo los auspicios del ser Supremo, los siguientes derechos del hombre y del ciudadano:Artículo 1. Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales no pueden fundarse más que sobre la utilidad común.

Artículo 2. El objetivo de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.

Artículo 3. El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación. Ningún cuerpo ni individuo puede ejercer autoridad que no emane expresamente de ella.

Artículo 4. La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no dañe a un tercero; por tanto, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene otros límites que los que aseguren a los demás miembros de la sociedad el disfrute de estos mismos derechos. Estos límites no pueden ser determinados más que por la ley.

Artículo 5. La ley no tiene derecho de prohibir más que las acciones nocivas a la sociedad. Todo lo que no está prohibido por la ley, no puede ser impedido, y nadie puede ser obligado a hacer lo que ella no ordena.

Artículo 6. La ley es la expresión de la voluntad general. Todos los ciudadanos tienen derecho a contribuir personalmente, o por medio de sus representantes, a su formación. La ley debe ser idéntica para todos, tanto para proteger como para castigar. Siendo todos los ciudadanos iguales ante sus ojos, son igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según su capacidad, y sin otra distinción que la de sus virtudes y talentos.

Artículo 7. Ningún hombre puede ser acusado, arrestado ni detenido, si no es en los casos determinados por la ley, y según las formas por ella prescritas. Los que solicitan, expiden, ejecutan o hacen ejecutar órdenes arbitrarias deben ser castigados, pero todo ciudadano llamado o designado en virtud de la ley, debe obedecer en el acto: su resistencia le hace culpable.

Artículo 8. La ley no debe establecer más que penas estrictas y evidentemente necesarias, y nadie puede ser castigado sino que en virtud de una ley establecida y promulgada con anterioridad al delito y legalmente aplicada.

Artículo 9. Todo hombre ha de ser considerado inocente mientras no sea declarado culpable, y si se juzga indispensable el detenerlo, todo rigor que no fuere necesario para asegurarse de su persona será severamente reprimido por la ley,

Artículo 10. Nadie debe ser molestado por sus opiniones, incluso religiosas, con tal de que su manifestación no altere el orden público establecido por la ley.

Artículo 11. La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los más valiosos derechos del hombre. Todo ciudadano puede pues hablar, escribir, imprimir libremente, salva la obligación de responder del abuso de esta libertad en los casos fijados por la ley.

Artículo 12. La garantía de los Derechos del Hombre y del Ciudadano necesita de una fuerza pública; esta fuerza queda instituida para el bien común y no para utilidad particular de aquellos a quienes está confiada.

Artículo 13. Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración, es indispensable una contribución común. Esta contribución debe ser repartida por igual entre todos los ciudadanos, según sus facultades.

Artículo 14. Todos los ciudadanos tienen el derecho de comprobar por sí mismos o por sus representantes la necesidad de la contribución pública, de consentirla libremente, de vigilar su empleo y de determinar su cuantía, su asiente, cobro y duración.

Artículo 15. La sociedad tiene el derecho de pedir cuentas de su administración, a todo agente público.

Artículo 16. Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada, ni la separación de los poderes determinada, no tiene Constitución.

Artículo 17. Siendo la propiedad un derecho inviolable y sagrado, nadie puede ser privado de ella, si no es en los casos en que la necesidad pública, legalmente comprobada, lo exija evidentemente, y bajo la condición de una indemnización justa.
(Asamblea Nacional Constituyente de Francia, 26 de agosto 1789)».

3. El Imperio de Napoleón.El sueño Napoleónico de someter a Europa bajo su autoridad, se enfrentó a la resistencia de los países que, organizados en sucesivas coaliciones, mantuvieron a Francia en un permanente y desgastador pie de guerra. (…)Como Inglaterra era la única potencia europea que se mantenía invencible frente a Napoleón, el emperador decretó contra ella el bloqueo continental, es decir, la prohibición a todos los países de Europa de comerciar con la isla. Portugal se negó a cumplir el decreto, ya que le significaba la parálisis económica, por lo que Napoleón emprendió una campaña contra este país. Esto obligó al emperador a firmar un tratado con España que le permitiera cruzar con sus tropas por territorio hispano, pero en la Entrevista de Bayona se apoderó de la corona española que cedió a su hermano mayor José Bonaparte. La resistencia española le significó a Francia seis años de desgastadoras campañas y con ella, la suerte de Napoleón comenzó a decaer.

