GUERRA FRIA: 8 DEFINICIONES DEL CONCEPTO


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AQUÍ ENCONTRARÁS 8 DEFINICIONES DE LA GUERRA FRÍA Y UNA CARACTERIZACIÓN GENERAL

Documento Nº 1
“La Guerra Fría es la forma procedente del agresivo comunismo mundial, de la confrontación político-espiritual y psicológico-propagandística con el mundo no-comunista. En la Guerra Fría, el comunismo mundial quiere, en primer lugar, dominar la conciencia de las masas. Por tanto, el mismo trata de que su influencia penetre en todos los ámbitos vitales de la sociedad en los Estados no-comunistas. La meta suprema de la guerra fría radica en el completo dominio, descubierto u oculto, del mundo no comunista. A tal efecto se utilizan preferentemente medios no-militares. No obstante, de vez en cuando también puede recurrirse a medios militares. Los éxitos comunistas en la Guerra Fría pueden conducir a situaciones revolucionarias”
Fuente: Manual de Temas Militares de la República Federal Alemana, Alemania Federal, 1963. (En: Pereira Castañeda, Juan, Ob. Cit., Página 13)

Documento Nº 2
“La Guerra Fría constituye un rumbo político agresivo que tomaron los círculos reaccionarios de las potencias imperialistas, bajo la dirección de Estados Unidos e Inglaterra, a raíz de la Segunda Guerra Mundial 1939-1945 (…) La Guerra Fría esta orientada a no permitir la coexistencia pacífica entre Estados de diferentes sistemas sociales, a agudizar la tensión internacional y a crear las condiciones para el desencadenamiento de una nueva guerra mundial (…) En la práctica la política de Guerra Fría se ha hecho patente en la creación de bloques político-militares agresivos, en la carrera de armamentos, en el establecimiento de bases militares en el territorio de otros Estados, en la histeria de la guerra, en la intimidación de los pueblos amantes de la paz (…), en la desorganización de las relaciones económicas pacíficas, en los intentos de sustituir por la violencia y la dictadura las normas generalmente reconocidas de las relaciones diplomáticas entre los Estados”.
Fuente: Gran Enciclopedia Soviética, Moscú 1970. (En: Pereira Castañeda, Juan, Ob. Cit., Página 16)

Documento Nº 3
La Guerra Fría es el enfrentamiento entre soviéticos y norteamericanos, motivado por sus ambiciones e intereses contrapuestos, por el choque entre dos ideologías de pretensión universal, encarnadas cada una de ellas en un estado con poder suficiente para hacer de él un candidato a la hegemonía.La Guerra Fría es la mayor guerra de todos los tiempos. No ciertamente la que ha costado más vidas, Gracias a Dios, aunque su pretendida frialdad no debe deslumbrarnos, es la primera en la que se ha puesto en juego el dominio del mundo entero e incluso del espacio circundante, la primera que ha enfrentado, por encima de interese y pasiones a dos recetas de una bondad automática y universal.

Sería ridículo plantearla como una lucha entre el bien y el mal.
…Cada uno se ha ido acostumbrando a ver en el adversario un fuera de la ley contra quien todos los golpes estaban permitidos. El milagro es que haya podido establecerse entre estos dos mundos así enfrentados, una especie de coexistencia y que paulatinamente el diálogo y el esfuerzo de comprensión, hayan ido suplantando al ataque. Hay que reconocer que el mérito corresponde especialmente a los armamentos nucleares.

La guerra fría ha cortado en dos pedazos ciudades y países, ha creado y destruido naciones, ha puesto las armas en manos de decenas de millones de hombres, ha acabado con centenares de miles de ellos, ha suscitado entusiasmo, sufrimientos y miedos… sin duda no podría haber sido evitada.
Fuente: Andre Fontaine, Historia de la Guerra Fría, Editorial Luis Caralt, Barcelona 1970. Página 8.
(El autor de la obra es francés y la primera publicación de esta obra se realizó en Francia el año 1970)

Documento Nº 4
“El concepto Guerra Fría es de origen norteamericano. Lo inventó en 1947 el periodista Herbert B. Swope para su uso en un discurso del senador Barnard Baruch. Lo recogió otro periodista Walter Lipman que lo popularizó en una recopilación de sus artículos titulada La Guerra Fría. Estudio de la política exterior de los Estados Unidos. A finales de los años cuarenta la expresión había ganado carta de naturaleza y se utilizaba para designar al complejo sistema de relaciones internacionales de la posguerra, la pugna entre las dos superpotencias por la hegemonía mundial y la aparición de un abismo de hostilidad y temor entre los dos grandes bloques geopolíticos”
Fuente: Gil, Julio, La Guerra Fría: La OTAN frente al Pacto de Varsovia, Editorial Siglo XXI Madrid 1998.
Página 7

Documento 5: La Guerra Fría
Los cuarenta y cinco años transcurridos entre la explosión de las bombas atómicas (1945) y el fin de la Unión soviética (1991) no constituyen un periodo de la historia homogéneo y único… Sin embargo, la historia de este periodo en su conjunto siguió un patrón único marcado por la peculiar situación internacional que lo dominó hasta la caída de la URSS: El enfrentamiento constante de las dos superpotencias surgidas de la segunda guerra mundial, la denominada Guerra Fría.
“La guerra no consiste sólo en batallas, o en la acción de luchar sino que es un lapso de tiempo durante el cual la voluntad de entrar en combate es suficientemente conocida” (Hobbes, capítulo 13)
La guerra fría entre Estados Unidos y la URSS fue un periodo de tiempo con esas características. Generaciones enteras crecieron bajo la amenaza de un conflicto nuclear global que, tal como creían muchos, podía estallar en cualquier momento y arrasar a la humanidad.
La singularidad e la guerra fría estribaba en que, objetivamente hablando, no había ningún peligro inminente de guerra mundial. Más aun: pese a la retórica apocalíptica de ambos bandos, sobre todo del lado norteamericano, los gobiernos de ambas superpotencias aceptaron el reparto global de fuerzas establecido al final de la segunda guerra mundial. La URSS dominaba o ejercía una influencia preponderante en una parte del globo: la zona ocupada por el ejército rojo y otras fuerzas armadas comunistas al final de la guerra, sin intentar extender más allá su esfera de influencia por la fuerza de las armas. Los Estados Unidos controlaban y dominaban el resto del mundo capitalista, además del hemisferio occidental y los océanos, asumiendo los restos de la vieja hegemonía imperial de las antiguas potencias coloniales. En contrapartida, no intervenían en la zona aceptada como hegemonía soviética
La delimitación de influencias estaba clara en Europa y en Japón…
La disputa por la influencia se manifestaría en los antiguos imperios coloniales, que para1945, en el caso de Asia ya se avizoraban síntomas de desintegración. Como la orientación futura de los nuevos estados poscoloniales no estaba clara, fue en esta zona donde las dos superpotencias siguieron compitiendo en busca de apoyo e influencia durante toda la guerra fría, allí era donde resultaban más probables los conflictos armados que acabaron por estallar (Corea y Vietnam son los más característicos)
… La paz se mantuvo durante la guerra fría porque a pesar de la retórica utilizada por ambas parte, ninguna de ellas estaba dispuesta a llegar al enfrentamiento directo, por tanto, una de las premisas durante este periodo era que la coexistencia pacífica entre ambas potencias era posible.
… Como ejemplos claros de esta situación tenemos la Guerra de Corea en 1950-53 y la crisis de los misiles en Cuba en 1962. En ambos casos las partes no se arriesgaron a comenzar el enfrentamiento directo porque conocían los riesgos que ello significaba. En el caso de Corea, Estados Unidos participó directamente, mientras que la URSS lo hizo de manera encubierta a través de los Chinos. Esa situación la sabían los norteamericanos, pero se mantuvo en secreto porque se dedujo que lo último que quería Moscú era un enfrentamiento abierto. En la crisis de los misiles en 1962 ambas partes retrocedieron y lograron salir del problema sin verse involucrados en la guerra directa.
… La URSS aprendió durante la guerra fría que los llamamientos de Estados Unidos a “hacer retroceder al comunismo” no eran más que propaganda, ya que lo que primaba realmente era el respeto a la esfera de influencia soviética
Una vez que la URSS se hizo con armas nucleares, atómica 1949, hidrógeno 1953, ambas superpotencias dejaron de utilizar la guerra como arma política en sus relaciones mutuas, pues era el equivalente a un pacto suicida. Sin embargo, ambas superpotencias se sirvieron de la amenaza nuclear… la confianza de que no se utilizarían parecía estar justificada, pero al precio de desquiciar los nervios de varias generaciones. El ejemplo más significativo es la crisis de los misiles cubanos.

Libro: Hobsbawn, Eric, Historia del Siglo XX, Editorial Crítica, Buenos Aires, 1998. Página 229-233

Documento Nº 6
“La Guerra fría fue una pugna por la influencia mundial entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Los dos países emplearon diversos métodos, aunque nunca llegaron a lanzar un ataque directo y total contra sus respectivos territorios. La creación de alianzas rivales, la presentación de ayuda militar y económica a los estados que eran clientes suyos y a los que aspiraban a serlo, una masiva y costosa carrera armamentista, las campañas de propaganda, el espionaje, la guerra de guerrillas, la lucha contra la subversión y los asesinatos políticos fueron los métodos que usaron.
La Guerra Fría fue uno de los conflictos más largos de la historia de la humanidad, ya que duró más de setenta años (1917-1991), con algunos períodos en los que disminuyó la hostilidad. Fue también la guerra con mayor alcance de las que ha habido en el mundo: se hizo en todos los continentes del globo, y teniendo en cuenta la carrera del espacio, también se hizo por encima de ellos. Asimismo, fue uno de los conflictos más costosos, no sólo por el número de vidas que se perdieron, sino también por los recursos que se consumió. Al final, la unión Soviética se derrumbó, y el comunismo expiró, al menos la forma de comunismo que existía en dicho país. Pero, como señala Mijail Gorvachov, ambos bandos sufrieron numerosas pérdidas. Estados Unidos perdió muchas vidas y, además, consumió enormes recursos económicos, y los principios democráticos en los que se fundamentaba la nación norteamericana corrieron peligro”.
Fuente: Ronald Powaski, La Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética, 1917-1991, Editorial Crítica, Barcelona 2000. Página 9. (El autor de la obra es inglés)Documento Nº 7
“La Guerra Fría presenta tres rasgos principales: una incompatibilidad total entre dos sistemas agrupados alrededor de dos ciudadelas, Estados Unidos, escudo del mundo occidental, y la URSS, defensora de las comunidades socialistas; una imposibilidad de desarrollar hasta el fin la lógica del conflicto, a partir del momento en que los dos sistemas centrales están equipados con armas nucleares; una propensión a utilizar estrategias indirectas para desestabilizar al otro. La Guerra Fría no desemboca, como los conflictos anteriores, en la eliminación del adversario (…)”
Fuente: J. Gonzáles, Historia del mundo contemporáneo, Editorial Edebe, Barcelona 2001, página 235. (El autor es español)

Documento 8:
La Guerra Fría fue un largo y complejo periodo, entre 1947 y 1991, que cambió la fisonomía de buena parte del planeta. Se trata de un conflicto global de carácter económico, político, ideológico y cultural entre dos bloques antagónicos, liderados respectivamente, por Estados Unidos y por la URSS. La Guerra Fría mantuvo un estado permanente de tensión internacional; la confrontación este-oeste no fue directa, sino que se hizo a través de terceros países en zonas próximas a los límites de ambos bloques.

