SEGUNDA GUERRA MUNDIAL


«Las imágenes nos dicen algo, tienen por objeto comunicar, pero si no aprendemos a leerlas no nos dirán nada, serán irremediablemente mudas…» (P. Burke, Lo visto y no visto, Las imágenes como documento histórico)

.

.

(Observa los símbolos, los signos, los colores, los niveles de jerarquía, la composición, deduce el mensaje, cusetiónate respecto del objetivo del autor… interroguemos las imágenes, quizá nos logren decir más que las palabras)

BREVE RESEÑA SEGUNDA GUERRA

 

Durante la Segunda Guerra Mundial el mundo volvió a dividirse en dos grandes bloques: las potencias del eje y los aliados, que se enfrentaron entre 1939 y 1945. Este enfrentamiento se extendió por todo el planeta, y las operaciones militares se desarrollaron tanto en los frentes navales del Atlántico, Pacífico e Índico, como en los continentales de Europa, Asia y África. Este conflicto bélico ha sido el más sangriento conocido por la historia de la humanidad por las enormes pérdidas humanas y materiales sufridas, el gran número de países implicados, las mortíferas armas utilizadas y los profundos cambios territoriales y políticos producidos.

PACTOS, ACUERDOS, TRATADOS Y DISCURSOS

1. El Ultimátum francés a Alemania 3 de septiembre de 1939
2. El Ultimátum británico a Alemania 3 de septiembre de 1939
3. Churchill: el discurso de «sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor»
4. Propuesta de Unión franco-británica 16 de junio de 1940
5. De Gaulle: Discurso en Londres 18 de junio de 1940
6. La Carta del Atlántico 14 de agosto de 1941
7. Discurso de Stalin llamando a la resistencia 3 de Julio de 1941
8. Declaración de guerra de Japón 8 de diciembre de 1941
9. Declaración de guerra de Japón 8 de diciembre de 1941
10. Declaración de las Naciones Unidas 1 de enero de 1942
11. Armisticio de Italia 3 de septiembre de 1943
12. Los Acuerdos de Teherán 1 de diciembre de 1943
13. Declaración de Dumbarton Oaks sobre las Naciones Unidas7 de octubre de 1944
14. Acuerdos de la Conferencia de Yalta Las Naciones Unidas 4/11 de febrero de 1945
15. Acuerdos de la Conferencia de Yalta. Declaración sobre la Europa liberada. 4/11 de febrero de 1945
16. Acuerdos de la Conferencia de Yalta. Resoluciones sobre Alemania. 4/11 de febrero de 1945
17. Acuerdos de la Conferencia de Yalta. Resoluciones sobre Polonia. 4/11 de febrero de 1945
18. Acuerdos de la Conferencia de Yalta. Resoluciones sobre Japón. 4/11 de febrero de 1945
19. Capitulación de la Alemania nazi, 7 de mayo de 1945
20. Intervención de Truman en la Conferencia de San Francisco 26 de junio de 1945
21. Carta de las Naciones Unidas. 26 de junio de 1945
22. Ultimátum a Japón aprobado en la Conferencia de Potsdam 26 de julio de 1945
23. Capitulación de Japón. 10 de agosto de 1945. MacArthur firma la capitulación de Japón en el acorazado norteamericano Missouri

1. El Ultimátum francés a Alemania 3 de septiembre de 1939

Excelentísimo Señor:
No habiendo recibido el 3 de septiembre a las 12 horas del mediodía, ninguna respuesta satisfactoria del gobierno del Reich al escrito que entregué a V.E. el 1 de Septiembre, a las 22 horas, tengo el honor de comunicarle, por encargo de mi gobierno, lo siguiente:El gobierno de la República Francesa considera su deber recordar, por última vez, la grave responsabilidad que ha tomado sobre sí el gobierno del Reich al haber abierto las hostilidades contra Polonia sin declaración de guerra y no haber aceptado la proposición de los gobiernos de la República Francesa y de Su Majestad británica de suspender toda acción de ataque contra Polonia y declararse dispuesto a una retirada inmediata de sus tropas de territorio polaco.

El gobierno de la República tiene por ello el honor de poner en conocimiento del gobierno del Reich que se ve obligado desde hoy 3 de Septiembre, a las 17 horas, a cumplir las obligaciones contraídas por Francia con Polonia en el Tratado Franco-Polaco y que el gobierno alemán conoce.
CoulondreEmbajador de Francia en Berlín

2. El Ultimátum británico a Alemania 3 de septiembre de 1939

Excelentísimo Señor:En el comunicado que tuve el honor de dar a conocer a V.E. el 1 de Septiembre, informaba a V.E, siguiendo las instrucciones del Secretario para Asuntos Exteriores de Su Majestad, que el gobierno de Su Majestad del Reino Unido cumplirá sin demora sus obligaciones con Polonia, si el gobierno alemán no está dispuesto a dar al gobierno de Su Majestad del Reino Unido seguridades satisfactorias de que el gobierno alemán suspende toda acción de ataque contra Polonia y está dispuesto a retirar in mediatamente sus tropas de territorio polaco.

Aunque este comunicado fue dado a conocer hace más de veinticuatro horas, no ha obtenido ninguna respuesta habiendo, por el contrario continuado y aumentado los ataques alemanes contra Polonia. Por ello, tengo el honor de informar a V.E. que, en el caso de que hasta las 11 horas de la mañana (hora de verano británica) de hoy, 3 de Septiembre, no sea dada una seguridad satisfactoria en el sentido antes mencionado, por el gobierno alemán y llegue a Londres a manos del gobierno de Su Majestad, existirá, desde ese momento, un estado de guerra entre los dos países.
Neville HendersonEmbajador del Reino Unido en Berlín

3. Churchill: el discurso de «sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor»Debemos recordar que estamos en las fases preliminares de una de las grandes batallas de la historia, que nosotros estamos actuando en muchos puntos de Noruega y Holanda, que estamos preparados en el Mediterráneo, que la batalla aérea es continua y que muchos preparativos tienen que hacerse aquí y en el exterior. En esta crisis, espero que pueda perdonárseme si no me extiendo mucho al dirigirme a la Cámara hoy. Espero que cualquiera de mis amigos y colegas, o antiguos colegas, que están preocupados por la reconstrucción política, se hagan cargo, y plenamente, de la falta total de ceremonial con la que ha sido necesario actuar. Yo diría a la Cámara, como dije a todos los que se han incorporado a este Gobierno: «No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor».Tenemos ante nosotros una prueba de la más penosa naturaleza. Tenemos ante nosotros muchos, muchos, largos meses de combate y sufrimiento. Me preguntáis:¿Cuál es nuestra política?. Os lo diré: Hacer la guerra por mar, por tierra y por aire, con toda nuestra potencia y con toda la fuerza que Dios nos pueda dar; hacer la guerra contra una tiranía monstruosa, nunca superada en el oscuro y lamentable catálogo de crímenes humanos. Esta es nuestra política.

Me preguntáis; ¿Cuál es nuestra aspiración?. Puedo responder con una palabra:Victoria, victoria a toda costa, victoria a pesar de todo el terror; victoria por largo y duro que pueda ser su camino; porque, sin victoria, no hay supervivencia. Tened esto por cierto; no habrá supervivencia para todo aquello que el Imperio Británico ha defendido, no habrá supervivencia para el estímulo y el impulso de todas las generaciones, para que la humanidad avance hacia su objetivo. Pero yo asumo mi tarea con ánimo y esperanza.

Estoy seguro de que no se tolerará que nuestra causa se malogre en medio de los hombres. En este tiempo me siento autorizado para reclamar la ayuda de todas las personas y decir: «Venid, pues, y vayamos juntos adelante con nuestras fuerzas unidas.
Discurso de Churchill a la Cámara de los Comunes13 de mayo de 1940

 

4. Propuesta de Unión franco-británica 16 de junio de 1940En este momento sumamente fatal de la historia del mundo moderno, los Gobiernos del Reino Unido y de la República francesa hacen esta declaración de unión indisoluble e inflexible resolución en la defensa común de la justicia y la libertad contra el sometimiento a un sistema que reduce la Humanidad a una vida de robots y esclavos.Los dos Gobiernos declaran que Francia y Gran Bretaña no serán en adelante ya dos naciones, sino una Unión franco-británica.

La constitución de la Unión instituirá organismos comunes para la defensa, la política exterior, la hacienda y la economía.

Todo ciudadano francés gozará inmediatamente de la ciudadanía británica; todo súbdito británico se convertirá en ciudadano francés.

Los dos países compartirán la responsabilidad de la reparación de los daños de la guerra, dondequiera que se produzcan en sus territorios, y los recursos de ambos, puestos en común, se aplicarán por igual a este fin.

Durante la guerra, habrá un solo gabinete de Guerra, y todas las fuerzas de Gran Bretaña y de Francia, en tierra, mar y aire, se pondrán bajo su dirección. Gobernará desde el lugar donde mejor pueda hacerlo. Los dos Parlamentos quedarán formalmente asociados. Las naciones del Imperio británico están formando ya nuevos ejércitos. Francia mantendrá las fuerzas adecuadas en tierra, mar y aire. La Unión hace un llamamiento a los Estados Unidos para que fortalezcan los recursos económicos de los Aliados y presten su poderosa ayuda material a la causa común.