En el otro extremo del escenario europeo, Alejandro I, zar de Rusia, organizó con Inglaterra la Sexta Coalición. La fracasada campaña contra Moscú le significó pérdidas de las que jamás se pudo recuperar el ejército francés. El gran desastre lo obligó a abandonar el suelo español. En la batalla de Leipzig de 1813, conocida también como la de las seis naciones, los ejércitos aliados de Austria, Rusia y Prusia llegaron hasta París, y Napoleón fue desterrado a la isla de Elba. En Francia se restableció la dinastía borbónica con el reinado de Luis XVIII, y la Europa vencedora se preparaba en Viena para restaurar el orden del Antiguo Régimen.

En 1815, Napoleón huyó de la isla Elba y regresó triunfante a París provocando la huida de Luis XVIII. El retorno solo duró cien días, ya que las tropas francesas fueron aplastadas por el general inglés Wellington en Bélgica, en la batalla de Waterloo. Confinado en la isla Santa Elena, Napoleón murió en 1821.

Con el retorno de Luis XVIII para restaurar la monarquía absoluta en Francia y la definitiva caída del Imperio de Napoleón I, desaparecía el primer gran ensayo de establecer un orden internacional en el mundo contemporáneo.
Patricia Jiménez, Historia Universal, Edit. Santillana, Santiago 1996, p.241

4. El bloqueo continental. 1806Dueño de la Europa continental, Napoleón se decide por la guerra económica contra Inglaterra. Desde Berlín decreta el bloqueo continental.Artículo 1. Se declara a la Islas Británicas en estado de bloqueo.

Artículo 2. Se prohíbe todo comercio y toda correspondencia con las Islas Británicas.

Artículo 3. Todo súbdito de Inglaterra, de cualquier condición que sea, que se encuentre en los países ocupados por nuestras tropas o por las de nuestros aliados, será hecho prisionero de guerra.

Artículo 4. Todo almacén, toda mercancía, toda propiedad, perteneciente a un súbdito de Inglaterra, se incautará.

Artículo 5. El comercio de las mercancías inglesas queda prohibido, y toda mercancía perteneciente a Inglaterra, o proveniente de sus fábricas y de sus colonias, se declara incautada.

Artículo 7. Ningún buque directamente procedente de Inglaterra o de las colonias inglesas, o que haya estado allí después de la publicación del presente decreto, será recibido en ningún puerto.

Artículo 8. Todo barco que, por medio de una falsa declaración, contravenga la disposición precedente, será aprehendido; y el navío y la carga se confiscarán como si fuesen propiedad inglesa.

Artículo 10. Se dará comunicación del presente decreto, por nuestro ministro de Relaciones exteriores, a los reyes de España, de Nápoles, de Holanda y de Etruria, y a los demás aliados nuestros, cuyos súbditos son víctimas, como los nuestros de la injusticia y de la barbarie de la legislación marítima inglesa.
NAPOLEÓN BONAPARTE. Berlín, 21 de Noviembre de 1806.

5. Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano. (FRAGMENTO)

«Los representantes del pueblo francés, constituidos en Asamblea Nacional, considerando que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos del hombre son las únicas causas de las desgracias públicas y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer, en una declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrados del hombre, para que esta declaración, constantemente presente a todos los miembros del cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes (…) Artículo 1.- Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales no pueden fundarse más que sobre la utilidad común.
Artículo 2.- El objetivo de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.
Artículo 3.- El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación. Ningún cuerpo ni individuo puede ejercer autoridad que no emane expresamente de ella.

Artículo 16.: Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada, ni la separación de los poderes determinada, no tiene Constitución.

(Asamblea Nacional Constituyente de Francia, 26 de agosto 1789)».

6. Consideraciones sobre Francia.1º Ninguna constitución es el resultado de una deliberación; los derechos de los pueblos no están nunca escritos, (…) los derechos escritos sólo son títulos declarativos de derechos anteriores, de los que sólo pueden decirse que existen porque existen (…).3º Los derechos e los pueblos parten de las concesiones de los soberanos, pero los derechos de los soberanos ni de la aristocracia no tienen fecha, , no autor.