Fuente: Joaquín Prats, Historia del Mundo Contemporáneo, Editorial Anaya, Barcelona 2002. Página 303. (El autor es español)

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CARACTERÍSTICAS DE LA GUERRA FRÍA
1.
Se organizó un sistema bipolar rígido, en el que no cabían las posiciones intermedias, que alineaba a dos bloques de países agrupados entorno a dos potencias imperiales, Estados Unidos y la Unión Soviética. El mundo de la pos guerra había sido preparado para contemplar la hegemonía de los tres grandes, pero el agotamiento del Reino Unido y los graves problemas que le acarreó su proceso descolonizador le forzaron a descargar paulatinamente sus responsabilidades internacionales en los norteamericanos que se convirtieron en los gendarmes occidentales frente al bloque liderado por la URSS.

2. La tensión permanente entre los dos polos, motivada por la búsqueda del equilibrio estratégico en un mundo profundamente alterado por la Segunda Guerra Mundial y sometido a continuos cambios en la posguerra. La necesidad de una reafirmación permanente del liderazgo de las dos superpotencias, el forzado alineamiento de las demás naciones y el continuo rearme militar e ideológico, son las consecuencias más importantes de la búsqueda del equilibrio, que haya en la carrera nuclear su máxima expresión.

3. Se establece una política de riesgos calculados destinada en un primer momento a la contención de los avances del adversario y luego a disuadirle de cualquier acto hostil, pero evitando provocar un conflicto de carácter mundial. Esta política condujo a la continua aparición de puntos calientes (Corea, Berlín, Cuba, et.) , Donde los bloques midieron sus fuerzas, dispuesto a volver a las negociaciones cuando los riesgos fueran excesivos para ambos. La incertidumbre ante las intenciones y la capacidad de resistencia del adversario forzaban a un continuo incremento de la capacidad ofensiva de los bloques, ya que el último riesgo a asumir, presente en los planes de los estados mayores, sería la Tercera Guerra Mundial.

4. El papel asignado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como foro de discusión entre los bloques, último recurso ante las crisis y, a la vez, escenario de la propaganda de los adversarios. Pese a los efectos negativos del veto, el Directorio Mundial que representaban los miembros permanentes del Consejo de Seguridad y el creciente protagonismo de la asamblea General y del Secretario, convirtieron a la ONU en una vital plataforma de diálogo en unos años en los que el lenguaje internacional parecía cargado de connotaciones bélicas.

Fuente: Julio Pecharramán, La Guerra Fría, La OTAN Frente al Pacto de Varsovia, Editorial Siglo XXI, Madrid 1998. Página 8

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Historia1Imagen

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. Guerra FríaDiego Portales Nicolás Maquiavelo José Francisco Vergara Francis Fukuyama Didáctica de la Historia Salvador Allende

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LA GUERRA FRÍA EN CHILE


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La Guerra Fría y sus dos principales actores, Estados Unidos y la Unión Soviética no fueron los causantes de los problemas que aquejaron a Chile en la década del 70, pero no se puede negar su alto grado de influencia. Por una parte Estados Unidos y su política interventora a través de la CIA canalizó alrededor de 7 millones de dólares para apoyar las fuerzas anticomunistas, mientras que la URSS significó para la izquierda chilena y especialmente para los comunistas la fuente de inspiración. Los documentos hasta ahora desclasificados, confirman el hecho de que la URSS no siguió en Chile una política interventora como sí lo hizo Estados Unidos.Chile no fue un títere de las fuerzas generadas por las potencias dominantes de la Guerra Fría, sino que fue un actor con fuerzas y dinámicas propias, con actores propios, los cuales no se mantuvieron al margen de las tendencias globales del devenir de la política internacional. Ejemplo de ello es la impotencia que sintieron los políticos norteamericanos ante la imposibilidad de poder dirigir los destinos de nuestro país.

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EN ESTE COMPENDIO ENCONTRARÁS LOS SIGUIENTES DOCUMENTOS

DOCUMENTO 1:
Memorias de Henry Kissinger. El intento de EEUU por evitar la elección de Salvador Allende

DOCUMENTO 2:
Nikolai Lenov, Ex Vice Director de la KGB, La URSS y Chile.

DOCUMENTO 3:
“¿Peón o actor? Chile en la Guerra Fría (1962-1973)”. Joaquín Fermandois

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DOCUMENTO 1:

Memorias de Henry Kissinger. El intento de EEUU por evitar la elección de Salvador Allende


La elección de Allende era un desafío a nuestro interés nacional no podíamos reconciliarnos con un segundo estado comunista en el Hemisferio Occidental. Estábamos persuadidos que pronto estaría incitando políticas antinorteamericanas, atacando la solidaridad del hemisferio, haciendo causa común con Cuba, y antes o después, estableciendo estrechas relaciones con la Unión Soviética.
Lo que nos preocupaba acerca de Allende era su proclamada hostilidad a los Estados Unidos y su patente intención de crear efectivamente otra Cuba.
Nuestra preocupación por Allende estaba basada en la seguridad nacional, no en la economía.
La nacionalización de las propiedades de los norteamericanos no fue el problema.
En estas circunstancias, no era moral ni políticamente injustificado que los Estado Unidos apoyaran a aquellas fuerzas políticas internas que buscaban mantener un contrapeso democrático al dominio radical. No había nada de siniestro en el deseo de los Estados Unidos de hacer posible que los partidos democráticos mantuvieran periódicos o canales de radio y televisión competitivos. Las mismas consideraciones habían inducido a las administraciones Kennedy y Johnson a disponer más de tres millones de dólares entre 1962 y 1964 para la campaña del oponente de Allende, el reformista y capaz Eduardo Frei.
Dos administraciones anteriores habían llegado a la conclusión de que Salvador Allende y las fuerzas que lo respaldaban, constituían una amenaza suficiente a nuestros intereses para justificar nuestra oposición en la elección de 1964, con casi tres millones de dólares; ya en 1968 varios cientos de miles de dólares fueron destinados secretamente por nuestros predecesores para ayudar a vencer a las fuerzas de Allende en las elecciones legislativas chilenas de marzo de 1969. Nuestra ayuda oficial a Chile durante el gobierno de Frei totalizó mucho más de mil millones, el mayor programa per cápita hasta entonces en América Latina, en parte para fortalecer las fuerzas democráticas contra Allende. Era sabiduría convencional cuando asumió Nixon que el gobierno de Allende amenazaba nuestros intereses nacionales.
Frei no podía ser reelecto por estipulaciones constitucionales. Había muchos avisos de tormenta en 1969)
La creciente tendencia izquierdista de los demócratas cristianos chilenos y su menguante base popular hacían improbable que los partidos no revolucionarios pudieran unirse en torno a un único candidato como lo habían hecho e 1964. La perspectiva era una carrera muy pareja entre tres candidatos (un conservador, un débil demócrata cristiano y izquierdista radical Allende) y una decisión final del congreso. Pero en 1969, la Casa Blanca estaba preocupada con Vietnam y su agitación doméstica, las relaciones soviéticas, Europa Occidental, las negociaciones con Japón, y los comienzos de la iniciativa china. Yo sabía muy poco acerca de Chile para contradecir a los expertos.
En 1970 no había un candidato demócrata reformista aceptable que apoyar; el partido estaba dividido, su candidato era débil y jugaba con la izquierda radical. Si Allende había de ser detenido, tendría que ser con el Conservador Alessandri.
El 25 de marzo de 1970 se logró someter al “Comité 40” un programa conjunto de deterioro contra Allende. Consistía en la ayuda norteamericana para la preparación de carteles, panfletos y anuncios oponiéndose a Allende sin sostener a Alesandri. La enorme suma de 135.000 dólares fue recomendada y aprobada. Pero el Departamento de Estado circunscribió el gasto de estos fondos aún más con la severa advertencia a efectos de que, si cualquiera de las actividades secretas tendían a respaldar a Alessandri, el apoyo del Departamento de Estado sería retirado inmediatamente… la consignación y la advertencia se anulaban mutuamente.
En la elección del 4 de septiembre de 1970, como se dijo, el porcentaje de Allende presentó una disminución del porcentaje que había recibido en 1964 cuando perdió con Frei, excepto que en 1970 el aún mas alto voto contra Allende estaba dividido sin esperanza. Según la Constitución de Chile, dado que ningún candidato tenía la mayoría, el Congreso en sesión conjunta decidiría entre dos candidatos cincuenta días más tarde, el 24 de octubre
El 5 de septiembre, en una conferencia de prensa, Allende aclamó su victoria y se comprometo a poner en práctica el radicalizado programa de la Unidad Popular sobre el que había hecho su campaña.
La reacción de Washington, donde durante todo el verano todos se habían refugiado en encuestas consoladoras, fue una sorpresa aturdidora.
Nixon estaba fuera de sí. Por más de una década había criticado duramente las administraciones demócratas por permitir el establecimiento del poder comunista en Cuba. Y ahora lo que él percibía como otra Cuba había surgido a la vida durante su propia administración sin que a él se le hubiera dado la oportunidad de tomar una decisión.
Sin verdadera convicción decidimos instruir al embajador Corrí para que preparara una valuación a sangre fría de la posibilidad y probabilidad de un golpe militar y de los pro y contra involucrados en la organización de una futura y efectiva oposición chilena a Allende.
El 9 de septiembre revivió la posibilidad de detener a Allende cuando Alessandri anunció que no se retiraría de la pugna en el Congreso y que si era elegido por éste, renunciaría y se llamaría a nuevas elecciones. Ello significaba para los norteamericanos que Frei podía ser constitucionalmente elegido como candidato.
Los planes Via I y Via II, aún los más complicados que involucraban a los militares, fueron ideados para producir una nueva elección que iba a probar en una confrontación de dos hombres si el pueblo chileno quería un presidente democrático o un confesadamente leninista. Es casi una certeza que, en una carrera de dos hombres, los chilenos seguramente habrían elegido al reformista demócrata Eduardo Frei.
Para el 18 de octubre todos los intentos de golpe habían sido abandonados. Envié un memorando al presidente que no puede dejar duda de que al más alto nivel todos los pensamientos de golpe habían sido abandonados: “ahora parece cierto que Allende será elegido presidente de Chile en las elecciones legislativas del 24 de octubre”
Creo que estábamos en lo cierto en nuestra evaluación de los peligros para nuestros intereses y para el hemisferio occidental representados por la asunción de Alle+nde a la presidencia. La solución que buscábamos era promover una bien definida elección popular entre las fuerzas democráticas y las totalitarias. Ayudar a tales fines me parecía bien entonces y me parece bien ahora.
El esfuerzo fue un esfuerzo de aficionados, improvisado en medio del pánico y ejecutado en la confusión. Las operaciones secretas jamás llegaron a levantar el vuelo; en contraste con 1964, hicimos muy poco y actuamos demasiado tarde. Allende asumió, no hubo golpe; no tuvimos más contactos destinados a organizar uno después de octubre de 1971. cuando Allende fue finalmente derrocado fue por su propia incompetencia e intransigencia; los líderes militares sin consultarlo fueron contra él por su propia iniciativa, porque estaban convencidos de que intentaba apoderarse de todo el poder y estaba a punto de organizar su propio golpe con ese fin.
El hecho es que varias de las medidas de Allende fueron declaradas inconstitucionales y fuera de la ley por la Suprema Corte Chilena el 26 de mayo de 1973, por el Contralor General el 2 de julio de 1973 y por la Cámara de Diputados el 22 de agosto de 1973. en su concepción, planificación y ejecución nosotros no desempeñamos el más mínimo papel.
En 1970 habíamos sido incapaces de evitar el acceso de Allende al poder.