La Unión concentrará toda su energía contra el poder del enemigo, dondequiera que la batalla pueda darse. Y así venceremos.
Propuesta redactada por Jean Monnet con la colaboración de consejeros británicos, entre ellos John Maynard Keynes16 de junio de 1940

5. De Gaulle: Discurso en Londres 18 de junio de 1940

Los líderes que, desde hace muchos años, están a la cabeza de los ejércitos franceses, han formado un gobierno. Este gobierno alegando la derrota de nuestros ejércitos, se ha puesto en contacto con el enemigo para el cese de las hostilidades.Es cierto que hemos sido y seguimos estando sumergidos por la fuerza mecánica terrestre y aérea al enemigo. Infinitamente más que su número, son los carros, los aviones y la táctica de los alemanes, los que nos hacen retroceder. Son los carros, los aviones y la táctica de los alemanes, los que han sorprendido a nuestros líderes hasta el punto de llevarle a donde ahora se encuentran.

Pero ¿se ha dicho la última palabra? ¿Debe perderse la esperanza? ¿Es definitiva la derrota? ¡No!

Creedme a mí que os hablo con conocimiento de causa y os digo que nada está perdido para Francia. Los mismos medios que nos han vencido pueden traer un día la victoria.

¡Porque Francia no está sola! ¡No está sola! ¡No está sola! Tiene un vasto imperio tras ella. Puede formar un bloque con el Imperio británico que domina los mares y continua la lucha. Puede, como Inglaterra, utilizar ilimitadamente la inmensa industria de Estados Unidos.

Esta guerra no está limitada al desdichado territorio de nuestro país. Esta guerra no ha quedado decidida por la batalla de Francia. Esta guerra es una guerra mundial. Todas las faltas, todos los retrasos, todos los padecimientos no impiden que existan, en el universo, todos los medios para aplastar un día a nuestros enemigos. Fulmina dos hoy por la fuerza mecánica, podemos vencer en el futuro por una fuerza mecánica superior: va en ello el destino del mundo.

Yo, general De Gaulle, actualmente en Londres, invito a los oficiales y soldados franceses que se encuentren o pasen a encontrase en territorio británico, con sus armas o sin ellas, invito a los ingenieros y a los obreros especialistas de las industrias de armamento que se encuentren o pasen a encontrarse en territorio británico, a ponerse en contacto conmigo. Ocurra lo que ocurra la llama de la resistencia francesa no debe apagarse y no se apagará.
Charles de Gaulle Londres, 18 de junio de 1940

6. La Carta del Atlántico 14 de agosto de 1941El Presidente de los Estados Unidos de América y el Primer Ministro representante del Gobierno de S. M. en el Reino Unido, habiéndose reunido en el Océano, juzgan oportuno hacer conocer algunos principios sobre los cuales ellos fundan sus esperanzas en un futuro mejor para el mundo y que son comunes a la política nacional de sus respectivos países:1. Sus países no buscan ningún engrandecimiento territorial o de otro tipo.

2. No desean ver ningún cambio territorial que no esté de acuerdo con los vo tos libremente expresados de los pueblos interesados.

3. Respetan el derecho que tienen todos los pueblos de escoger la forma de gobierno bajo la cual quieren vivir, y desean que sean restablecidos los derechos soberanos y el libre ejercicio del gobierno a aquellos a quienes les han sido arrebatados por la fuerza.

4. Se esforzarán, respetando totalmente sus obligaciones existentes, en extender a todos los Estados, pequeños o grandes, victoriosos o vencidos, la posibilidad de acceso a condiciones de igualdad al comercio y a las materias primas mundiales que son necesarias para su prosperidad económica.

5. Desean realizar entre todas las naciones la colaboración más completa, en el dominio de la economía, con el fin de asegurar a todos las mejoras de las condiciones de trabajo, el progreso económica y la protección social.

6. Tras la destrucción total de la tiranía nazi, esperan ver establecer una paz que permita a todas las naciones vivir con seguridad en el interior de sus propias fronteras y que garantice a todos los hombres de todos los países una existencia libre sin miedo ni pobreza.

7. Una paz así permitirá a todos los hombres navegar sin trabas sobre los mares y los océanos.

8. Tienen la convicción de que todas las naciones del mundo, tanto por razones de orden práctico como de carácter espiritual, deben renunciar totalmente al uso de la fuerza. Puesto que ninguna paz futura puede ser mantenida si las armas terrestres, navales o aéreas continúan siendo empleadas por las naciones que la amenazan, o son susceptibles de amenazarla con agresiones fuera de sus fronteras, consideran que, en espera de poder establecer un sistema de seguridad general, amplio y permanente, el desarme de tales naciones es esencial. Igualmente ayudarán y fomentarán todo tipo de medidas prácticas que alivien el pesado fardo de los armamentos que abruma a los pueblos pacíficos.
Franklin D. Roosevelt – Winston Churchill14 de agosto de 1941

7. Discurso de Stalin llamando a la resistencia 3 de Julio de 1941

¡Camaradas!, ¡Ciudadanos! ¡Hermanos y Hermanas! ¡Hombres de nuestro Ejército y nuestra Marina!. ¡Me dirijo a vosotros, mis amigos!El pérfido ataque militar a nuestra tierra, iniciado el 22 de junio por la Alemania de Hitler, continúa.

A pesar de la heroica resistencia del Ejército Rojo, y aunque las más selectas divisiones enemigas y las mejores unidades de la fuerza aérea han sido hechas pedazos y han encontrado su muerte en el campo de batalla, el enemigo sigue avanzando, lanzando fuerzas de refresco al ataque.

Las tropas de Hitler han logrado capturar Lituania, una considerable parte de Letonia, el Oeste de la Rusia blanca y parte del Oeste de Ucrania. La fuerza aérea fascista está ampliando el ámbito de operaciones de sus bombardeos y está bombardeando Murmanks, Orsha, Mogilev, Smolensk, Kiev, Odessa y Sebastopol. Un grave peligro se cierne sobre nuestro país.

¿Cómo puede haber sucedido que nuestro glorioso Ejército Rojo haya rendido un número de nuestros ciudadanos y distritos a los Ejércitos fascistas? ¿Es realmente cierto que las tropas de la Alemania fascista son invencibles, como es pregonado sin cesar por los jactanciosos propagandistas fascistas? ¡Por supuesto que no!

La historia muestra que no hay ejércitos invencibles, y nunca han existido (…) Lo mismo debe ser dicho hoy del ejército fascista alemán de Hitler. Este ejército aún no se ha encontrado con una seria resistencia en el continente europeo. Sólo en nuestro territorio ha encontrado una resistencia seria, y si como resultado de esta resistencia las mejores divisiones del ejército fascista alemán de Hitler han sido derrotadas por nuestro Ejército Rojo, significa que este ejército, también puede ser machacado y será machacado como lo fueron los ejércitos de Napoleón y Guillermo.

No puede haber duda de que esta efímera ventaja militar para Alemania es sólo un episodio, mientras que la tremenda ventaja política de la URSS es un serio y permanente factor, que tienen el deber de formar las bases para el logro de los éxitos militares decisivos del Ejército Rojo en la guerra contra la Alemania fascista (…)

En caso de una retirada forzosa de las unidades del Ejército Rojo, todo el material rodante debe ser evacuado; al enemigo no debe dejársele ni una sola máquina, ni un solo vagón, ni una sola libra de grano o un galón de fuel. Las granjas colectivas debe ser trasladadas con sus ganados y entregar su grano a la custodia de las autoridades estatales para su transporte a la retaguardia (…) En las áreas ocupadas por el enemigo, unidades guerrilleras, montadas y a pie, deben formarse, los grupos deben organizarse para combatir a las tropas enemigas, fomentar la guerra de guerrillas por todas partes, volar puentes, carreteras (…). En las regiones ocupadas las condiciones deben ser insoportables para el enemigo y todos sus cómplices (…)

Esta guerra con la Alemania fascista no puede ser considerada como una guerra ordinaria. No sólo es una guerra entre dos ejércitos, es también una gran guerra del pueblo soviético contra las fuerzas del fascismo alemán. El objetivo de esta guerra nacional de nuestro país contra los opresores fascistas, no es sólo la eliminación del peligro que pende sobre nuestro país, sino también ayudar a todos los pueblos europeos que sufren bajo el yugo del fascismo alemán.

En esta guerra de liberación no debemos estar solos. En esta guerra tendremos aliados leales en los pueblos de Europa y América, incluidos los alemanes que están esclavizados por los déspotas hitlerianos. Nuestra guerra por la libertad de nuestro país se mezclará con la de los pueblos de Europa y América por su independencia, por las libertades democráticas. Será un frente unido de pueblos defendiendo la libertad y contra la esclavitud y las amenazas de esclavitud del ejército fascista de Hitler (…) Camaradas, nuestras fuerzas son innumerables. La arrogancia enemiga pronto les descubrirá su coste. Juntos en el Ejército Rojo y en la Armada, miles de trabajadores, granjeros colectivos e intelectuales están alzándose para golpear al enemigo agresor (…) Con el fin de asegurar la rápida movilización de todas las fuerzas de las gentes de la URSS, y rechazar al enemigo que traicioneramente atacó nuestro país, ha sido formado un Comité Estatal de Defensa en cuyas manos ha sido delegado enteramente el poder del Estado.El Comité Estatal de Defensa ha entrado en funciones y ha llamado al servicio militar de nuestro pueblo para reunirse en torno al partido de Lenin-Stalin y alrededor del Gobierno soviético así como abnegadamente para apoyar al Ejército Rojo y a la Armada, para demoler al enemigo y asegurar la victoria.