7º Ninguna Nación puede darse la libertad sino la tiene (…)

10º La Libertad ha sido siempre un don de los reyes (…)

De Maistre, J. 1815. (Teórico de la Restauración) En: J. González Fernández
Historia del Mundo Contemporáneo, Edit. Edebe, Barcelona 1998, p. 49.

7. Definición del modelo revolucionario

Ahora existe un modelo, revolucionario que oponer al conservadurismo: el ejemplo francés. Según este modelo, es posible la existencia de una sociedad no estamental y la abolición del régimen señorial, y es posible también que funcione un sistema económico sin gremios y cofradías, que se exprese la soberanía nacional, que se reconozcan los derechos individuales y que exista un Estado no confesional. Una grana parte de Europa había entrado en contacto con esta realidad porque la «Gran Nación» y, después, el Gran Imperio extendió las conquistas revolucionarias a casi toda Europa. La abolición de los derechos feudales, la proclamación de los Derechos del Hombre, la instauración del régimen constitucional, la difusión del Código Civil y del Concordato, fueron las semillas de lo que había de ser enseguida el liberalismo del siglo XIX. Además, al difundir por todas partes el principio de la soberanía nacional y el derecho de los pueblos a disponer de ellos mismos, la «Gran Nación» hizo tomar conciencia a los pueblos del principio de las nacionalidades. Pueblos que tenían la misma nacionalidad y se hallaban divididos entre distintas soberanías querían unirse para formar un solo Estado. Pueblos que pertenecían a distintas nacionalidades, sometidos a un único Estado, deseaban, en cambio, separarse. La reivindicación nacionalista iba de la mano, generalmente, de la reivindicación liberal.Frente a este modelo se estableció teoría Contrarrevolucionaria, auspiciada principalmente por Metternich, quien lideró el Congreso de Viena.

fuente: Michelet Peronet, Del Siglo de la Luces a la Santa Alianza, página 296.

8. El Congreso de Viena, 1814-1815

Una vez derrotado Napoleón, los reyes y gobernantes de las potencias vence­doras quisieron restaurar el Antiguo Régimen anulando las reformas revoluciona­rias. Las potencias victoriosas estaban decididas a restaurar el antiguo orden y a contener las fuerzas políticas que la revolución había liberado en Europa Para ello, los monarcas convocaron un Congreso en Viena, que se inicio en septiembre de 1814 y terminó en Julio de 1815.El periodo de la historia de Europa occidental que abarca los años posteriores al Congreso de Viena recibe el nombre de Restauración, porque la dinastía de Borbón había sido restaurada en el trono de Francia (el nuevo rey fue Luis XVIII). También, de manera similar, recuperaron sus tronos todos los monarcas que ha­bían sido desposeídos por Napoleón y restablecieron la monarquía absoluta en sus Estados. Sin embargo, Luis XVIII mantuvo algunos de los principios de li­bertad política y social establecidos por la Revolución, por ejemplo decidió conservar la carta constitucional del año 1814, que garantizaba la libertad de culto, de prensa y las garantías individuales. Mantuvo también los códigos y la administración administrativa y judicial creada por Napoleón. ¡No todo estuvo perdido después de la Restauración!

No obstante, si bien los demás países de Europa se vieron sometidos a los dictámenes más duros de la restauración (sobre todo en España con el regreso de Fernando VII), no todo estaba perdido para los ideales establecidos por la revolución, pues las guerras y la revolución no solo habían transformado a la sociedad Francesa, sino a toda Europa durante la era Napoleónica. Francia se había encargado de transmitir y extender al mundo los ideales de libertad, igualdad, fraternidad, soberanía popular, junto a los derechos naturales del hombre, como propiedad, seguridad y opinión. Asimismo permitió la transformación de la Monarquía absoluta en monarquía constitucional y el establecimiento de los aspectos básicos del gobierno republicano.