Fuente: Henry Kissinger, Mis Memorias, Páginas 456-474

DOCUMENTO 2:

Nikolai Lenov, Ex Vice Director de la KGB, La URSS y Chile.

¿Qué significó Chile para la Unión Soviética y en qué medida la victoria de Salvador Allende afectó la visión que tenía de Chile la Unión Soviética?
Gran relevancia en todo el mundo, por aquello de la vía chilena al socialismo. Chile presentaba una oportunidad única para demostrar al mundo que el socialismo era capaz de triunfar usando la vía electoral, pacífica. En esto consistía su atracción y su importancia política para todo el mundo, especialmente para las fuerzas de izquierda.
La instauración del socialismo siempre antes había estado ligada con el empleo de la fuerza, con la violencia, con la revolución y la guerra civil. Así fue en la Unión Soviética con la Revolución de Octubre. En China, el triunfo de la revolución fue en gran parte hechura de la Unión Soviética, porque les dimos territorios liberados de los japoneses, les dimos armamento en abundancia: armamento que cogimos como botín en la Segunda Guerra Mundial. Y en Europa Oriental fue el ejército soviético el que, persiguiendo a los nazis, estableció regímenes socialistas en esos países.
En América Latina habían dos grandes ejemplos. Cuba que había alcanzado el socialismo sin la intervención extranjera y Chile que lo había alcanzado por la vía pacífica. Allende conservó la antigua máquina gubernamental, el ejército, el sistema judicial.
Claro, todas nuestras simpatías estaban con este experimento, y por eso seguimos con mucha atención el caso chileno. Pero no creíamos en su éxito, porque lo de Chile contradecía en todo lo que estaba escrito y habíamos aprendido.
¿Qué hicieron ustedes para ayudar al gobierno de la Unidad Popular o, más bien, por qué lo dejaron caer? ¿O fue como una revolución de los claveles o de los cocodrilos? ¿Qué pasó exactamente?
Mire, estoy seguro de que la correlación de fuerzas en aquel entonces era desfavorable para el experimento de Salvador Allende. Como les expliqué antes, en esa época los rusos enfrentaban conflictos con China, con Estados Unidos, y el debilitamiento del sistema socialista al lado [en Europa del Este]; además, los recursos materiales ya estaban agotados en gran parte.
Teniendo un respeto profundo hacia el experimento político, hacia este país, debo decir que no había forma ni decisión para intervenir en zonas tan lejanas, tan profundas, cuando las correlaciones de fuerza, incluso en Chile, eran absolutamente desfavorables. Las inversiones norteamericanas aquí alcanzaban a mil millones de dólares. Estados Unidos tenía aquí intereses en grandes cantidades, y a esos intereses estaban ligados muchos chilenos. Los rusos no tenían en Chile ningún apoyo que no fuese el del Partido Comunista chileno o de alguno que otro sindicato. Esto tenía un carácter emotivo, ideológico, pero no era una cosa concreta, material.
Para ese entonces la URSS estaba muy agotada, y los norteamericanos tenían en Chile interese económicos muy fuertes.
Aportes concretos de la URRS al gobierno de Allende:
Los rusos hicieron lo máximo que pudieron en aquel entonces.
Aparte de la ayuda política, moral, se dieron créditos. Al principio hubo un crédito de 57 millones de dólares, después se otorgó otro. Se enviaron aquí tres barcos pesqueros para que pescaran en aguas chilenas y surtieran con su producción a la población. Cuando aquí se produjo el terremoto en 1971, con sus devastadoras secuelas, la Unión Soviética regaló una fábrica con capacidad para construir 70 mil metros cuadrados de viviendas prefabricadas al año. En febrero de 1972 llegó el primer barco, el ‘Lunacharsky’, con equipamiento para la fábrica. En enero de 1973 fue terminado el montaje, y en julio de 1973 se construyeron los primeros dos edificios de 48 departamentos cada uno.
A fines de 1971, a las costas chilenas llegaron los primeros tres barcos factorías, ‘Promyslovik’, ‘Sumy’ y ‘Yantar’. Eran fábricas flotantes, funcionaron hasta el mismo día del golpe entregando a los chilenos 17 mil toneladas de pescado congelado y 2,5 toneladas de harina de pescado. Allende apreciaba mucho la ayuda de estos barcos.
Durante la administración de Allende suministramos a Chile 3.100 tractores, y teníamos previsto construir una fábrica de producción de lubricantes, que empezaría a funcionar en 1975 para que en 1980 alcanzara tal nivel de producción que hubiera cubierto todas las necesidades del país.
Se habló de un crédito para el envío de armamento soviético, a petición de Salvador Allende —creo que lo pedía [el general] Prats. …Bueno, nadie pensaba cobrar estos créditos después.
… Porque ya se avecinaba la cosa trágica, y por los informes que se recibieron a través de la CIA —donde nosotros teníamos fuentes, ya que ellos eran siempre el objetivo número uno para nosotros —, teníamos datos seguros de que se produciría un golpe de Estado, que éste ya estaba prácticamente preparado. Entonces, para que no fueran tanques soviéticos los que salieran a la plaza y dispararan contra el Palacio de la Moneda, se dio a los barcos la orden de virar, de cambiar el rumbo y desembarcar el armamento en otros lugares, donde fue vendido.
Dentro de nuestras posibilidades comerciales, se envió aquí bastante comestible: trigo, cerca de 74.000 toneladas; más de un millón de latas de leche condensada, bastante carne congelada, lo que nosotros sacábamos de las relativamente parcas reservas que teníamos. En fin, se hizo lo posible. Pero no se puede decir que los dejamos a merced, porque realmente la correlación de fuerzas económicas, financieras, militares y todas las demás estaban en contra del gobierno de la Unidad Popular.
Pero ya no había nada que hacer. Además Allende no estaba de acuerdo con aplicar nuestras sugerencias, un cierto grado de violencia y firmeza. Lo quería hacer todo dentro de la democracia —de la democracia burguesa o representativa, como nosotros decimos.

Fuente: Nikolai Lenov, La Inteligencia Soviética en América Latina Durante la Guerra Fría. En Estudios Públicos Nº 73, verano 1999 Páginas 32-63. (Nicolai Llenov es General Soviético. Ex Vice director de la KGB o Comité de Seguridad del Estado de la ex URSS entre 1983 y 1991. Charla realizada en Centro de Estudios Públicos el 22 de septiembre de 1998.