¡Todas nuestras fuerzas para apoyar a nuestro heroico Ejército Rojo a nuestra gloriosa Armada Roja! ¡Todas las fuerzas del pueblo para la demolición del enemigo! ¡Adelante, a por nuestra victoria!
StalinMoscú, 3 de julio de 1941

8. Declaración de guerra de Japón 8 de diciembre de 1941

Nos, Emperador de Japón por la gracia del cielo, hacemos saber que declaramos la guerra a los Estados Unidos de Norteamérica y al Imperio británico. La nación entera, con voluntad unida, movilizará todas sus fuerzas a fin de que nada sea olvida do para alcanzar nuestros objetivos de guerra.Asegurar la estabilidad en Asia Oriental y contribuir a la paz mundial son los fines de nuestra política. En verdad que ha sido inevitable y muy alejado de nuestros deseos el ver a nuestro Imperio cruzar ahora sus fuegos con Norteamérica y Gran Bretaña. Más de cuatro años han pasado desde que China no acertó a comprender las verdaderas intenciones de nuestro Imperio y comprometió la paz del Extremo Oriente, aunque el Gobierno nacional chino haya sido restablecido en Nankín y el Japón sostenga con él relaciones de buena vecindad y colaboración. El régimen que continuó viviendo en Chungking ha contado con la protección de Estados Unidos y Gran Bretaña. Estas naciones fomentaron sus preparativos militares en los cuatro costados de nuestro Imperio para desafiarle. Obstaculizaron el comercio en el Pacífico y rompieron, finalmente, las relaciones económicas.

Hemos esperado con paciencia, en la esperanza de que nuestro Gobierno lograría restablecer la paz; pero nuestros adversarios no demostraron el menor espíritu de conciliación. De no poner remedio a este estado de cosas, no solamente se anularían los esfuerzos realizados por nuestro Imperio durante numerosos años para la estabilización del Asia Oriental, sino que se ponía en peligro también la existencia de nuestra nación.

Tenemos confianza en que la labor que nos ha sido legada por nuestros antepasados será muy pronto restablecida en el Asia Oriental.

9. Declaración de las Naciones Unidas 1 de enero de 1942

Declaración conjunta de los Estados Unidos de América, el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, China, Australia, Bélgica, Canadá, Costa Rica, Cuba, Checoslovaquia, República Dominicana, El Salvador, Grecia, Guatemala, Haití, India, Luxemburgo, Países Bajos, Nueva Zelanda, Nicaragua, Noruega, Panamá, Polonia, Unión del África del Sur y Yugoslavia.

Los Gobiernos signatarios, habiendo expresado su adhesión al programa común de propósitos y principios que incorpora la Declaración conjunta del Presidente de EE.UU. y el Primer Ministro del Reino Unido, de fecha 14 de agosto de 1941, conocida como Carta del Atlántico;

Convencidos de que es esencial obtener una victoria absoluta sobre sus enemigos para defender la vida, la libertad, la independencia y la libre profesión de cultos, así como preservar los derechos humanos y la justicia, tanto en su propio suelo como en otras tierras, y estando en el presente empeñados en la lucha común contra fuerzas bárbaras e inhumanas que tratan de subyugar al mundo;

Declaran:

1. Que cada Gobierno se compromete a utilizar todos sus recursos, tanto mili tares como económicos contra aquellos miembros del «Pacto Tripartito» y sus adherentes con quienes se halle en guerra;

2. Que cada Gobierno se compromete a prestar su colaboración a los demás signatarios de la presente y a no firmar por separado con el enemigo ni amnistía ni condiciones de paz; Podrán adherirse a esta Declaración otras naciones que estén prestando o lleguen a prestar ayuda material, y que contribuyan a la lucha por derrotar el hitlerismo.
Washington, 1 de enero de 1942

10. Armisticio de Italia 3 de septiembre de 1943

Las condiciones de armisticio siguientes son presentadas por el General D. G. Einsehower, Comandante en Jefe de las Fuerzas Aliadas, en virtud de la autoridad que se le ha conferido por los Gobiernos de los Estados Unidos y de la Gran Bretaña, en interés de las Naciones Unidas, y aceptadas por el Mariscal Pietro Badoglio, Jefe del Gobierno italiano:1. Cesación inmediata de toda actividad hostil por parte de las fuerzas armadas italianas.

2. Italia empleará todos los medios para que sean negadas a los alemanes aquellas facilidades que puedan ser utilizadas contra las Naciones Unidas.

3. Todos los prisioneros o internados, ciudadanos de las Naciones Unidas, deberán ser entregados inmediatamente al Comandante en Jefe Aliado y ninguno de ellos podrá ser ni ahora ni más tarde evacuado a Alemania.

4. Traslado inmediato de la Marina de Guerra y de la Aviación italiana a los puntos indicados por el Comandante en Jefe y estipulación detallada de las condiciones de su desarme.

5. La Marina Mercante italiana podrá ser requisada por el Comandante en Jefe Aliado para las necesidades de su programa militar-naval.

6. Rendición inmediata de Córcega y de todos los territorios italianos tanto insulares como metropolitanos a los Aliados, para ser utilizados como bases de operaciones o para los demás fines que los Aliados puedan juzgar útiles.

7. Garantía inmediata de libre utilización para los Aliados de todos los campos de aviación y puestos militares del territorio italiano por las fuerzas alemanas. Estos puestos y terrenos deberán ser protegidos por las fuerzas armadas italianas mientras no se ocupen por los Aliados.

8. Regreso inmediato a Italia de todas las fuerzas armadas italianas que toman parte en la guerra actual, cualquiera que sea la región en que estas fuerzas están combatiendo actualmente.
9. Garantía del Gobierno italiano de que en caso de necesidad serán empleadas todas las fuerzas armadas de que él disponga en el cumplimiento pronto y exacto del presente armisticio.

10. El Comandante en Jefe de las Fuerzas Aliadas se reserva el derecho de adoptar todas las medidas que juzguen necesarias en protección de los intereses de las Fuerzas Aliadas para la realización de la guerra, y el Gobierno de Italia se compromete a adoptar todas las medidas administrativas o de cualquier otro carácter que puedan ser ordenadas por el Comandante en Jefe; en particular, el Comandante en Jefe establecerá el Gobierno militar aliado en las partes del territorio italiano donde lo juzgue necesario para el interés militar de las Naciones Unidas.

11. El Comandante en Jefe de las Fuerzas Aliadas tendrá pleno derecho a imponer todas las medidas de desarme, de desmovilización y desmilitarización.

12. Las otras condiciones de orden político, económico y financiero que Italia estará obligada a cumplir, le serán comunicadas en fecha posterior.

Las condiciones del presente Armisticio no serán dadas a la publicidad sin la aprobación previa del Comandante en Jefe Aliado. El texto en inglés se considerará como texto oficial.
G. Castellano – W. B. Smith

11. Los Acuerdos de Teherán 1 de diciembre de 1943Las Potencias participantes en la Conferencia han convenido:1. Que en Yugoslavia, los partisanos deben recibir todo el material y equipo que sea posible y que también deben ser ayudados por operaciones de comandos.

2. Que, desde el punto de vista militar, es altamente deseable que Turquía entre en guerra junto a los Aliados antes de fin de año.

3. Tomar nota de la declaración del mariscal Stalin en el sentido de que si Turquía entra en guerra contra Alemania y, en consecuencia, Bulgaria declara la guerra a Turquía, o la ataca, la URSS se pondrá inmediatamente en estado de guerra contra Turquía. Las Potencias presentes en la Conferencia estiman además que podrán valerse de este hecho explícitamente en las próximas negociaciones para hacer entrar a Turquía en la guerra.

4. Tomar nota de que la «Operation Overlord» (lo que posteriormente fue el desembarco en Normandía) será desencadenada en mayo de 1944, en conexión con una operación en el sur de Francia. Esta última operación se emprenderá en las proporciones permitidas por la importancia del material de desembarco. Además, la Conferencia toma nota de la declaración del mariscal Stalin, según la cual las tropas soviéticas desencadenarán una ofensiva, casi en el mismo momento, para impedir el transporte de tropas alemanas del frente del Este al frente del Oeste.

5. Convenir que los Estados Mayores militares de las tres potencias deberán permanecer desde ahora, en estrecho contacto a la vista de la inminencia de las operaciones en Europa. Se ha decidido, en particular que los Estados Mayores deberán establecer para estas operaciones, un segundo plan destinado a engañar al enemigo e inducirlo al error.
F. D. Roosevelt – J. Stalin – W. Churchill

12. Declaración de Dumbarton Oaks sobre las Naciones Unidas. 7 de octubre de 1944

Debería establecerse un organismo internacional con el nombre de Naciones Unidas, cuyo Estatuto contemplara las disposiciones necesarias para hacer efectiva las propuestas siguientes:I. Los fines del Organismo deberían ser:

1. Mantener la paz y la seguridad internacionales; y con este fin, tomar medidas colectivas efectivas para la prevención y eliminación de las amenazas a la paz y la su presión de actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz, y para lograr por medios pacíficos el ajuste y la solución de controversias internacionales que pudieran derivar en quebrantamientos de la paz.