9. Nacionalidad contra legitimidad

Si dejamos aparte su extremidad occidental, Francia, Portugal y España, la Europa de 1815 era un desafío al sentimiento nacional que había surgido en todas partes motivado, a la vez, por la difusión de las ideas de la Revolución y por el odio contra el conquistador francés. El sentimiento nacional obliga a que la comunidad de hombres a la cual se pertenece tenga su propio gobierno. Sin embargo, cuando hay que definir la comunidad nacional, las opiniones difieren.Una primera escuela, principalmente alemana, considera la nacionalidad como un producto de los fenómenos inconscientes e involuntarios: en esencia, la lengua materna y las tradiciones populares. La lengua materna es la única que se aprende «involuntariamente». Si la nación se define por su lengua, todos los que hablen francés deben pertenecer a Francia, todos los que hablen alemán a Alemania, tanto si quieren como si no. Esta teoría fue creada por Herder en el siglo XVIII. Pero mientras que Herder se preocupaba poco del Estado y hablaba en términos de naciones culturales, sus sucesores pretenden la identificación Estado-nación basado en la lengua.

La segunda escuela es principalmente francesa. Considera que la nacionalidad se funda sobre un fenómeno consciente y voluntario: el deseo de pertenecer a tal nación o a tal otra, deseo expresado de diversas maneras: plebiscitos, elecciones, votos de los representantes de la población. La fiesta de la Federación, el 14 de julio de 1790, estableció así la nación francesa. Si se sigue la teoría alemana o romántica, Alsacia, que habla un dialecto germánico, debe ser alemana; el país valón y la Suiza francesa deben ser franceses.

Si se sigue la teoría francesa o clásica, Alsacia es francesa porque ha demostrado su voluntad de pertenecer a Francia; a la inversa, la Suiza francesa, al rechazar su anexión a Francia, como lo manifestó en 1814, no es francesa sino Suiza.

Bélgica constituye un ejemplo excelente. Cuando en 1830 se sublevó contra los Países Bajos (que englobaban artificialmente a neerlandeses y belgas), algunos de sus habitantes habrían aceptado su anexión a Francia. La oposición de los británicos, hizo imposible la solución, y Luis Felipe, rey de los franceses, prefirió aceptar este punto de vista antes que arriesgarse a la guerra. De este modo, el nacionalismo belga, que ya existía, pudo darse a sí mismo libre curso y conseguir la creación de un pequeño estado independiente. Es notable el hecho de que este Estado haya sido formado por habitantes que hablan dos lenguas, el francés y el neerlandés. La revuelta contra la dominación holandesa partió de ambos grupos que acogieron con satisfacción la independencia. La nación belga es, pues, el resultado de la voluntad popular y no de la lengua. Bélgica y Suiza son naciones con varias lenguas. A pesar de las querellas lingüísticas del siglo XX en Bélgica, se trata, en ambos casos, de dos naciones sólidas en el pleno sentido de la palabra.

De este modo se comprende mejor el carácter antinacional de la Europa de 1815, basada, como hemos visto, en el principio de la legitimidad y en el equilibrio europeo. Dos naciones, la alemana y la Italiana, están divididas, la una en 39 Estados y la segunda en 7. Hay además dos grandes Estados históricos plurinacionales: el Imperio austriaco y el Imperio otomano.

En el primero, aparte de los austriacos de habla alemana, encontramos a checos, eslovacos, polacos, eslavos del Sur (eslovenos, croatas, serbios), húngaros, rumanos e italianos. En el segundo, aparte los turcos, encontramos a griegos, búlgaros, eslavos del Sur (sobre todo serbios), albaneses y rumanos. . .Finalmente, en todo el resto del continente existen nacionalidades sometidas: Irlanda al Reino Unido, Noruega a Suecia, alemanes al reino de Dinamarca, los finlandeses, los bálticos y los polacos a la Rusia zarista. Otros polacos están sometidos a Prusia.

Así, pues, el sentimiento nacional se ha convertido en una fuerza política. En todas partes los pueblos sometidos aspiran a la independencia; incluso en los Balcanes, donde el nivel de vida es más bajo y el analfabetismo más extendido, reaparece el orgullo de pertenecer a un gran pueblo. Los poetas exaltan la nacionalidad, los historiadores reencuentran las glorias pasadas, los filólogos depuran la lengua y restauran su nobleza. Al movimiento intelectual se sobreponen los movimientos políticos reformistas o revolucionarios. En resumen, por todas partes surge una potencia nueva, y todos los que miran hacia el futuro consideran con simpatía este estremecimiento de la libertad y de la dignidad humana.