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DOCUMENTO 3:

“¿Peón o actor? Chile en la Guerra Fría (1962-1973)”. Joaquín Fermandois


Chile fue testigo y parte de las tensiones ideológicas del siglo XX. Esto explica, señala
Fermandois, que en la polarización de los años sesenta y comienzos de los setenta, norteamericanos y soviéticos se multiplicaran en sus esfuerzos por promover en Chile políticas que estuvieran acordes con la lectura que hacían de sus propios intereses. Pero los actores chilenos no eran meros peones; estaban convencidos de que en esos términos —“socialismo”, “libertad”, “mundo libre”, “antiimperialismo” — se jugaban sus propios intereses.
Pero en Chile no había una ocupación extranjera ni una guerra civil.
Eran las propias fuerzas políticas chilenas las que constituyeron polos de atracción que emulaban, en lo ideológico, al gran marco de la confrontación global.
Chile es un actor, no un títere de fuerzas externas. No es el imperialismo sea cual sea su color el que conduce nuestros destinos.
De los años cuarenta a los ochenta, el país se encontró en el ojo del huracán de la Guerra Fría. Escasamente se debió a la importancia estratégica de Chile. El cobre ha sido importante, pero en caso de emergencia las potencias occidentales no se iban a poner de rodillas por no comprarlo en Chile. Había otras razones generales, de pugna mundial, que justificaban esta acción norteamericana. Se trataba de la gran confrontación de Estados y de creencias o ideologías que sentó las bases de la Guerra Fría.
Los documentos desclasificados constituyen elocuente prueba del sentimiento de impotencia de los norteamericanos por no poder influir en el desenlace del país austral, a pesar de los recursos y las esperanzas colocados en sus políticas.
EEUU y la URSS en Chile
Además de la espectacularidad del Chile de la Unidad Popular, y del Chile de la “antiutopía” del gobierno militar, se añadió ahora el papel pasivo, pero de cierto protagonismo, que desempeñó en la crisis política norteamericana de los setenta. Esto culmina, en los medios de comunicación de masas, con la referencia a Chile en el debate presidencial televisado de septiembre de 1976 entre el retador Jimmy Carter y el Presidente Gerald Ford. El demócrata le enrostra a Ford la situación de Chile como producto de las políticas de la Casa Blanca.
Que “la CIA desestabilizó a Allende”, como explicación final, pasó a ser un supuesto de la conversación acerca de Chile. El “acoso” norteamericano parecía ser la principal fuente de la crisis que llevó a la caída de Allende. Los militares, en último término, habrían actuado movidos por los hilos manipulados desde Washington.
El embajador pronostica, según sus recuerdos, el triunfo de Allende. Aconseja, entonces, la política que Washington debe seguir ¡que es la que efectivamente siguió la administración Nixon después de los coqueteos con Track I y Track II! Estos —Track I y Track II— fueron los intentos de provocar por medios constitucionales (pero abusivos) una nueva elección en la que Frei se pudiera presentar como candidato (I), y de provocar un golpe militar que “llamara a nuevas elecciones” (II).
El único valor de Chile frente a los norteamericanos era el “valor de demostración”. El valor como modelo a seguir, como alternativa.
Lo que nos confirman los documentos y testimonios de Corry son la frustración norteamericana ante la incapacidad de poder conducir los acontecimientos de un país tan pequeño como Chile.
Con la caída de la URSS se han abierto muchos de los archivos que pueden aportar información valiosa respecto de la política exterior soviética para con los países latinoamericanos y en espacial con Chile. La cantidad de información soviética es menor que la norteamericana porque los archivos norteamericanos se abrieron con mucha anterioridad, pero en ambos casos queda mucho por saber.
Pero los soviéticos tenían escasa influencia en el curso de los acontecimientos en Chile, y es probable que su grado de persuasión sobre los comunistas, en políticas concretas, no fuera alto. El asunto era más bien al revés. Los comunistas criollos desarrollaron un alto grado de fidelidad a Moscú, y la fijación en el modelo soviético y en el marxismo ortodoxo operó como un pesado lastre en el juego político nacional.
Al igual que “los gringos”, los soviéticos no crearon de la nada al comunismo criollo.
Lo apoyaron, claro está. Esto ayuda a comprender el poderoso aparato desarrollado por el partido a lo largo del país, y el sustento humilde, pero decoroso y mínimo, que le permitía mantener a sus militantes. Por cierto, el comunismo también reunía recursos al interior del país, y no había dependencia unilateral de Moscú. Pero los soviéticos debían de cuidar a quienes todavía creían a machamartillo en ellos.
Aparte del hecho de que todavía falta mucho papel que desempolvar, se podría decir que la URSS no seguía la política interventora de los norteamericanos.
Aunque felices de crearles un problema a los norteamericanos, no estaban dispuestos a arriesgar un choque frontal con éstos, ni menos a entrar en la obligación de subsidiar a la economía chilena como lo hacían con la cubana.
El comunismo fue un actor chileno, así como también eran chilenos aquellos que sostenían sus esfuerzos políticos con recursos canalizados a través de la CIA. Sus elecciones fueron básicamente producto de la historia chilena, a la que le era y le es inherente un alto grado de identificación con fuerzas globales.

Fuente: Joaquín Fermandois, ¿Peón o actor? Chile en la Guerra Fría (1962-1973). Estudios Públicos, 72. Primavera 1998. Páginas 151-171

EXTRACTO: tesis de pregrado Henríquez, Orrego, Ana, Propuesta Didáctica para la enseñanza de la Guerra Fría, PUCV, Viña del Mar, 2005

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Ana Henríquez Orrego
Decana Facultad de Educación

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LA GUERRA FRÍA EN AMÉRICA LATINA


DOCUMENTO 1: América Latina y Estados Unidos en la época de la Guerra Fría

DOCUMENTO 2: La Inteligencia Soviética en América Latina Durante la Guerra Fría

DOCUMENTO 1:

América Latina y Estados Unidos en la época de la Guerra Fría

EEUU emergió de la Segunda Guerra Mundial con prestigio y una autoridad muy crecidos. La guerra sacó de la depresión a su economía y la introdujo en un ingente esfuerzo industrial. A diferencia de Europa o Japón no había sufrido daños internos; su economía estaba intacta y prosperaba… había construido el arsenal más importante que el mundo había conocido, culminando con la bomba atómica. La guerra también le proporcionó una red de alianzas que ofrecía una base de poder fuerte en la política internacional de posguerra.
… tras 1945, EEUU centró su preocupación en la recuperación de Europa y Japón. La administración Truman (1945-1953) y el Congreso, junto con algunos perspicaces empresarios, se dieron cuenta de que era esencial para su prosperidad que Europa tuviera una economía fuerte. El Plan Marshall apeló al aspecto humanitario y económico de la población estadounidense y ayudó a dirigir la atención especialmente hacia Europa.
¿Qué pasó con América Latina? Simplemente a los responsables políticos de EEUU no les pareció importante… la administración Truman parecía dar por sentado que continuaría recibiendo su leal respaldo casi como fuera de cajón.
La relativa indiferencia se rompió por una amenaza exterior. Cuando las relaciones con la URSS comenzaron a enfriarse, la administración Truman decidió organizar una ofensiva de Guerra Fría en América Latina, que adquirió dos aspectos. El primero era conseguir que los gobiernos latinoamericanos rompieran relaciones con la URSS, lo cual tuvo un éxito notable, ya que todos con excepción de México, Argentina y Uruguay lo hicieron. El segundo aspecto fue presionar a los gobiernos latinoamericanos para que proscribieran los partidos comunistas. El éxito de esta campaña demostró lo sensibles que seguían siendo las elites latinoamericanas a las directrices de EEUU. La Administración Truman también decidió hacer permanente la alianza miliar creada durante la guerra. En 1945, una reunión especial de los ministros de Asuntos Exteriores del hemisferio, celebrada en la ciudad de México, convino en la necesidad de redefinir el sistema panamericano. El primer paso se dio en 1947, cuando las delegaciones aprobaron un tratado (El Pacto de Río) que definía el ataque a cualquier Estado Americano, desde dentro o desde fuera del hemisferio, como un ataque a todos y demandaba medidas colectivas para rechazarlo.
El segundo paso se dio en Bogotá, Colombia, en marzo de 1948, con la creación de un organismo: la Organización de Estados Americanos (OEA)… Los Estados miembros se comprometían a mantener una solidaridad continental (deseada por EEUU) y una no intervención total (deseada por América Latina), junto con los principios de democracia, cooperación económica, justicia social y derechos humanos.
En 1951, la Administración Truman y el Congreso decidieron al unísono extender a América Latina su programa de Seguridad Militar de 1949, que en su origen se había pensado para Europa. De 1952 a 1954 Estados Unidos firmó pactos de ayuda a la defensa mutua con 10 países latinoamericanos: Ecuador, Cuba, Colombia, Perú, Chile, Brasil, República Dominicana, Uruguay, Nicaragua y Honduras… los acuerdos comprendían intercambios de equipos y servicios militares, envío de materias primas estratégicas y un compromiso de restricción de comercio con el bloque soviético.
Con los acuerdos, Washington atrapaba las fuerzas Armadas Latinoamericanas, pues en posesión de equipo estadounidense, dependían de él para conseguir piezas, recambios y municiones…
El otro país que había logrado un gran prestigio durante la Segunda Guerra Mundial fue la Unión Soviética. Había perdido mucha más población (20 millones) y soportado mucho más sufrimiento que EEUU. Numerosos latinoamericanos admiraban la resistencia y fortaleza del pueblo ruso y algo de esta admiración se transfería a los partidos comunistas de los países respectivos…
Ya desde 1946 comenzó a seguir una línea marcadamente antisoviética en América Latina… los pactos militares y los programas de entrenamiento le otorgaron el monopolio de los vínculos externos entre los militares latinoamericanos..
La Administración Truman también expresó su interés en la ayuda técnica y económica a América latina, como réplica del Plan Marshall, prototipo de su ayuda ultramarina. Pero las situaciones resultaron ser muy diferentes, el Plan Marshall se dirigió a naciones devastadas por la guerra, pero que seguían poseyendo el ingrediente económico más importante de todos: fuerza de trabajo calificada y experimentada… el problema económico de América Latina era más fundamental. Había una industria pequeña, incluso en los países mayores, existía una gran escasez de mano de obra calificada y conocimientos técnicos y a menudo se carecía de infraestructura. La administración Truman propuso un programa de asistencia técnica para ayudar a los países en vías de desarrollo. Era la respuesta parcial a las quejas latinoamericanas acerca de que EEUU no tenía en cuenta sus problemas económicos y concentraba su atención en Europa.
En la década del 50 América Latina comenzó a producir sus propios análisis acerca de sus problemas económicos… en estos años se unió al debate una nueva voz latinoamericana: la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) organismo regional de las Naciones Unidas, creado en 1948. seria una secretaria de técnicos, especialmente economistas que analizarían de forma sistemática los problemas económicos de la región latinoamericana y sus países concretos. La CEPAL se instaló en Santiago DE Chile, como esfuerzo deliberado por distanciarse de la atmósfera dominada por EEUU de la sede central de la OEA en Washington D.C.
La alternativa Revolucionaria
En 1959 la alternativa revolucionaria llega al poder. Fidel Castro se había mostrado como un reformista demócrata contra el dictador Batista en Cuba. Sin embargo una vez en la Habana se deslizó firmemente hacia la izquierda. A comienzos de 1959, Fidel hizo proposiciones a los soviéticos; a finales de año, Cuba ya recibía ayuda económica desde Moscú. En un año se había dado u cambo total en las relaciones comerciales: de una dependencia comercial aplastante de los EEUU pasó a una dependencia comercial aplastante de la URSS. Desde entonces la ayuda militar soviética comenzó a derramarse en Cuba.
Entonces se produjo la reacción estadounidense prevista por Fidel. El intento de desembarco en Bahía de Cochinos a comienzos de 1961podría haber resultado si el Presidente J.F. Kennedy hubiera ordenado que la marina estadounidense proporcionara cobertura aérea, pero rehusó a hacerlo… EEUU se vio humillado: primero por el fracaso de la invasión anticastrista, segundo por la torpe cobertura utilizada para esconder su participación. El fracaso hizo a Fidel más fuerte que nunca. Probó que EEUU era una amenaza para la seguridad cubana. Con ello podría aplicar duras medidas contra la oposición interna.
(Desde la revolución cubana) el temor de la penetración soviética en las Américas parecía ser un hecho. Si los soviéticos estaban dispuestos a abastecer a los cubanos, ¿cuántos otros movimientos guerrilleros latinoamericanos podrían esperar el mismo respaldo? Esa preocupación acicateó a os responsables políticos de la época de Kennedy para apresurarse a formular su programa latinoamericano.
Reformistas demócratas y la Alianza para el Progreso
La nueva política, según se anunció en 1961 tenía dos aspectos distintos. El primero era un importante programa de desarrollo económico y social, bautizado como Alianza para el Progreso. Iba a implicar tanto un crecimiento económico como reforma social y sería llevado a la práctica por los gobiernos democráticos… el gobierno norteamericano prometió proporcionar más de 20.0000 millones de dólares en 10 años. También prometió impulsar las entidades multilaterales de EEUU y Europa para que aumentaran el flujo de capital a América Latina… EEUU reclamaba para sí el liderazgo de una revolución social pacífica en América Latina.
El segundo aspecto de la política emprendida por EEUU en 1961, consistía en una intensificación de la contrainsurgencia, mediante e cual el gobierno estadounidense ayudaría a América Latina a combatir contra los movimientos guerrilleros. En EEUU se crearon nuevos cuerpos de contrainsurgencia a los que se les otorgó una boina verde distintiva, su principal tarea seria entrenar a las fueras contrainsurgentes en América Latina…
A EEUU le interesaba identificar y respaldar a los dirigentes reformistas, proporcionándole ayuda económica para lograr el crecimiento y al mismo tiempo ofreciéndoles los medios para vencer a los rivales armados internos que pudieran contar con ayuda soviética o más probablemente cubana. EEUU apostaba por los reformistas anticomunistas para dirigir la marea histórica latinoamericana y producir naciones más prósperas, más igualitarias y por ello más fuertes, con intereses compatibles con los suyos. Se detendría la penetración soviética y se conservaría la esfera de influencia estadounidense.
Durante estos años, la CIA siguió llevando a cabo complots para asesinar a Castro, pero todos fracasaron. Mientras tanto Fidel fortalecía su dominio del país y consideró extender la revolución a otras partes de América Latina.
Los soviéticos se envalentonaron por la debilidad estadounidense y decidieron actuar. Durante 1962, inundaron Cuba de equipo militar que incluía misiles… EEUU consiguió que la OEA aprobara un decreto contra todos los barcos que transportaran armas a Cuba. Se siguió un alarmante enfrentamiento y los soviéticos acabaron accediendo a retirar los misiles, siempre y cuando EEUU prometiera levantar el boqueo y diera seguridades de no invadir Cuba en el futuro.
La crisis de los misiles de octubre de 1962 tuvo grandes implicaciones en las relaciones de América Latina con EEUU y el mundo. Primero se forzó a los soviéticos mediante la amenaza de ataque directo a desistir de la ventaja estratégica que trataban de lograr en Cuba. En la practica se ratifico la hegemonía de EEUU en América Latina, excepto en Cuba. En segundo lugar EEUU prometió no entrometerse en el primer experimento socialista de América Latina… Cuba se transformó en una plataforma para exportar la revolución a otros lugares de América latina. Con el respaldo del subsidio soviético Cuba se aboco a dos tareas: cimentar la revolución en Cuba y exportarla a otros lugares del continente americano…
En 1970 el fracaso de la alianza para el progreso era evidente. Las expectativas habían sido demasiado elevadas teniendo en cuenta las realidades políticas de la década. Además la meta de fomentar la democracia chocó con la de impedir más Cubas. Se esperaba que gobiernos electos fomentaran el crecimiento económico al tiempo que llevaban a cabo una reforma social.
…Nixon fue el primer presidente estadounidense que tuvo que tratar con un jefe de Estado marxista electo en América Latina. La victoria de Salvador Allende en Chile, fue la prueba de que EEUU, comprometidos públicamente con la reforma social, no aceptaría movimientos de izquierda. Aunque el régimen de Allende nunca alcanzó un estado revolucionario, la administración Nixon estuvo determinada a usar cualquier medio para impedir que Allende tomar posesión o, si fallaba esto, para acelerara su caída (Hacer chillar la economía fue una de las sugerencias de Nixon al director de la CIA). EEUU desactivó la inversión privada en Chile, al mismo tiempo que se ordeno a la CIA diseñar un plan para acosar al gobierno chileno. Se gastaron al menos 10 millones de dólares en subsidio a prensa opositora (en especial dirigidas a “El Mercurio”). No obstante, considerando todos los problemas de Allende, es muy probable que los esfuerzos de EEUU tuvieran sólo un importancia marginal. Fueron los militares y las clases medias y altas los que se levantaron contra la Unidad Popular…

Libro: Thomas Skisdmore- Peter Smith, Historia Contemporánea de América Latina, Editorial Crítica, Barcelona 1996. Páginas 391-411. (Los autores son profesores de la Universidad de California, y dirigen el Centro de Estudios de América Latina en EEUU)

DOCUMENTO 2:

La Inteligencia Soviética en América Latina Durante la Guerra Fría.
En la confrontación entre Este y Oeste, entre capitalismo y socialismo, entre Estados Unidos y la Unión Soviética, sobre todo en la posguerra, el Tercer Mundo jugaba un gran papel. Y a ese mundo pertenecía América Latina en aquél entonces. En la época de Nikita Jruschov, en particular, la política de la Unión Soviética fue muy agresiva y enérgica. En esos años los organismos soviéticos se atenían al lema de que el destino del mundo, su futuro, dependía del resultado de la lucha en el Tercer Mundo. Es decir, éste era considerado la reserva del socialismo; así como también era considerado la reserva del capitalismo.

Nikita Jruschov
La base ideológica de esta política era muy clara: a medida que desarrolláramos la industria en los países del Tercer Mundo, esas industrias generarían proletariado. Así, nuestra fuerza se multiplicaría con los nuevos destacamentos de proletarios, nuestros aliados de clase.
Ésa era la idea clásica, básica, calculada por muchos años, y que Nikita Jruschov incluso estuvo dispuesto a sostener aplicando medidas un poco aventureras. Quizá el ejemplo más claro que ustedes conocen al respecto es la presencia soviética en Cuba, que culminó en la famosa crisis de los misiles del año 1962. Pero poca gente sabe que para esa época había casi todo un ejército de tropas soviéticas en Cuba. En efecto, alrededor de 40.000 soldados soviéticos estaban acantonados en Cuba y ya habían sido instaladas ahí, o por lo menos transportadas, cerca de 150 ojivas nucleares.

Brezhnev
Cambios en la política hacia el Tercer Mundo. Nikita se permitía apostar en grande y lanzar frases amenazantes y desafiantes, Breznev cambia de lenguaje y se comienza a hablar de coexistencia pacífica…
Aplicó una política de moderación y cautela, algunos podrían decir de cobardía… De entonces en adelante, en las situaciones más tensas, la política soviética se reducirá al envío de consejeros y abastecimiento material… Se suscitaron a demás graves diferencias tácticas entre Cuba y a Unión soviética. La URSS ya no contaba con recursos técnicos ni materiales para continuar táctica expansiva en el Tercer mundo, mientras que Cuba seguía reclamando una acción más activa.

¿Qué factores guiaban la política exterior soviética en el Tercer Mundo, incluida América Latina y Chile en particular?
Lo primero que se debe reconocer aquí es que la Unión Soviética se desarrolló como una potencia autárquica, es decir, se autoabastecía en todo… La Unión Soviética, a diferencia de Estados Unidos, nunca dependió de los mercados o de fuentes exteriores. En materia de minerales, por ejemplo, teníamos cobre, plomo, etc. De modo que cuando se pregunta por el interés que tendría la Unión Soviética en los recursos ajenos, sobre todo latinoamericanos, hay que decir con honestidad que no hubo esos apetitos imperialistas por los recursos de otros países… Es decir, nosotros no teníamos motivos económicos para movilizar aquí los recursos de inteligencia con el fin de defender algún interés soviético.

En cuanto a aspectos militares estratégicos, tampoco estábamos interesados en adquirir bases militares en el exterior. Estados Unidos y la Unión Soviética tenían distintas doctrinas militares en lo que concernía a cómo prepararse para la tercera guerra mundial, porque las dos partes estaban preparándose. Mientras Estados Unidos se apoyaba en una red de bases militares diseminadas por todo el mundo, los rusos no tenían bases militares fuera del territorio nacional. Lo de los misiles en Cuba fue un caso aparte, que no tuvo nada que ver con la doctrina militar estratégica.
Otra cosa es si analizamos el tercer factor, el político.