2. Fomentar relaciones de amistad entre las naciones y tomar otras medidas adecuadas para fortalecer la paz universal.

3. Lograr la cooperación internacional en la solución de los problemas económicos y sociales y otros problemas humanitarios internacionales.

4. Proporcionar un centro donde armonizar la acción de las naciones en la consecución de estos fines.

II. Para lograr los fines expuestos en el capítulo I, el Organismo y sus miembros deberían actuar de acuerdo con los principios siguientes:

1. El Organismo se fundamenta en el principio de la igualdad soberana de todos los Estados amantes de la paz.

2. A fin de asegurar a todos los Miembros los derechos y beneficios inherentes a la condición de Miembros de la Organización, éstos se comprometen a cumplir con las obligaciones por ellos asumidos en conformidad con el estatuto del Organismo.

3. Los Miembros del Organismo deberán dirimir sus controversias por medios pacíficos de modo que no se quebranten la paz y la seguridad internacionales.

4. Los Miembros del Organismo se abstendrán de usar en sus relaciones internacionales la amenaza o la fuerza en cualquier forma que sea incompatible con los fines de la Organización.

5. Los Miembros del Organismo prestarán toda clase de ayuda al organismo en cualquier acción que éste emprenda, en conformidad con las disposiciones del Estatuto.

6. Los Miembros del Organismo se abstendrán de prestar ayuda a un Estado contra el cual el Organismo esté desarrollando alguna acción preventiva o compulsiva.El Organismo debería garantizar que los Estados que no son miembros de él actuarán de acuerdo con los principios expuestos hasta donde fuera necesario para mantener la paz y la seguridad internacionales.

III. Todos los Estados amantes de la paz deberían tener la oportunidad de ser miembros.

IV. 1. El Organismo debería tener como cuerpos principales los siguientes: a) una Asamblea General; b) un Consejo de Seguridad; c) una Corte de Justicia y d) una Secretaría. (…)

13. Acuerdos de la Conferencia de Yalta Las Naciones Unidas. 4/11 de febrero de 1945

Ha sido decidido:

1° Que se convocará para el miércoles 25 de abril de 1945 una Conferencia de las Naciones Unidas sobre la organización mundial y que se celebrará en los Estados Unidos de América.

2° Las naciones invitadas a esta Conferencia serán: a) Las Naciones Unidas, tal como existían al 8 de febrero de 1945, y b) Las naciones asociadas que hayan declarado la guerra al enemigo común antes del 1 de marzo de 1945.

3° Que el Gobierno de los Estados Unidos, en nombre de las tres potencias, consultará al Gobierno de China y al Gobierno Provisional de Francia, sobre las de cisiones adoptadas durante presente Conferencia concerniente al proyecto de organización mundial.

4° Que el texto de la invitación que se dirigirá a todas las naciones que participarán en la Conferencia será el siguiente:

El Gobierno de los Estados Unidos de América, en su propio nombre y en el de los Gobiernos del Reino Unido, de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, de la República de China y del Gobierno Provisional de la República Francesa, invita al Gobierno de… a enviar representantes a una Conferencia de las Naciones Unidas que se celebrará el 25 de abril de 1945, o en fecha inmediatamente posterior, en San Francisco, en los Estados Unidos de América, para preparar una organización internacional general para el mantenimiento de la paz y la seguridad.

Los Gobiernos arriba mencionados proponen que la Conferencia considere como constitutiva de una base para una Carta, las propuestas de establecimiento de una organización internacional general hechas públicas en octubre último, a continuación de la Conferencia de Dumbarton Oaks, (…)

Mecanismo de voto

1.° Cada miembro del Consejo de Seguridad tendrá un voto.

2.° Las decisiones del Consejo de Seguridad sobre las cuestiones de procedimiento deberán adoptarse con el voto afirmativo de siete miembros.

3.° Las decisiones del Consejo de Seguridad sobre todas las demás cuestiones deberán adoptarse con el voto afirmativo de siete miembros (…)
J. V. Stalin – F. D. Roosevelt – W. Churchill

14. Acuerdos de la Conferencia de Yalta. Declaración sobre la. Europa liberada. 4/11 de febrero de 1945

El Premier de la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, el primer Ministro del Reino Unido y el Presidente de los Estados Unidos de América serán consultados en el interés común de los pueblos de sus países respectivos y de los de la Europa liberada. Afirman conjuntamente su acuerdo para determinar una política común de sus tres Gobiernos durante el período temporal de inestabilidad de la Europa liberada, con el fin de ayudar a los pueblos de Europa liberados de la dominación de la Alemania nazi, y a los pueblos de los antiguos Estados satélites del Eje, a resolver por medios democráticos sus problemas políticos y económicos más apremiantes.

El establecimiento del orden en Europa y la reconstrucción de las economías nacionales deben realizarse mediante procedimientos que permitan a los pueblos liberados destruir los últimos vestigios del nazismo y del fascismo y establecer las instituciones democráticas de su elección. Estos son los principios de la Carta del Atlántico: derecho de todos los pueblos a elegir la forma de gobierno bajo la que quieren vivir; restauración de los derechos soberanos y de autogobierno en beneficio de los pueblos que fueron privados por las potencias agresoras.

Con el fin de crear las condiciones en las cuales los pueblos liberados podrán ejercer estos derechos los tres Gobiernos ayudarán conjuntamente a los pueblos de todo Estado liberado de Europa, o todo Estado europeo antiguo satélite del Eje, cada vez que estimen que la situación lo exige: a) Para crear las condiciones de la paz interior; b) Para adoptar las medidas de urgencia destinadas a socorrer a los pueblos desamparados: c) Para constituir autoridades provisionales gubernamentales ampliamente representativas de todos los elementos democráticos de estas poblaciones y que se comprometerán a establecer, tan pronto como sea posible, mediante elecciones libres, gobiernos que sean la expresión de la voluntad de los pueblos, y d) Para facilitar en todos los lugares donde sea necesario tales elecciones.

Los tres Gobiernos consultarán a las demás Naciones Unidas y a las autoridades provisionales o los otros Gobiernos de Europa, cuando se examinen problemas que les interesen directamente.

Cuando los tres Gobiernos estimen que las condiciones en un Estado libre de Europa o en un país anteriormente satélite de Europa hacen necesaria una acción determinada, se consultarán inmediatamente acerca de las medidas a tomar para asumir sus responsabilidades comunes definidas en la presente declaración.

Por esta declaración reafirmamos nuestra fe en los principios de la Carta del Atlántico, nuestra fidelidad a la Declaración de las Naciones Unidas y nuestra determinación de construir en cooperación con las otras naciones pacíficas, un orden mundial que se inspire en las leyes de la paz, de la seguridad, de la libertad y del bienestar general de toda la humanidad.

Al publicar esta declaración, las tres potencias expresan la esperanza de que el Gobierno Provisional de la República Francesa quiera asociarse a ellas mediante el procedimiento sugerido.
J. V. Stalin – F. D. Roosevelt – W. Churchill

15. Acuerdos de la Conferencia de Yalta. Resoluciones sobre Alemania. 4/11 de febrero de 1945

III Desmembramiento de Alemania
Se ha convenido que el Artículo 12 a) de las condiciones de rendición para Alemania será modificado como sigue:

El Reino Unido, los Estados Unidos de América y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas detentarán la autoridad suprema eh lo concerniente a Alemania. En el ejercicio de esta autoridad tomarán las medidas que estimen pertinentes para la paz futura y la seguridad, comprendiendo el desarme completo, la desmilitarización y el desmembramiento de Alemania. (…)

IV Zona de ocupación francesa y Consejo de Control para Alemania

Se ha convenido que una zona de Alemania, que ocuparán las fuerzas francesas, será atribuida a Francia. Esta zona será tomada de las zonas inglesa y americana, y su extensión será fijada por ingleses y americanos tras consulta con el Gobierno Provisional francés.

También se ha convenido que el Gobierno Provisional francés será invitado como miembro para formar parte del Consejo de Control Aliado para Alemania.

V Reparaciones

Ha sido aprobado el Protocolo siguiente:

Conversaciones entre los Jefes de los tres Gobiernos en la Conferencia de Crimea sobre las reparaciones alemanas en especie

1.° Alemania deberá rembolsar en especie las pérdidas sufridas por su causa por los países aliados durante la guerra. Las reparaciones deberán ser percibidas, prioritariamente, por las naciones que han soportado el fardo más pesado de la guerra, que han sufrido las pérdidas más pesadas y que han contribuido a la victoria sobre el enemigo.