Veremos cómo la Europa de 1815, construida contra la hegemonía francesa, chocará no contra una Francia cada vez más resignada y satisfecha, sino contra nuevas fuerzas que rechazan con horror el viejo principio de legitimidad convertido en mantenedor de una situación que juzgan intolerable.

Fuente: Jean Duroselle, Europa de 1815 a Nuestros Días, Editorial Labor, Barcelona, 1981. P. 22-24

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INFORME TESIS GUERRA FRIA


VIÑA DEL MAR, 17 DE ENERO DEL 2005
PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DE VALPARAÍSO
FACULTAD DE FILOSOFIA Y EDUCACIÓN
INSTITUTO DE HISTORIA

INFORME FINAL DEL TRABAJO DE TITULACION PARA OPTAR AL GRADO DE LICENCIADO EN EDUCACIÓN Y AL TITULO DE PROFESOR DE HISTORIA, GEOGRAFIA Y CIENCIAS SOCIALES DE LA SEÑORITA ANA HENRIQUEZ ORREGO, TITULADO “PROPUESTA DIDACTICA PARA LA ENSEÑANZA DE LA GUERRA FRIA: LAS PRINCIPALES CARACTERISTICAS DEL MUNDO BIPOLAR CONFIGURADO ENTRE EL FIN DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL Y LA CAIDA DE LA UNION SOVIETICA”.

El trabajo de Titulación de la señorita Ana Henríquez Orrego, titulado “Propuesta didáctica para la enseñanza de la Guerra Fría: Las principales características del mundo bipolar configurado entre el fin de la Segunda Guerra Mundial y la caída de la Unión Soviética”, está compuesto de cuatro capítulos, más introducción, propuestas de evaluación, conclusiones y bibliografía.

El capítulo primero, denominado “El concepto de Guerra Fría en la historiografía”, está constituido por un doble análisis historiográfico, los autores que consideran que la “Guerra Fría” fue un conflicto entre los Estados Unidos y la Unión Soviética después de la Segunda Guerra Mundial y los autores que sostienen que ese conflicto es anterior, ubicando su punto de partida en la Revolución bolchevique de 1917. Este capítulo es una revisión exhaustiva y minuciosa de autores y protagonistas del conflicto. La exposición de las ideas es ordenada y analítica, intentando en todo momento dar cuenta de la mayor parte de las posiciones historiográficas, las que se defienden en Estados Unidos y Occidente y la línea oficial de la desaparecida Unión Soviética, planteada por la Gran Enciclopedia Soviética, el Compendio de Historia de la URSS y Anatoly Dorbryn, embajador ruso en los Estados Unidos durante la Guerra Fría. La posición occidental está expuesta con los planteamientos de Truman y autores como Juan Pereira, Julio Gil, Rafael Aracil, Eric Hobsbawn, George Kennan y Henry Kissinger, entre otros.

El capítulo segundo, titulado “La Guerra Fría: construcción del relato histórico” es una extenso y periodificado análisis de la Guerra Fría. Los períodos que se establecen en términos generales son dos. El primero se denomina Guerra Fría Encubierta, que abarcaría entre 1917 y 1945; y Guerra Fría Abierta, entre 1945 y 1991. Esta segunda etapa, siguiendo la bibliografía especializada, la tesista la divide en cuatro fases: surgimiento y estabilización de un mundo bipolar (1947-1953); la coexistencia pacífica (1953-1962); de distensión (1962-1975) y de enfrentamientos regionales (1973-1991). Cada periodo es comentado de acuerdo a un conflicto particular. Por esa razón, se repasa el bloqueo de Berlín, la Guerra de Corea, la crisis de los misiles de Cuba, la Guerra de Vietnam y la Guerra de Afganistán.