Chile y América Latina sí representaban para la Unión Soviética un factor político de enorme importancia. Como existía la idea de que el rebaño latinoamericano era una máquina de votación en la ONU a favor de Estados Unidos, de que los países latinoamericanos estaban bajo la esfera de influencia de Estados Unidos, de su capital, entonces para la Unión Soviética era políticamente muy importante debilitar al máximo el dominio que ejercía Estados Unidos en esta región… De ahí que todos los esfuerzos políticos del gobierno soviético y, por ende, de la Inteligencia de nuestro país, estaban dirigidos a ocasionar el mayor daño posible al dominio norteamericano en este territorio. Por eso apoyamos políticamente, a veces con el envío de armamentos, o con otra ayuda, a todos los que estaban en contra del dominio de Estados Unidos, a cualquier gobierno, a cualquier movimiento de liberación nacional, a cualquier grupo revolucionario.

KGB En América Latina
El trabajo que desarrollábamos aquí era prácticamente el clásico, pero estaba delimitado por una frontera básica: los países latinoamericanos no eran objeto de las actividades de la Inteligencia soviética. Y esto por la sencilla razón de que ningún país latinoamericano, Chile entre ellos, era considerado enemigo de la Unión Soviética. En ningún momento, incluso cuando tenían ustedes el régimen militar, percibimos a Chile como un país enemigo. Por lo tanto, no había necesidad de llevar un trabajo contra Chile.

Más bien, todo el territorio de América Latina era considerado por nosotros como un campo de cacería de oportunidades para el trabajo que debíamos realizar contra Estados Unidos. Eso sí, siempre pido disculpas a los latinoamericanos por haber usado su territorio para eso.
Para nosotros era fácil recibir aquí a nuestros contactos de Estados Unidos. Aquí podíamos conversar con ellos, recibir información, pasarles dinero —si era necesario—, o proporcionarles algunas cosas técnicas que se requieren en la profesión de espionaje, como dicen algunos (nosotros nunca la llamamos con este nombre). Ustedes usaban en gran parte la tecnología norteamericana, y como nosotros estábamos cercados por un bloqueo científico técnico, empleábamos todos los medios para romper ese bloqueo.

De modo que América Latina fue uno de los lugares de donde extrajimos alguna tecnología, incluso buscábamos cosas para la agricultura, semillas, por ejemplo, o lo que nos pidieran nuestros ministerios para nuestra economía popular, como la llamábamos… se trataba de un trabajo clásico, pero sin hacer nunca daño a los países latinoamericanos.
Con Chile sólo durante 9 años tuvimos relaciones diplomáticas; entre 1964 y 1973. una parte de este periodo correspondió al gobierno de la Unidad popular y no había necesidad de crear una estructura de investigación más o menos de envergadura; para eso no había objetivos ni tiempo.

¿Qué significaban Cuba y la Revolución cubana para la Unión Soviética?, ¿En qué medida la Revolución de Cuba impactó en forma global, o afectó la política exterior de la URSS y el trabajo del Servicio de Inteligencia en América Latina?, ¿Era Cuba satélite de la política soviética o tenía una política independiente?, ¿Qué tenían en común y en qué diferían la Unión Soviética y Cuba en el terreno latinoamericano?

Antes de Fidel Castro toda América era vista como una sola. Después de Fidel crece el interés por Latino América. Se crean instituciones dedicadas al estudio de Latinoamérica. América Latina entra en la política soviética gracias a Cuba.

Cuba siempre ha tenido su propio camino político, económico y social y no fue un satélite de la Unión Soviética. Las relaciones con Cuba sólo se establecieron un año y medio después de la revolución. En mayo de 1960 se establece la embajada soviética en la Habana (en Cuba la Revolución no triunfó gracias la URSS). Cuba siempre mantuvo una política independiente. Los cubanos nunca consultaron a la Unión Soviética lo que ellos hacían en América Latina. La consideraban un área de ellos: el mismo idioma, la misma religión, la misma historia, la misma mentalidad.

Los Cubanos actuaron en forma independiente en Etiopía, Angola, Bolivia.
De modo que los cubanos nunca fueron satélites. Muchas veces se acercaban o se alejaban de nosotros por motivos tácticos, pero no se podría decir que eran satélites.

¿Qué significó Chile para la Unión Soviética y en qué medida la victoria de Salvador Allende afectó la visión que tenía de Chile la Unión Soviética?

Chile: Gran relevancia en todo el mundo, por aquello de la vía chilena al socialismo. Chile presentaba una oportunidad única para demostrar al mundo que el socialismo era capaz de triunfar usando la vía electoral, pacífica. En esto consistía su atracción y su importancia política para todo el mundo, especialmente para las fuerzas de izquierda. La instauración del socialismo siempre antes había estado ligada con el empleo de la fuerza, con la violencia, con la revolución y la guerra civil. Así fue en la Unión Soviética con la Revolución de Octubre. En China, el triunfo de la revolución fue en gran parte hechura de la Unión Soviética, porque les dimos territorios liberados de los japoneses, les dimos armamento en abundancia: armamento que cogimos como botín en la Segunda Guerra Mundial. Y en Europa Oriental fue el ejército soviético el que, persiguiendo a los nazis, estableció regímenes socialistas en esos países.

En América Latina había dos grandes ejemplos. Cuba que había alcanzado el socialismo sin la intervención extranjera y Chile que lo había alcanzado por la vía pacífica. Allende conservó la antigua máquina gubernamental, el ejército, el sistema judicial… Claro, todas nuestras simpatías estaban con este experimento, y por eso seguimos con mucha atención el caso chileno. Pero no creíamos en su éxito, porque lo de Chile contradecía en todo lo que estaba escrito y habíamos aprendido.

Fuente: Nikolai Lenov, La Inteligencia Soviética en América Latina Durante la Guerra Fría. En Estudios Públicos Nº 73, verano 1999 Páginas 32-63. (Nicolai Llenov es General Soviético. Ex Vice director de la KGB o Comité de Seguridad del Estado de la ex URSS entre 1983 y 1991. Charla realizada en Centro de Estudios Públicos el 22 de septiembre de 1998.

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GUERRA FRIA: CARRERA DE ARMAMENTOS Y TEMOR NUCLEAR


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CONCEPTOS CLAVES: Carrera de armamentos – Temor nuclear – Equilibrio del terror – Disuasión atómica

Una de las características de la Guerra Fría fue el fortalecimiento de la carrera de armamentos. Cada una de las dos principales potencias se preocuparon de acrecentar sus arsenales bélicos y especialmente los nucleares.
En el año 1945, sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagazaki fueron utilizadas en combate las primeras bombas atómicas. A partir de entonces, EEUU realizó mejoras en el potencial de sus bombas. En 1952 hizo explotar una bomba de Hidrógeno, con un poder destructivo mil veces superior a las utilizadas en 1945.
En 1949 la Unión Soviética fabricó su primera bomba atómica y en 1953 su primera bomba de hidrógeno. Posteriormente consiguieron fabricar armas atómicas Francia, Gran Bretaña, China y la India.
Cualquiera de esos países estaba en condiciones de utilizar el arma atómica y causar destrucciones inmensas a un posible enemigo. Como el mundo estaba dividido en bloques, todo ataque nuclear hubiera causado la respuesta del bloque contrario y una serie de reacciones en cadena que hubieran llegado a acabar con la existencia humana.
Si bien es cierto, desde hoy resulta fácil afirmar que ninguna de las partes en disputa (EEUU – URSS), estaba dispuesta a llevar a cabo una confrontación directa de carácter nuclear, el temor a ese tipo de enfrentamiento fue real, y así podrán comprobarlo a partir de los diversos documentos que analizarán a continuación.

..Durante la Guerra Fría, generaciones enteras tuvieron que vivir con el temor a una guerra nuclear. Cada uno de los bandos se esforzó por no quedarse atrás en la carrera de armamentos, aunque ninguno de ellos estaba dispuesto a comenzar la guerra… haber comenzado la guerra nuclear hubiera significado sentenciar a muerte a la humanidad” (A.H.O)

.A CONTINUACIÓN ENCONTRARÁS 7 DOCUMENTOS REFERIDOS AL TEMOR NUCLEAR Y A LA CARRERA DE ARMAMENTOS DURANTE LA GUERRA FRÍA.

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.DOCUMENTO 1:

Aprender a vivir con la Bomba.

¡Usted puede sobrevivir!. Usted puede sobrevivir a un ataque con bombas atómicas y no le hará falta equipos especiales, ni ropa de protección, ni un adiestramiento especial para lograrlo (…) ¿Cuáles son sus posibilidades? Si una moderna bomba cae sobre su ciudad sin previo aviso esta misma noche, sus posibilidades de sobrevivir serían aproximadamente éstas: si Ud. Fuera uno de los desafortunados que se encontraba justamente debajo de la bomba, no hay prácticamente esperanzas de sobrevivir. De hecho, en cualquier lugar a media milla del centro de la explosión sus posibilidades son de 1 sobre 10. por otra parte, y esto es muy importante, de media milla a una milla de distancia del centro, sus posibilidades son de 50 por ciento. De una milla a una y media, la posibilidad de morir es sólo de 15 por ciento. Y en todos los puntos que distan desde la milla y media a las dos millas, las muertes descienden muchísimo, hasta sólo 2 o 3 de cada 100. más allá de las dos millas, la explosión no causará casi ningún fallecimiento.Naturalmente sus posibilidades de ser herido son mucho mayores que las de resultar muerto. Pero hasta las heridas por radioactividad no significan que Usted quede lisiado o condenado a una muerte temprana. Sus probabilidades de conseguir una plena recuperación son más o menos iguales a las de los accidentes cotidianos. Estas estimaciones son válidas ara bombas atómicas modernas lanzadas sin aviso.No se deje engañar por habladurías irresponsables sobre “super-super bombas” (…)

Fuente: Folleto repartido por el gobierno norteamericano en las escuelas, 1950-1951. (En: Francisco Veiga, La Paz Simulada, 1941-1991, Alianza Editorial, Madrid 1998)

DOCUMENTO2:

La carrera de armamentos
El régimen de Brezhnev (Secretario General del Partido Comunista de la URSS entre 1964-1982), había empezado a arruinarse solo al emprender un programa de armamento que elevó los gastos en defensa en un promedio anual de 4 a 5% durante los 20 años posteriores a 1964. La carrera había sido absurda, aunque le proporcionó a la URSS la satisfacción de poder decir que había alcanzado la paridad con los Estados Unidos en lanzadoras de misiles en 1971, y una superioridad del 25% en 1976. Hasta el pequeño arsenal atómico soviético había disuadido a los Estados Unidos durante las crisis de Cuba, y hacia tiempo que ambos bandos podían convertir el uno al otro en un montón de escombros.
…Otra consecuencia de la guerra fría fue haber llenado al mundo de armas. Ese fue el resultado de cuarenta años de competencia constante entre los grandes Estados industriales por armarse a sí mismos para una gran guerra que podía estallar en cualquier momento; Cuarenta años en que las superpotencias compitieron por ganar amigos e influencias repartiendo armas por todo el planeta, por no hablar de cuarenta años de conflicto de baja intensidad con estallidos esporádicos de guerras de importancia.