2.° Las reparaciones en especie serán exigidas de Alemania en las tres formas siguientes: a) Traslado en los dos años que sigan a la rendición de Alemania o al cese de toda resistencia organizada, de los bienes situados tanto en el territorio mismo de Alemania como fuera de este territorio (equipamiento, máquinas-herramientas, barcos, material rodante haberes alemanes en el extranjero, acciones en las industrias, los transportes y todas las demás empresas en Alemania, etc. ); estos traslados se efectuarán, sobre todo, con la intención de destruir el potencial de guerra de Alemania; b) Entregas anuales de mercancías de producción corriente durante un período aún no fijado; c) Utilización de la mano de obra alemana.

3.° Para la aplicación, según los principios mencionados, de un plan detallado del cobro de las reparaciones debidas por Alemania, se reunirá en Moscú una Comisión Aliada de Reparaciones. Se compondrá de tres representantes: uno por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, otro por el Reino Unido y otro por los Estados Unidos de América.

4.° En lo concerniente a la determinación del importe total de las reparaciones, como de su distribución entre los países que han sufrido la agresión alemana, las de legaciones soviética y americana han convenido lo que sigue:

La Comisión de Reparaciones de Moscú tomará como base de discusión en sus estudios iniciales la proposición del Gobierno soviético, según la cual la suma total de las reparaciones, de acuerdo con los puntos a) y b) del parágrafo 2°, será de 20.000 millones de dólares y que el 50 por 100 de esta suma será para la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

La delegación británica ha sido de la opinión de no mencionar cifra alguna acerca de las reparaciones durante el estudio de la cuestión de las reparaciones por la Comisión de Moscú.

La proposición soviético-americana mencionada más arriba ha sido presentada a la Comisión como una de las proposiciones que serán examinadas.

VI Grandes criminales de guerra

La Conferencia ha decidido que la cuestión de los grandes criminales de guerra será objeto de una investigación por los tres ministros de Asuntos Exteriores que presentarán un informe en tiempo oportuno, tras el final de la Conferencia.
J. V. Stalin – F. D. Roosevelt – W. Churchill

16. Acuerdos de la Conferencia de Yalta. Resoluciones sobre Polonia4/11 de febrero de 1945

Tras la liberación total de Polonia por el Ejército Rojo se ha creado en este país una situación nueva. Lo cual hace necesario la creación de un Gobierno Provisional polaco que cuente con una base más amplia de lo que era posible antes de la reciente liberación de las regiones occidentales de Polonia. El Gobierno Provisional que actualmente funciona en Polonia deberá, en consecuencia, reorganizarse sobre una base democrática más amplia, de forma que incluya a los jefes democráticos que residen en la misma Polonia y a los que se encuentran en el extranjero. Este nuevo gobierno deberá llamarse Gobierno Polaco Provisional de Unidad nacional. Los señores Molotov, Harriman y sir A. Clark Kerr son autorizados para formar una Comisión que consulte, en primer lugar, en Moscú a los miembros del actual Gobierno Provisional polaco, y a los otros jefes democráticos polacos, de Polonia y del extranjero, con el fin de reorganizar el gobierno actual según los principios más arriba mencionados. El Gobierno Provisional Polaco de Unidad Nacional deberá comprometerse a la celebración de elecciones libres y sin coacción, desde el momento en que sea posible, sobre la base del sufragio universal y del escrutinio secreto. Todos los partidos democráticos y antinazis tendrán derecho a tomar parte en estas elecciones y a presentar candidatos.

Cuando se haya constituido un Gobierno Provisional Polaco de Unidad Nacional, según los principios arriba mencionados, el Gobierno de la U. R. S. S., que mantiene actualmente relaciones diplomáticas con el actual Gobierno de Polonia, el Gobierno del Reino Unido y el Gobierno de los Estados Unidos de América, establecerán relaciones diplomáticas con el nuevo Gobierno Provisional Polaco de Unidad Nacional, e intercambiarán embajadores, cuyos informes permitirán a sus Gobiernos respectivos mantenerse al corriente de la situación en Polonia.

Los tres Jefes de Gobierno consideran que la frontera oriental de Polonia debe seguir la Línea Curzon (básicamente la línea Oder-Neisse) con, en determinadas regiones, algunas rectificaciones que van desde cinco a ocho kilómetros a favor de Polonia. Reconocen que Polonia deberá beneficiarse de un sustancial crecimiento territorial al Norte y al Oeste. Es timan que el nuevo Gobierno Provisional Polaco de Unidad Nacional deberá ser consultado de inmediato sobre la extensión de este crecimiento territorial y que el trazado final de la frontera occidental de Polonia no podrá, en consecuencia, fijarse más que en la Conferencia de paz.
J. V. Stalin – F. D. Roosevelt – W. Churchill

17. Acuerdos de la Conferencia de Yalta. Resoluciones sobre Japón4/11 de febrero de 1945

Los Jefes de las tres grandes potencias -la Unión Soviética, los Estados Unidos de América y la Gran Bretaña- han acordado que en los dos o tres meses que sigan a la capitulación de Alemania y al fin de la guerra en Europa, la Unión Soviética entrará en guerra con el Japón junto con los Aliados, a condición de que:

1.º Que sea mantenido el statu quo en Mongolia Exterior (República Popular de Mongolia);

2.º Que sean restablecidos los derechos de Rusia, violados por la agresión pérfida del Japón en 1904, a saber: a) Retorno a la Unión Soviética de la parte meridional de Sajalín y de todas las islas vecinas; b) Internacionalización del puerto comercial de Dairen, garantía de los intereses prioritarios de la Unión Soviética y restablecimiento del arrendamiento de Port Arthur como base naval de la U. R. S. S; c) Explotación en común del ferrocarril del Este chino y del ferrocarril del Sur de Manchuria, que abre una salida hacia Dairen, mediante el establecimiento de una compañía soviético-china, entendiéndose que los intereses prioritarios de la Unión Soviética serán garantiza dos y que China conservará su plena soberanía en Manchuria.

3.° Las Islas Kuriles serán entregadas a la Unión Soviética.

Se entiende que el acuerdo concerniente a la Mongolia Exterior, los puertos y los ferrocarriles arriba mocionados exigirá el asentimiento del Generalísimo Chiang Kai Chek. El Presidente de Estados Unidos tomará las medidas destinadas a la obtención de este asentimiento, siguiendo el consejo del Mariscal Stalin.

Los Jefes de las tres grandes potencias han convenido que estas reivindicaciones de la Unión Soviética recibirán una satisfacción incondicional tras la derrota de Japón.

Por su parte, la Unión Soviética se declara dispuesta a concluir con el Gobierno nacional chino un Pacto de amistad y de alianza entre la U. R. S. S. y China para aportar a China el apoyo de las fuerzas armadas soviéticas en la liberación de China del yugo japonés.
J. V. Stalin – F. D. Roosevelt – W. Churchill

18. Capitulación de la Alemania nazi, 7 de mayo de 1945

1. Nosotros, los abajo firmantes, en nombre del Alto Mando alemán, entregamos por el presente instrumento, sin condiciones al Mando Supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas y, al mismo tiempo, al Alto Mando Soviético todas las fuerzas terrestres, navales y aéreas que hasta el presente estaban bajo control alemán.2. El Alto Mando alemán dará inmediatamente a todas las autoridades milita res, navales y aéreas alemanas y a todas las fuerzas que están bajo control alemán la orden de cesar todas las operaciones activas a las 23,01 horas, de la Europa Central, del 8 de mayo, y de permanecer en las posiciones que ocupen en aquel momento. Ningún navío, embarcación o avión podrá ser hundido o destruido y las respectivas quillas, máquinas y equipos no podrán ser objeto de daño alguno.

3. El Alto Mando alemán transmitirá inmediatamente a los Comandantes interesados todas las demás órdenes dadas por el Comandante supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas y por el Alto Mando soviético y garantizará su cumplimiento.

4. La presente Acta de rendición militar se hace sin perjuicio de otra y se sustituirá por un acta general de capitulación impuesto por las Naciones Unidas o en nombre de ellas y aplicable a toda Alemania y a las fuerzas armadas alemanas.

5. En el caso de que el Alto Mando alemán o ciertas fuerzas puestas bajo su control no se conformen con la presente acta de rendición, el Comandante Supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas y el Alto Mando soviético adoptarán medidas punitivas o aquellas otras que juzguen apropiadas.

En nombre del Alto Mando alemán: Jodl En presencia: Por el Mando Supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas W. B. Smith. Por el Alto Mando soviético:Ivan Susparoff. Por el Alto Mando francés: General F. Sevez.Reims (Francia) a las 02:41 del 7 de mayo de 1945

19. Intervención de Truman en la Conferencia de San Francisco. 26 de junio de 1945

La Carta de las Naciones Unidas que acabáis de firmar es una sólida estructura sobre la cual podremos edificar un mundo mejor y la Historia os honrará por ello. Entre la victoria en Europa y la victoria final sobre el Japón, en la más devastadora de las guerras, habéis logrado una victoria sobre la misma guerra. Fue la esperanza de esta Carta lo que contribuyó a sostener el valor de los pueblos afligidos en el transcurso de los días más difíciles de la guerra, porque es una declaración de fe inconmovible hecha por las naciones de la tierra: fe en que la guerra no es inevitable y fe en que es posible mantener la paz(…) La Constitución de mi propio país nació en una asamblea general que, como ésta, estuvo formada por delegados que sustentaban muchos puntos de vista distintos. (…). Como nuestra propia Constitución, esta Carta será ampliada y mejorada con el correr del tiempo. Nadie afirma que en la actualidad sea un instrumento final ni perfecto. No ha sido vaciada en un molde fijo, y con el cambio de las condiciones del mundo serán necesarios reajustes. Pero estos reajustes serán de paz y no de guerra.