No hay duda que esta parte del trabajo de titulación representó un gran esfuerzo. La construcción del relato histórico figura en los libros de historia, pero la autora con gran habilidad fue capaz de armar una correcta y lógica periodificación, de gran utilidad para los profesores de secundaria, cuando tienen que enfrentar la enseñanza de la historia universal del siglo XX. Junto a autores reconocidos, esta parte del discurso está constituido por fuentes y documentos de primera mano, que perfectamente podrían ser utilizados por los profesores en futuras guías y actividades de aprendizaje, es el caso del memorable discurso de Wiston Churchill de marzo del 1946 en el Westmister Collage, donde anuncia el llamado “telón de acero”. Lo mismo sucede con las palabras de Stalin en 1946, las de Marshall en 1947, o las de Kruschev en octubre de 1962. Los mapas y cuadros estadísticos permiten ilustrar mejor los planteamientos historiográficos y las opiniones de los protagonistas.

El capítulo tercero es una revisión prolija de los textos de estudio de secundaria. Por esa razón, se repasan los contenidos y aprendizajes esperados de dos manuales de cuarto medio, bastante usados en los establecimientos del país: el texto de la Editorial EDEBE y el de la Editorial Santillana. Para analizar dichos manuales, la tesista confecciona un inteligente modelo, o ficha técnica, en el cual asume las recomendaciones que hacen varios autores europeos que han investigado las estructuras de los textos escolares y la influencia que éstos tienen en los aprendizajes de los estudiantes. Es un verdadero aporte y de la mayor relevancia. En Chile, esta línea de investigación de la didáctica de la historia prácticamente no se ha trabajado, sobre todo en relación con los conceptos históricos implicados en el discurso escolar. La señorita Henríquez repasa con esmero qué tipo de concepto de “Guerra Fría” tienen los autores del manual, qué concepto desean trasmitir a los estudiantes y si estos conceptos se ajustan al análisis historiográfico más actualizado.

El capítulo cuarto y final está compuesto por una explicación general del proyecto didáctico, indicaciones para el docente y los materiales para los estudiantes. La presentación es útil para el lector y los futuros profesores que revisen el material, pues es una síntesis conceptual de las materias y contenidos de las guías. Las indicaciones para el docente sirven, sobre todo, para contextualizar curricularmente los materiales. Es sabido por la bibliografía especializada que si los profesores no visualizan claramente el grado de utilidad de los materiales didácticos no los usan en sus lecciones, debido a que pocos docentes están dispuestos a cambiar sus rutinas de enseñanza, más aún cuando tienen que ocupar más tiempo y realizar más esfuerzo en el logro de los aprendizajes.

Por su parte las guías de aprendizajes están divididas en tres grupos: Identificación de conocimientos previos; los conflictos más característicos de la Guerra Fría; y el fin de la Guerra Fría.

Puede afirmarse sin exageración que esta sección del trabajo de titulación, con ligeros cambios y reparos, porque todo puede estar sujeto a perfección, tendrá gran acogida entre los profesores de secundaria, debido a que éstos son materiales didácticos que tienen una clara intencionalidad pedagógica, la secuencia de las actividades y procedimientos está lograda y en la mayor parte de las guías se recurre a los procedimientos más propios de la construcción del conocimiento histórico, como es el método histórico, el análisis de fuentes, la interpretación de estadísticas, la construcción de gráficos y la interpretación de imágenes. Con esto puede afirmarse, una vez más, que la enseñanza de la historia tiene su especificidad, que radica en su método de investigación y en la forma como esta disciplina construye su relato y de paso se descarta aquellas tendencias pedagógicas y de las ciencias sociales que en las últimas décadas han buscado los procedimientos genéricos de enseñanza y los conceptos interdisciplinarios carentes de una base científica.

El trabajo concluye con una propuesta de evaluación no menos útil, más conclusiones y bibliografía. En ésta última, se enumeran las obras impresas y se indica los materiales encontrados en la web.

En consideración a todo lo anterior, los profesores guías valoran el esfuerzo y el esmerado trabajo de la Señorita Henríquez. El material confeccionado es de calidad y de la mayor utilidad para los profesores de historia del país. Las preguntas que guiaron la investigación y la construcción del material están presentes en todo el trabajo.