Libro: Hobsbawn, Eric, Historia del Siglo XX, Editorial Crítica, Buenos Aires, 1998. Página 250-251

DOCUMENTO 3:

El mérito de las armas nucleares
Los grandes de la tierra podrían aniquilar naciones enteras con solo pulsar un botón, pero saben que tendrían todas las posibilidades de contarse ellos mismo entre el número de las víctimas de la tempestad así desencadenada. Y si, por milagro, uno u otro lograra escapar, su victoria sólo le permitiría contemplar un reino de ruinas perdiéndose en la distancia y una raza minada en su descendencia por la otros enfermedad de las radiaciones.
No hay nada que compense este riesgo. Tienen pues que renunciar a la guerra abierta, como medio de hacer prevalecer sus ambiciones e intereses. Los planteamientos tradicionales de la política mundial se han visto trastornados en el mismo momento en que empezaban a enfrentarse en un duelo sin precedentes dos ideologías de pretensión universal, encarnadas cada una de ellas en un Estado con poder suficiente para hacer de él un candidato a la hegemonía.
La Guerra Fría es la mayor guerra de todos los tiempos. No ciertamente la que ha costado más vidas, Gracias a Dios, aunque su pretendida frialdad no debe deslumbrarnos, es la primera en la que se ha puesto en juego el dominio del mundo entero e incluso del espacio circundante, la primera que ha enfrentado, por encima de interese y pasiones a dos recetas de una bondad automática y universal.
Sería ridículo plantearla como una lucha entre el bien y el mal.
…Cada uno se ha ido acostumbrando a ver en el adversario un fuera de la ley contra quien todos los golpes estaban permitidos. El milagro es que haya podido establecerse entre estos dos mundos así enfrentados, una especie de coexistencia y que paulatinamente el diálogo y el esfuerzo de comprensión, hayan ido suplantando a la invectiva (ataque). Hay que reconocer que el mérito corresponde especialmente a los armamentos nucleares.
Libro: Andre Fontaine, Historia de la Guerra Fría, Editorial Luis Caralt, Barcelona 1970. (Autor francés. El libro se terminó de escribir en 1965)

DOCUMENTO 4:
La paz asegurada por el equilibrio del terror
(Tras la Segunda Guerra Mundial) La situación hacia prever un tercer conflicto mundial, pero éste no se produjo. La explicación de esto va ligada a la introducción de un factor radicalmente nuevo en las relaciones internacionales: gracias a los más sorprendentes progresos tecnológicos que la historia humana jamás haya conocido, se ha sobrepasado por primera vez el límite de destrucción total. Cada una de las dos potencias hostiles, posee la capacidad de destrucción casi completa de su adversario, pero no tienen ningún medio para impedir que dicho adversario lo destruya a su vez totalmente.
Aunque uno de los dos atacase primero, el otro conservaría los suficientes medios de represalia, gracias a la dispersión de las bases, a los submarinos equipados, etc., para destruir casi por completo al agresor.
Así se llegó a la siguiente situación:
1. El empleo de la fuerza como último recurso de la política ya no tiene ningún sentido, puesto que este último recurso equivaldría a un suicidio colectivo.
2. En consecuencia las armas ya no se fabrican para ganar la guerra sino para disuadir al adversario de hacerla.
3. Esta situación de paz por el terror mutuo sería tranquilizadora para la humanidad si estuviera segura de que los responsables de los dos Grandes actuarán siempre de modo racional. Por desgracia, el acto de locura, el accidente que desencadenaría un cataclismo sin precedentes en la historia de la humanidad, no queda absolutamente descartado.
4. Por otra parte, tan sólo los grandes están casi completamente protegidos por este riesgo total. Probablemente sus aliados lo están, pero con menos certidumbre. Los otros pueden aun tener entre ellos conflictos armados convencionales en la medida en que estos conflictos armados queden localizados. Pero en cuanto un conflicto local corra el riesgo de quedar englobado en el conflicto Este-Oeste, se le bloquea inmediatamente (Ej. Suez)
Lo singular es que las dos grandes potencias se auto limitan por temor al Apocalipsis.

Libro: Duroselle, Jean, Europa de 1815 a nuestros días, vida política y relaciones internacionales, Editorial Labor, S.A., Barcelona 1978. Páginas 106-112

DOCUMENTO 5:
Exhortación del Papa Juan XXIII para trabajar por la Paz y evitar la III Guerra Mundial.

A los venerables hermanos Patriarcas, Primados, Arzobispos, Obispos y otros Ordinarios en paz y comunión con la Sede Apostólica, al clero y fieles de todo el mundo y a todos los hombres de buena voluntad.
La carrera de armamentos y el desarme
109. Vemos, con gran dolor, cómo en las naciones económicamente más desarrolladas se han estado fabricando, y se fabrican todavía, enormes armamentos, dedicando a su construcción una suma inmensa de energías espirituales y materiales. Con esta política resulta que, mientras los ciudadanos de tales naciones se ven obligados a soportar sacrificios muy graves, otros pueblos, en cambio, quedan sin las ayudas necesarias para su progreso económico y social.
110. La razón que suele darse para justificar tales preparativos militares es que hoy día la paz, así dicen, no puede garantizarse sí no se apoya en una paridad de armamentos. Por lo cual, tan pronto como en alguna parte se produce un aumento del poderío militar, se provoca en otras una desenfrenada competencia para aumentar también las fuerzas armadas. Y si una nación cuenta con armas atómicas, las demás procuran dotarse del mismo armamento, con igual poder destructivo.
111. La consecuencia es clara: los pueblos viven bajo un perpetuo temor, como si les estuviera amenazando una tempestad que en cualquier momento puede desencadenarse con ímpetu horrible. No les falta razón, porque las armas son un hecho. Y si bien parece difícilmente creíble que haya hombres con suficiente osadía para tomar sobre sí la responsabilidad de las muertes y de la asoladora destrucción que acarrearía una guerra, resulta innegable, en cambio, que un hecho cualquiera imprevisible puede de improviso e inesperadamente provocar el incendio bélico. Y, además, aunque el poderío monstruoso de los actuales medios militares disuada hoy a los hombres de emprender una guerra, siempre se puede, sin embargo, temer que los experimentos atómicos realizados con fines bélicos, si no cesan, pongan en grave peligro toda clase de vida en nuestro planeta.
112. Por lo cual la justicia, la recta razón y el sentido de la dignidad humana exigen urgentemente que cese ya la carrera de armamentos; que, de un lado y de otro, las naciones que los poseen los reduzcan simultáneamente; que se prohíban las armas atómicas; que, por último, todos los pueblos, en virtud de un acuerdo, lleguen a un desarme simultáneo, controlado por mutuas y eficaces garantías. No se debe permitir -advertía nuestro predecesor, de feliz memoria, Pío XII- que la tragedia de una guerra mundial, con sus ruinas económicas y sociales y sus aberraciones y perturbaciones morales, caiga por tercera vez sobre la humanidad.
113. Todos deben, sin embargo, convencerse que ni el cese en la carrera de armamentos, ni la reducción de las armas, ni, lo que es fundamental, el desarme general son posibles si este desarme no es absolutamente completo y llega hasta las mismas conciencias; es decir, si no se esfuerzan todos por colaborar cordial y sinceramente en eliminar de los corazones el temor y la angustiosa perspectiva de la guerra. Esto, a su vez, requiere que esa norma suprema que hoy se sigue para mantener la paz se sustituya por otra completamente distinta, en virtud de la cual se reconozca que una paz internacional verdadera y constante no puede apoyarse en el equilibrio de las fuerzas militares, sino únicamente en la confianza recíproca. Nos confiamos que es éste un objetivo asequible. Se trata, en efecto, de una exigencia que no sólo está dictada por las normas de la recta razón, sino que además es en sí misma deseable en grado sumo y extraordinariamente fecunda en bienes.
114. Es, en primer lugar, una exigencia dictada por la razón. En realidad, como todos saben, o deberían saber, las relaciones internacionales, como las relaciones individuales, han de regirse no por la fuerza de las armas, sino por las normas de la recta razón, es decir, las normas de la verdad, de la justicia y de una activa solidaridad.
115. Decimos, en segundo lugar, que es un objetivo sumamente deseable. ¿Quién, en efecto, no anhela con ardentísimos deseos que se eliminen los peligros de una guerra, se conserve incólume la paz y se consolide ésta con garantías cada día más firmes?
116. Por último, este objetivo es extraordinariamente fecundo en bienes, porque sus ventajas alcanzan a todos sin excepción, es decir, a cada persona, a los hogares, a los pueblos, a la entera familia humana. Como lo advertía nuestro predecesor Pío XII con palabras de aviso que todavía resuenan vibrantes en nuestros oídos: Nada se pierde con la paz; todo puede perderse con la guerra.
117. Por todo ello, Nos, como vicario de Jesucristo, Salvador del mundo y autor de la paz, interpretando los más ardientes votos de toda la familia humana y movido por un paterno amor hacia todos los hombres, consideramos deber nuestro rogar y suplicar a 1a humanidad entera, y sobre todo a los gobernantes, que no perdonen esfuerzos ni fatigas hasta lograr que el desarrollo de la vida humana concuerde con la razón y la dignidad del hombre.
118. Que en las asambleas más previsoras y autorizadas se examine a fondo la manera de lograr que las relaciones internacionales se ajusten en todo el mundo a un equilibrio más humano, o sea a un equilibrio fundado en la confianza recíproca, la sinceridad en los pactos y el cumplimiento de las condiciones acordadas. Examínese el problema en toda su amplitud, de forma que pueda lograrse un punto de arranque sólido para iniciar una serie de tratados amistosos, firmes y fecundos.
119.Por nuestra parte, Nosotros no cesaremos de rogar a Dios para que su sobrenatural ayuda dé prosperidad fecunda a estos trabajos
Convicciones y esperanzas de la hora actual
126. Se ha ido generalizando cada vez más en nuestros tiempos la profunda convicción de que las diferencias que eventualmente surjan entre los pueblos deben resolverse no con las armas, sino por medio de negociaciones y convenios.
127. Esta convicción, hay que confesarlo, nace, en la mayor parte de los casos, de la terrible potencia destructora que los actuales armamentos poseen y del temor a las horribles calamidades y ruinas que tales armamentos acarrearían. Por esto, en nuestra época, que se jacta de poseer la energía atómica, resulta un absurdo sostener que la guerra es un medio apto para resarcir el derecho violado.
128. Sin embargo, vemos, por desgracia, muchas veces cómo los pueblos se ven sometidos al temor como a ley suprema, e invierten, por lo mismo, grandes presupuestos en gastos militares. Justifican este proceder -y no hay motivo para ponerlo en duda- diciendo que no es el propósito de atacar el que los impulsa, sino el de disuadir a los demás de cualquier ataque.
129. Esto no obstante, cabe esperar que los pueblos, por medio de relaciones y contactos institucionalizados, lleguen a conocer mejor los vínculos sociales con que la naturaleza humana los une entre sí y a comprender con claridad creciente que entre los principales deberes de la común naturaleza humana hay que colocar el de que las relaciones individuales e internacionales obedezcan al amor y no al temor, porque ante todo es propio del amor llevar a los hombres a una sincera y múltiple colaboración material y espiritual, de la que tantos bienes pueden derivarse para ellos.
…La organización de las Naciones Unidas
142. Como es sabido, e1 26 de junio de 1945 se creó la Organización de las Naciones Unidas, conocida con la sigla ONU, a la que se agregaron después otros organismos inferiores, compuestos de miembros nombrados por la autoridad pública de las diversas naciones; a éstos les han sido confiadas misiones de gran importancia y de alcance mundial en lo referente a la vida económica y social, cultural, educativa y sanitaria. Sin embargo, el objetivo fundamental que se confió a la Organización de las Naciones Unidas es asegurar y consolidar la paz internacional, favorecer y desarrollar las relaciones de amistad entre los pueblos, basadas en los principios de igualdad, mutuo respeto y múltiple colaboración en todos los sectores de la actividad humana.
143. Argumento decisivo de la misión de la ONU es la Declaración universal de los derechos del hombre, que la Asamblea general ratificó el 10 de diciembre de 1948. En el preámbulo de esta Declaración se proclama como objetivo básico, que deben proponerse todos los pueblos y naciones, el reconocimiento y el respeto efectivo de todos los derechos y todas las formas de la libertad recogidas en tal Declaración.
145. Deseamos, pues, vehementemente que la Organización de las Naciones Unidas pueda ir acomodando cada vez mejor sus estructuras y medios a la amplitud y nobleza de sus objetivos. ¡Ojalá llegue pronto el tiempo en que esta Organización pueda garantizar con eficacia los derechos del hombre!, derechos que, por brotar inmediatamente de la dignidad de la persona humana, son universales, inviolables e inmutables. Tanto mas cuanto que hoy los hombres, por participar cada vez más activamente en los asuntos públicos de sus respectivas naciones, siguen con creciente interés la vida de los demás pueblos y tienen una conciencia cada día más honda de pertenecer como miembros vivos a la gran comunidad mundial.
Dado en Roma, junto a San Pedro, el día de jueves Santo, 11 de abril del año 1963, quinto de nuestro pontificado