(…) Hubo muchos que dudaron que pudiera llegarse a un acuerdo entre estas cincuenta naciones, tan diferentes por su raza y religión, por su idioma y su cultura. Pero estas diferencias fueron borradas con una inquebrantable unidad de determinación: encontrar un medio para acabar con las guerras.

(…) De este conflicto han surgido naciones militarmente poderosas, totalmente adiestradas y equipadas ahora para la guerra. Pero no tienen derecho a dominar el mundo. Es más bien el deber de estas naciones el de asumir las responsabilidades de dirigir la marcha de todos hacia un mundo de paz. Es por eso por lo que hemos dispuesto aquí que la fuerza y el poderío deben emplearse no para hacer la guerra, sino para mantener el mundo en paz y libre del temor de la guerra.

Con su propio ejemplo, las naciones poderosas del mundo deben alumbrar el camino de la justicia internacional. Este principio es la guía espiritual por la cual se debe cumplir la Carta; no por las palabras solamente, sino por actos concretos, continuados y de buena voluntad. Hay un momento para hacer planes y hay otro momento para actuar. El momento de actuar es ahora. Por lo tanto, que cada uno en su propio país y conforme a sus propias modalidades procure la inmediata aprobación de esta Carta y que la convierta en algo con vida.

(…) Deben eliminarse las barreras comerciales artificiales y antieconómicas con el fin de que el nivel de vida del mayor número de gente posible sea elevado en todas las partes del mundo, pues el estar libres de la necesidad es una de las cuatro libertades fundamentales por las cuales nos esforzamos todas las naciones grandes y poderosas del mundo, que deben asumir la dirección en este terreno económico como en los demás.

Con este documento tenemos buenas razones para esperar una declaración de derechos internacionales que sean aceptables por todas las naciones del universo interesadas en ello. Esa declaración de derechos debe ser tanto parte de la vida internacional como nuestra propia declaración de derechos es parte de nuestra constitución. La Carta está dedicada al logro y a la observación de los derechos humanos, y a las libertades fundamentales. A menos que podamos lograr esos objetivos para todos los hombres, para todas las mujeres, de todas partes y sin distinción de raza, lengua o religión, no podemos tener paz y seguridad permanentes. Con esta Carta, el mundo empezará a esforzarse para que llegue el momento en que se permita que todos los seres humanos sean dignos de vivir decentemente como gente libre.

(…) Esta oportunidad muestra nuevamente la continuidad de la Historia. Por esta Carta habéis dado realidad al ideal de ese gran estadista de hace una generación: Wilson. Con esta Carta habéis avanzado hacia la meta por la cual el valiente jefe de esta segunda guerra mundial trabajó, luchó y dio su vida: Roosevelt. Con esta Carta habéis llevado a la realización los objetivos y propósitos de muchos hombres de amplia visión en vuestros propios países y que han dedicado sus vidas a la causa de la organización de la paz mundial.

A todos nosotros, a todos nuestros países, nos ha sido confiada ahora la labor de convertir en acción esas palabras que habéis escrito. En nuestra acción decidida des cansan las esperanzas de los que han caído, de los que viven ahora y de los que todavía no han nacido a las esperanzas de un mundo de países libres, con niveles de vida apropiadamente elevados, que trabajarán y cooperarán en una amistosa y civilizada comunidad de naciones. Esta nueva estructura de paz se está levantando sobre sólidos cimientos.

No dejemos pasar esta oportunidad suprema para establecer el imperio mundial de la razón, de poder crear una paz duradera bajo la guía de Dios.
Harry Truman

20. Carta de las Naciones Unidas. 26 de junio de 1945

Nosotros los pueblos de las Naciones Unidas resueltos a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles, a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en 1a dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas, a crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto a las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del derecho internacional, a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad, y con tales finalidades a practicar la tolerancia y a convivir en paz como buenos vecinos, a unir nuestras fuerzas para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, a asegurar, mediante la aceptación de principios y la adopción de métodos, que no se usará; la fuerza armada sino en servicio del interés común, y a emplear un mecanismo internacional para promover el progreso económico y social de todas los pueblos, hemos decidido aunar nuestros esfuerzos para realizar estos designiosPor lo tanto, nuestros respectivos Gobiernos, por medio de representantes reunidos en la ciudad de San Francisco que han exhibido sus plenos poderes, encontrados en buena y debida forma, han convenido en la presente Carta de las Naciones Unidas, y por este acto establecen una organización internacional que se denominará las Naciones Unidas.

CAPITULO I
PROPOSITOS Y PRINCIPIOS
Artículo 1
Los Propósitos de las Naciones Unidas son:

1. Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz; y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz;

2. Fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos, y tomar otros medidas adecuadas para fortalecer la paz universal;

3. Realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario, y en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión; y

4. Servir de centro que armonice los esfuerzos de las naciones por alcanzar estos propósitos comunes.

Artículo 2

Para la realización de los Propósitos consignados en el Artículo 1, la Organización y sus Miembros procederán de acuerdo con los siguientes Principios:

1. La Organización esta basada en el principio de la igualdad soberana de todos sus Miembros.

2. Los Miembros de la Organización, a fin de asegurarse los derechos y beneficios inherentes a su condición de tales, cumplirán de buena fe las obligaciones contraídas por ellos de conformidad con esta Carta.

3. Los Miembros de la Organización arreglarán sus controversias internacionales por medios pacíficos de tal manera que no se pongan en peligro ni la paz y la seguridad internacional ni la justicia.

4. Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas.

5. Los Miembros de la Organización prestaron a ésta toda clase de ayuda en cualquier acción que ejerza de conformidad con esta Carta, y se abstendrán de dar ayuda a Estado alguno contra el cual la Organización estuviere ejerciendo acción preventiva o coercitiva.

6. La Organización hará que los Estados que no son Miembros de las Naciones Unidas se conduzcan de acuerdo con estos Principios en la medida que sea necesaria para mantener la paz y la seguridad internacionales.

7. Ninguna disposición de esta Carta autorizará a las Naciones Unidas a intervenir en los asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados, ni obligará; a los Miembros a someter dichos asuntos a procedimientos de arreglo conforme a la presente Carta; pero este principio no se opone a la aplicación de las medidas coercitivas prescritas en el Capítulo (…)
San Francisco26 de junio de 1945

21. Ultimátum a Japón aprobado en la Conferencia de Potsdam. 26 de julio de 1945

1. Nosotros, Presidente de los Estados Unidos de América, Presidente del Gobierno Nacional de la República de China y Primer Ministro de la Gran Bretaña, re presentando a centenares de millones de nuestros compatriotas, conferenciamos y convinimos que debe darse una ocasión al Japón para poner término a la presente guerra.
2. Las prodigiosas fuerzas terrestres, navales y aéreas de los Estados Unidos, del Imperio Británico y de China, varias veces reforzadas por los respectivos ejércitos y flotas aéreas venidos del Oeste, están preparadas para asestar al Japón los golpes definitivos. Este poderío militar está apoyado e inspirado por la determinación de todas las naciones aliadas de proseguir la guerra contra el Japón hasta que el mismo deje de resistir.
3. Los resultados de la resistencia insensata de Alemania al poderío de los pueblos libres del mundo levantados contra ella son para el pueblo japonés ejemplos de una terrible claridad. Las fuerzas que actualmente convergen contra el Japón son inmensamente mayores que aquellas que batieron a los nazis, cuya resistencia sólo sirvió para arruinar definitivamente al territorio, la industria y los modos de vida de todo el pueblo alemán. La utilización total de nuestro poderío militar, apoyado por nuestra resolución significará la inevitable y completa destrucción de las fuerzas armadas japonesas y también la inevitable y completa devastación de la tierra japonesa.

4. Llegó el momento para el Japón de decidir si continuará dominado por sus consejeros militares, cuya obstinación y cálculos insensatos condujeron al Imperio japonés al borde del aniquilamiento, o escogerá el camino de la razón.

5. He aquí nuestras condiciones de las que no nos apartaremos. Son definitivas y no admitiremos retraso alguno en su aceptación.

6. La autoridad e influencia de aquellos que engañaron al pueblo japonés y condujeron a intentar una empresa de conquista mundial deberán ser para siempre eliminadas, ya que afirmamos no ser posible instaurar un nuevo orden de paz, de seguridad y de justicia, en tanto el militarismo irresponsable no sea barrido del mundo.

7. Hasta que sea instaurado un nuevo orden y que quede probado de manera convincente que el potencial de guerra japonés está destruido, los puntos del territorio japonés que se designen deberán ser ocupados a fin de que puedan alcanzarse los objetivos fundamentales aquí enunciados.

8. Las condiciones establecidas en la Declaración del Cairo serán ejecutadas y la soberanía japonesa quedará limitada a las islas Hondo, Hokkaido, Kiousiou, Sikok y las demás islas que se determinarán.