Por lo tanto, éstos califican el trabajo de Ana Henríquez Orrego con la nota máxima, 7.0 (siete coma cero).

Armando Barría Slako

Profesor
Instituto de Historia

Nelson Vásquez Lara
Profesor Instituto de HistoriaViña del Mar, Enero 17 del 2005

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JOAQUÍN SABINA


Ver las 50 mejores canciones de JOAQUÍN SABINA

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1. Discografía de Joaquin Sabina

http://www.joaquinsabina.net/discografia/

 

2. Canciones compuestas por Joaquín Sabina

 

http://www.trovadores.net/aa.php?NM=458

 

 

3. Alivio de Luto

http://www.jsabina.com/alivio.asp

 

4. Mis canciones Favoritas

A LA ORILLA DE LA CHIMENEA

 

 

Puedo ponerme cursi y decir

que tus labios me saben igual que los labiosque beso en mis sueños,

puedo ponerme triste y decirque me basta con ser tu enemigo,

tu todo,tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.

y si quieres tambiénpuedo ser tu estación y tu tren,

tu mal y tu bien,tu pan y tu vino, tu pecado, tu dios, tu asesino…

o tal vez esa sombraque se tumba a tu lado en la alfombra a

la orilla de la chimeneaa esperar que suba la marea.

Puedo ponerme humilde y decirque no soy el mejorque me falta valor para atarte a mi cama,

puedo ponerme digno y decir:

«toma mi dirección cuando te hartes de amores baratos de un rato… me llamas».

Y si quieres tambiénpuedo ser tu trapecio y tu red,

tu adiós y tu ven,tu manta y tu frío, tu resaca, tu lunes, tu hastío…

o tal vez ese vientoque te arranca del aburrimiento

y te deja abrazada a una duda, en mitad de la calle y desnuda.

y si quieres tambiénpuedo ser tu abogado y tu juez,

tu miedo y tu fe, tu noche y tu día,

tu rencor, tu por qué, tu agonía…

o tal vez esa sombraque se tumba a tu lado en la alfombra

a la orilla de la chimeneaa esperar que suba la marea.

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PECES DE CIUDAD

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Se peinaba a lo garçon
la viajera que quiso enseñarme a besar
en la gare d´Austerlitz.
Primavera de un amor
amarillo y frugal como el sol
del veranillo de san Martín.
Hay quien dice que fui yo
el primero en olvidar
cuando en un si bemol de Jacques Brel
conocí a mademoiselle Amsterdam.

En la fatua Nueva York
da más sombra que los limoneros
la estatua de la libertad,
pero en desolation row
las sirenas de los petroleros
no dejan reír ni volar
y, en el coro de Babel,
desafina un español.

No hay más ley que la ley del tesoro
en las minas del rey Salomón.
Y desafiando el oleaje
sin timón ni timonel,
por mis sueños va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,

mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes

de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un no te quiero querer.

Y cómo huir
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar

labios que sacan de quicio,

mentiras que ganan juicios
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad
que mordieron el anzuelo,
que bucean a ras del suelo,
que no merecen nadar.

El Dorado era un champú,
la virtud unos brazos en cruz,

el pecado una página web.

En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.
Cuando en vuelo regular
pisé el cielo de Madrid
me esperaba una recién casada
que no se acordaba de mí.

Y desafiando el oleaje
sin timón ni timonel,
por mis venas va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,
mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un liguero de mujer.

Y cómo huir
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar
labios que sacan de quicio,
mentiras que ganan juicios
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad
que perdieron las agallas
en un banco de morralla,
en una playa sin mar.

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NO PUEDO ENAMORAME DE TI

 

Escucha una cosa que te voy a decir,

aunque te duela el alma como me duele a mí.

Podría engañarte si se me diera mentir,

el caso es que no puedo enamorarme de ti.

No puedo enamorarme de ti…

Nadie te roba nada nadie ocupa un lugar,

de nadie son los besosde los labios del mar.

De nadie es el camino

que no mira hacia atrás

donde se desangran las estatuas de sal.

Si quieres quererme voy a dejarme querer,

si quieres odiarmeno me tengas piedad.

Pero hay una cosa que no vas a lograr

y es hacer negocios con la necesidad.

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