Fuente: Fragmento de la Encíclica publicada por Juan XXIII Pacem in Terris el año 1963. “Sobre la paz entre todos los pueblos que ha de fundarse en la verdad, la justicia, el amor y la libertad”

DOCUMENTO 6:
Carrera de armamento nuclear: una característica de la Guerra Fría.
Durante la Guerra Fría se empleó la diplomacia nuclear… Para los norteamericanos, la superioridad nuclear no era solo un requisito de la seguridad nacional, sino una cuestión de supremacía nacional. Para los soviéticos, la superioridad nuclear norteamericana amenazaba su existencia.
Todos los gobiernos norteamericanos de la posguerra fueron objeto de presiones para que fabricaran más armas nucleares…
Con el fin de conseguir más apoyo del Congreso al incremento de los gastos de defensa, el complejo militar-industrial aprovechó repetidas veces el miedo de los ciudadanos de la Unión Soviética, para lo cual hizo estimaciones exageradas de las capacidades soviéticas.
Los soviéticos se sintieron obligados a mantenerse a la altura de su adversario, más avanzado en el campo de la tecnología, y con el tiempo lograron igualar en número, aunque no en calidad, prácticamente todas las principales armas nucleares de Estados Unidos. Se dio la paradoja de que el resultado final de este ciclo de acción-reacción fue un incremento de la inseguridad tanto norteamericana como soviética. Cuantas más armas norteamericanas apuntaban a la Unión Soviética, más armas nucleares soviéticas apuntaban a Estados Unidos

Libro: Ronald Powaski, La guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética, 1917-1991, Editorial Crítica, Barcelona 2000.

DOCUMENTO 7:
Comenzar una Guerra nuclear era firmar un pacto suicida
La paz se mantuvo durante la Guerra Fría porque a pesar de la retórica utilizada por ambas parte, ninguna de ellas estaba dispuesta a llegar al enfrentamiento directo, por tanto, una de las premisas durante este periodo era que la coexistencia pacífica entre ambas potencias era posible.
Como ejemplos claros de esta situación tenemos la Guerra de Corea en 1950-53 y la crisis de los misiles en Cuba en 1962. En ambos casos las partes no se arriesgaron a comenzar el enfrentamiento directo porque conocían los riesgos que ello significaba. En el caso de Corea, Estados Unidos participó directamente, mientras que la URSS lo hizo de manera encubierta a través de los Chinos. Esa situación la sabían la norteamericanos, pero se mantuvo en secreto porque se dedujo que lo último que quería Moscú era un enfrentamiento abierto. En la crisis de los misiles en 1962 ambas partes retrocedieron y lograron salir del problema sin verse involucrados en la guerra directa.
La URSS aprendió durante la Guerra Fría que los llamamientos de Estados Unidos a “hacer retroceder al comunismo” no eran más que propaganda, ya que lo que primaba realmente era el respeto a la esfera de influencia soviética
Una vez que la URSS se hizo con armas nucleares, atómica 1949, hidrógeno 1953, ambas superpotencias dejaron de utilizar la guerra como arma política en sus relaciones mutuas, pues era el equivalente a un pacto suicida. Sin embargo, ambas superpotencias se sirvieron de la amenaza nuclear… la confianza de que no se utilizarían parecía estar justificada, pero al precio de desquiciar los nervios de varias generaciones. El ejemplo más significativo es la crisis de los misiles cubanos.
Durante la Guerra Fría se desplazó el enfrentamiento desde el ámbito de la razón al de la emoción. Tanto el gobierno soviético como el gobierno norteamericano satanizaron a su enemigo global, pero el gobierno soviético no tenía que preocuparse por ganarse los votos de los congresistas o por las elecciones presidenciales y legislativas, al contrario que el gobierno de los Estados Unidos. En esas circunstancias fue que el anticomunismo apocalíptico se volvió útil y tentador.
Un enemigo exterior que amenazase a Estados Unidos le resultaba práctico a los gobiernos norteamericanos, que habían llegado a la acertada conclusión de que los Estados Unidos eran ahora una potencia mundial. Como fantasma y como uno de los mayores obstáculos internos se encontraba el aislacionismo. Si los mismísimos Estados Unidos no estaban a salvo, entonces no podían renunciar a las responsabilidades y recompensas del liderazgo mundial, igual que hicieron al termino de la primera gran guerra.
… Las armas atómicas no se usaron, pese a que las potencias nucleares participaron en tres grandes guerras, aunque sin llegar a enfrentarse. Se involucraron en Corea, Vietnam y Afganistán, pero en ninguno de ellos el éxito estuvo de su parte, por ello los costosos equipamientos militares propios de la rivalidad entre las superpotencias demostraron ser ineficaces. Más evidentes resultan las consecuencias políticas de la Guerra Fría, que, casi de inmediato, polarizó el mundo dominado por las superpotencias en dos bandos claramente divididos.
Libro: Hobsbawn, Eric, Historia del Siglo XX, Editorial Crítica, Buenos Aires, 1998. Página 16-26

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TODO SOBRE GUERRA FRÍA


1. Todo sobre Guerra Fría

1.0 Guerra Fría: 8 definiciones del concepto
1.1 El concepto Guerra Fría en la Historiografía
1.2
La Guerra Fría y el surgimiento del nuevo orden
1.3
La Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría
1.4 Conferencias Aliadas y Segunda Guerra Mundial
1.5 La Guerra Fría Abierta (desde 1945)
1.6
Orígenes de la Guerra Fría: Análisis del telegrana largo de George Kennan
1.7
Wiston Churchill: análisis del discurso «el telón de acero o la cortina de hierro»
1.8 Fases de la Guerra Fría abierta

1.9 El Plan Marshall (junio 1947)
1.10
Informe Jdanov (septiembre 1947)
1.11
El bloqueo de Berlín (1948-1949)
1.12
Doctrina Truman (marzo 1947)
1.13 La Guerra de Corea (1950-1953)

1.14 Guerra Fría fase 2: la coexistencia pacífica (informe secreto sobre el culto a la personalidad, 1956)

1.15 Crisis de los misiles (explicación extensa)
1.16 Crisis de los misiles (explicación breve)

1.17 Guerra de Vietnám (Descolonización y Guerra Fría 1945-1975)

1.18 La Guerra Fría en América Latina

1.19 La Guerra Fría en Chile

1.20 Carrera de armamentos y temor nuclear durante la Guerra Fría

2. Pensamiento político

2.1 El realismo político en Nicolás Maquiavelo, análisis de los Discursos sobre la primera década de Tito Livio.
2.2 Diego Portales y la Construcción de una República fuerte y autoritaria en Chile.
2.3
Max Weber, El político y el científico (formato pdf)

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