9. Las fuerzas japonesas serán completamente desarmadas y sus efectivos auto rizados a regresar a sus hogares, donde podrán llevar una vida pacífica y productiva.

10. No tenemos la intención de reducir al Japón como raza a la esclavitud ni de destruirlo como nación, pero una justicia severa castigará a todos los criminales de guerra, comprendiéndose en ellos los autores de crueldades cometidas contra nuestros prisioneros. El Gobierno japonés debe apartar todos los obstáculos que puedan impedir el renacimiento de las tendencias democráticas y su fortalecimiento entre el pueblo japonés. Deben instaurarse la libertad de palabra, de religión y de pensamiento, así como el respeto a los derechos fundamentales del hombre.

11. El Japón quedará autorizado a conservar las industrias que sirvan para mantener su economía y permitan de su parte justas reparaciones «in natura)), pero no podrán conservar las industrias que le dejen capacidad de rearmarse para la guerra. Con este fin se le facilitará la adquisición de materias primas, pero no el control de estas materias primas. Se permitirá al Japón más tarde tomar parte en el comercio internacional.

12. Las fuerzas de ocupación aliadas serán retiradas del Japón después que estos objetivos hayan sido alcanzados y que, de acuerdo con la voluntad libremente expresada del pueblo japonés, se haya instaurado un Gobierno responsable y de intenciones pacíficas.

13. Intimamos al Gobierno japonés a ofrecer desde ahora la rendición incondicional de todas las fuerzas armadas japonesas y a dar en tal contingencia garantías apropiadas y adecuadas de buena fe.
22. Capitulación de Japón. 10 de agosto de 1945. MacArthur firma la capitulación de Japón en el acorazado norteamericano Missouri

Obedeciendo las órdenes graciosas de Su Majestad el Emperador, que preocupa do siempre de favorecer la causa de la paz mundial desea ardientemente poner fin rápido a las hostilidades para evitar a la humanidad las calamidades que le sobrevendrían con la prolongación por más tiempo de la guerra, el Gobierno japonés hizo un llamamiento hace algunas semanas a los buenos oficios del Gobierno soviético, con el cual mantenía entonces relaciones de neutralidad, para restablecer la paz entre el Japón y las potencias enemigas.Habiendo desgraciadamente fracasado esta tentativa el Gobierno japonés de acuerdo con la augusta voluntad de Su Majestad de restablecer la paz general y deseosa de poner fin, lo más rápidamente posible, a los sufrimientos indecibles causados por la guerra, decidió lo que sigue:
El Gobierno japonés está dispuesto a aceptar las condiciones enumeradas en la declaración común publicada el 26 de julio de 1945 en Potsdam, por los Jefes de los Gobiernos de los Estados Unidos de América, de la Gran Bretaña y de China, y firmada más tarde por la Unión Soviética, declaración que acredita no contener ninguna exigencia que afecte a las prerrogativas de Su Majestad como Soberano reinante. El Gobierno japonés espera sinceramente que esta interpretación de la declaración esté bien fundada y desea vivamente recibir a este propósito rápidamente una indicación explícita.

Publicado en SEGUNDA GUERRA MUNDIAL | Deja un comentario

GRAN DEPRESIÓN


Tiempos Modernos, Charles Chaplin

.

Se recomienda ver la película de Chaplin “Tiempos Modernos”. En este filme se ilustran las más trágicas consecuencias de la Gran Depresión sobre la población. La película aborda el tema desde la perspectiva Estadounidense, no obstante los conceptos y las ideas centrales pueden ser transplantadas a la realidad nacional (chilena).

 

BREVE RESEÑA GRAN DEPRESIÓN

El período situado entre el fin de la Primera y la Segunda Guerra Mundial se caracteriza por grandes desequilibrios económicos, que desembocaron en la crisis más grave que ha conocido el sistema capitalista. Comenzó en Estados Unidos y debido a las estrechas relaciones que había entre los países capitalistas, afectó a todo el mundo, produciendo un gran número de cesantes. La primera manifestación de la crisis se produjo en la bolsa de Nueva York, cuando la cotización de las acciones comenzó a bajar y el 24 de octubre cundió el pánico entre los inversores y el mercado del dinero se derrumbó. La crisis también afectó a nuestro país (CHILE) y sus consecuencias fueron desastrosas para miles de obreros y para nuestro sistema económico en general.

DOCUMENTOS

.

GENERALES
1.
Visión marxista de la crisis del 29. Jawarhalal Nehru (1889-1964), quien fue presidente de la India.
2. La visión de un economista. Mr. J. Maynard Keynes
3. Testimonio de un accionista. Groucho Marx

.

CHILE Y LA GRAN DEPRESIÓN

4. La Gran Depresión y su impacto en Chile. Eduardo Ortiz

5. Telegrama de los obreros del norte. 18 agosto 1931

6. La crisis económica en Chile. Análisis en la Cámara de Senadores 1931

1. Visión marxista de la crisis del 29.Rusia aparte, la teoría y la filosofía del marxismo aclararon muchos rincones oscuros de mi mente. La historia llegó a tener un nuevo significado para mí. La interpretación marxista arrojó sobre ella todo un torrente de luz v se convirtieron en un drama que se desenvolvía con cierto orden y finalidad, aunque inconsciente. A pesar de las temibles devastaciones y miserias del pasado y presente, el futuro -no obstante los muchos peligros que lo acechaban- estaba iluminado por la esperanza. Lo que me atraía del marxismo era su esencial libertad respecto de todo dogma y su perspectiva científica. Es cierto que en el comunismo oficial el dogma no era escaso, en Rusia como en otras partes, y que a menudo se organizaban cazas de herejes.Eso parecía deplorable, aunque no era difícil de entender en vista de los cambios tremendos que tenía lugar en los países soviéticos y de que una oposición efectiva podría haber tenido por un catastrófico resultado. La gran crisis y la bancarrota mundial parecían justificar el análisis marxista. Mientras todos los otros sistemas y teorías van a tientas en la oscuridad, sólo el marxismo la explicaba de más o menos satisfactorio.

Jawarhalal Nehru (1889-1964), quien fue presidente de la India.

2. La visión de un economista:

El mundo comienza darse cuenta desde hace algunas semanas sobre todo de que estamos pasando por una de las mayores depresiones en la industria que se han conocido. El descenso en los precios es en todos los países uno de los más fuertes y rápidos, con la sola excepción quizás de 1921. Desde principios del presente año, el precio medio de los productos de consumo artículos, tales como el cobre, el caucho, la plata alcanzan su más baja cotización mientras que otros vuelven a los precios de anteguerra.En tales circunstancias, es inevitable que se produzca un gran retraimiento en los negocios. Las nuevas empresas se ven detenidas y retrasadas en todas partes del mundo, y los comerciantes están sufriendo importantes pérdidas por doquier. Este retraimiento afecta igualmente a los Estados Unidos de Norteamérica, pero ocurre que en aquel país no parecen tomar la situación tan en serio como fuera menester. Y esto constituye, sin duda, un elemento peligroso.

En la actualidad, en efecto, Wall Street se ilusiona con la esperanza de que ésta es una de tantas depresiones de menor cuantía, como ocurrió, por ejemplo en 1924. Creo totalmente errónea semejante interpretación.

«Mr. J. Maynard Keynes nos habla de la crisis mundial». El Sol (Madrid), 10 de junio de 1930.

3. Testimonio de un accionista.

Muy pronto, un negocio mucho más atractivo que el teatral atrajo mi atención y la de mi país. Era un asuntillo llamado mercado de valores. (Mi sueldo semanal en Cocoteros era de unos dos mil, pero esto era calderilla en comparación con la pasta que ganaba teóricamente en Wall Street).Corrí hacia la habitación de Harpo. Le informé inmediatamente acerca de esta mina de oro en potencia (…) En el vestíbulo de este hotel están las oficinas de un agente de bolsa, dijo, «espera a que me vista y correremos a comprar estas acciones antes de que se esparza la noticia». «Harpo, dije, «¿estás loco? ¡Si esperarnos hasta que le hayas vestido, estas acciones pueden subir diez enteros!’. De modo que con mis ropas de calle y Harpo con su balín, corrimos hacia el vestíbulo, entramos en el despacho del agente y en un santiamén compramos acciones de la Uniled Corporation por valor de ciento sesenta mil dólares, con un margen del veinticinco por ciento (…); si uno compraba ochenta mil dólares de acciones, sólo tenía que pagar en efectivo veinte mil. El resto se le dejaba a deber al agente. (…)

El mercado siguió subiendo y subiendo lo más sorprendente del mercado, en 1929, era que nadie vendía una sola acción. la gente compraba sin cesar (…)

Lamentaba desprenderme de cualquier acción, pues estaba seguro de que iban a doblar su valor en pocos meses (…) El fontanero, el carnicero, el panadero, el hombre del hielo, todos anhelantes de hacerse ricos, arrojaban sus mezquinos salarios -y en muchos casos, sus ahorros de todo la vida- en Wall Strett ( )

Un día concreto, el mercado empezó a vacilar. Unos cuantos de los clientes más nerviosos fueron presa del pánico y empezaron a descargarse (…) Al principio las ventas se hacían ordenadamente, pero pronto el pánico echó a un lado el buen juicio y todos empezaron a lanzar al ruedo sus valores (…)

Luego el pánico alcanzó a los agentes de Bolsa, quienes empezaron a chillar reclamando los márgenes adicionales y los agentes empezaron a vender acciones a cualquier precio (…). Luego, un martes espectacular, Wall Street tiró la toalla y se derrumbó. Eso de la toalla es una frase adecuada, porque par entonces todo el país estaba llorando. El día del hundimiento final, mi amigo, Max Gordon me telefoneó desde Nueva York Todo lo que dijo fue: ¡Marx, la broma ha terminado!

Groucho Marx, Groucho y yo. Barcelona, Tusquets Editores, 1980.

CHILE Y LA GRAN DEPRESIÓN

4. La Gran Depresión y su impacto en Chile
Un informe de la Liga de La Naciones señaló a Chile como el país más afectado por la Gran Depresión. Las exportaciones se redujeron a la mitad de su valor. Las ventas de cobre y salitre, pilares de la economía, disminuyeron drásticamente entre 1929 y 1932 y lo mismo ocurrió con el resto de las exportaciones. Las importaciones disminuyeron en un 88% en los años mencionados. Producto de todo el descalabro económico los cesantes aumentaron a un número de 130.000 según las cifras más bajas estimadas, hay quienes afirman que los desocupados alcanzaron unas 300.000 personas.
Chile, absolutamente dependiente de sus exportaciones minerales a los países desarrollados, sucumbió junto a ellos cuando se produjo el colapso de sus economías en la década del ‘30
FUENTE: Eduardo Ortiz, La Gran Depresión y su impacto en Chile, Editorial Vector, Santiago 1983, p. 19

5. Telegrama de los obreros del norte. 18 agosto 1931

Cenador Cabero: he recibido un telegrama de Antofagasta que dice: “Situación angustiosa desocupados general indúcenos dirigirnos ustedes pedirles hacer presente gobierno urge pedir ayuda inmediata, pues hambre enseñorease hogares empleados y obreros. Autoridades locales carecen medios atender clamor. Cesantes piden trabajo dignificador necesitando ayuda económica inmediata. Saludos por comité cesantes. Zagal.


Fuente: Cámara de Senadores, Boletín de Sesiones ordinarias. Santiago de Chile. 1931, p. 175. En: Eduardo Ortiz, La Gran Depresión y su impacto en Chile, Edit. Vector, Santiago 1983, p. 37

6. La crisis económica en Chile. Análisis en la Cámara de Senadores 1931

Entiendo que la mayoría de los trabajadores que quedaron cesantes con motivo de la paralización de las oficinas salitreras fueron trasladados al sur y diseminaos o repartidos en algunos puertos, tales como Huasco Coquimbo, Valparaíso, y algunos pueblos del sur. Otra parte apreciable de esos obreros cesantes permanecen en Arica, Ovalle, Vicuña y otros pueblos del norte. Por lo que respecta al pueblo de Vicuña sé por correspondencia que mantengo con algunos obreros cesantes de esa localidad que hay allí desde hace cuatro 0 cinco meses más o menos trescientos o cuatrocientos obreros desocupados. … De una carta que he recibido allá… “Empero, no obstante su silencio, le escribo una vez más, manifestándole que nuestra situación es la misma que en mis anteriores le decía; Pues del dinero otorgado por la Caja de Seguro para ayuda de los obreros cesantes, sólo correspondieron a este Departamento, Vicuña, 2.125 pesos, cantidad exigua que no compensa el crecido número de cesantes, además, el Gobernador hizo un verdadero intríngulis con esos dineros y organizó cuadrillas de diez hombres y los hizo trabajar en la limpieza de caminos manifestando que una vez llegados fondos por caminos, ese dinero, se repondría en la caja de cesantes. Ese dinero llegó y la devolución no se ha visto. El resto del dinero, no fue tampoco ayuda como decía el Seguro, cuando aportó los 300.000 pesos sino que con ello se nos hizo trabajar en diversas obras de la ciudad y se nos daba, sin hacer distinción de hombres solteros o con familia, la miserable cantidad de dos pesos diarios; por cierto que los obreros no andaban mal, porque con ese dinero les alcanzaba para medianamente alimentarse y nosotros los casados estabamos a ración de hambre. Desgraciadamente el trabajo duró solamente catorce días, quedando después en la más miserable de las situaciones.


Fuente: Cámara de Senadores, Boletín de Sesiones ordinarias. Santiago de Chile. 1931, p. 175. En: Eduardo Ortiz, La Gran Depresión y su impacto en Chile, Edit. Vector, Santiago 1983, p. 37.

Publicado en GRAN DEPRESIÓN | Deja un comentario

PRIMERA GUERRA MUNDIAL


Tratado de Versalles, 1919

(Italia, Francia, Inglaterra y EEUU)

BREVE INTRODUCCIÓN A LA PRIMERA GUERRA

En 1914, el mundo se vio envuelto en la más cruenta y dramática de las guerras conocidas hasta entonces. Las razones profundas que desencadenaron una conflagración de tal magnitud hay que buscarlas en los acontecimientos y circunstancias que se venían sucediendo desde el último tercio del siglo XIX. La derrota de Francia frente a Prusia supuso la pérdida de los territorios de Alsacia y Lorena. Este hecho, unido a la formación del imperio alemán en 1871, marcó el inicio de una etapa de tensiones en las relaciones entre las principales potencias europeas. La competencia capitalista y las rivalidades imperialistas originaron roces entre los Estados europeos. Estas tensiones potenciaron los conflictos nacionalistas y territoriales entre todos los Estados europeos, que se alinearon en alianzas militares e incrementaron sus gastos en armamento.

DOCUMENTOS

1. El clima prebélico, marzo 1913
2. El ambiente belicista en Europa, febrero 1914
3. Relaciones Servia-Austria, 23 julio 1914
4. Lo que dicen las naciones antes de la guerra, 31 julio 1914
5. La vida cotidiana en las trincheras, marzo 1916
6. El diario de un soldado desde el frente occidental, 1914-1918
7. La propaganda de guerra en la prensa francesa, 1914-1916
8. El discurso de los Catorce Puntos, enero 1918
9. Las posturas divergentes de los vencedores: Lloyd George, junio 1919
10. Las posturas divergentes de los vencedores: Clemenceau, junio 1919
11. Las posturas divergentes de los vencedores: Wilson, junio 1919
12. El tratado de Versalles, 1919
13. Las consecuencias económicas de la paz, 1919
14. La Sociedad de Naciones, 1919
15. Europa después de la guerra, 1920

1. El clima prebélico

Hay que habituar al pueblo alemán a pensar que una guerra ofensiva por nuestra parte es una necesidad para combatir 1as provocaciones del adversario. Hay que llevar las cuestiones de tal manera que, bajo la penosa impresión de armamentos poderosos, de sacrificios considerables y de una situación política tensa, se considere como una liberación el desencadenamiento de la guerra, y hay que preparar ésta desde el punto de vista económico, pero sin despertar la desconfianza de nuestros financieros. 

 
Estos son los deberes que incumben a nuestro ejército, y que exigen un efectivo elevado. Si nos ataca el enemigo, o si queremos domarle, haremos como nuestros hermanos de hace una centuria: el águila provocada emprenderá el vuelo, apresa al en enemigo con sus apretadas garras y lo volverá inofensivo. Recordaremos entonces que las provincias del antiguo Imperio alemán -el condado de Borgoña y buena parte de Lorena- están todavía en manos de los francos y que millares de hermanos alemanes de las provincias bálticas gimen bajo el yugo eslavo. Devolver a Alemania lo que antaño poseía es cuestión nacional.
(General Moltke: Memorándum del 13 de marzo de 1913).

 

2. El ambiente belicista en Europa

«Francia no está aún preparada para el combate. Inglaterra se enfrenta con dificultades interiores y coloniales. Rusia rechaza la guerra, porque teme la revolución interior. ¿Vamos a esperar a que nuestros adversarios estén preparados o debemos aprovecharnos del momento favorable para provocar la decisión? Esta es la grave cuestión que hay que zanjar. 

 
El ejército austriaco es aún fiel y útil. Italia está todavía firmemente ligada a la Triple Alianza e incluso si prefiere (…) mantener la paz para restañar las heridas de la última guerra, sabe (…) que si Alemania es derrotada, quedará sin remedio a merced de la violencia de Francia e Inglaterra y perderá su posición independiente en el Mediterráneo (…) Podemos igualmente contar llegado el caso con Turquía y Rumania (…) Podríamos tener la dirección de la política europea mediante una ofensiva resuelta, y podríamos asegurar nuestro porvenir.
Esto no quiere decir que debamos provocar la guerra; pero allá donde se manifieste un conflicto de intereses (…) no debemos retroceder, si no solucionarlo mediante la guerra y comenzarla con una ofensiva resuelta, poco importa el pretexto, porque no se trata de ese conflicto, sino de nuestro porvenir, lo que está en juego.»
Extracto de un artículo aparecido en el diario alemán Die Post 24 de febrero de 1914. En: http://www.historiasiglo20.org/ISXX/index.htm

 

3. Relaciones Servia-Austria

«La historia de estos últimos años, y especialmente los acontecimientos del 28 de junio, han demostrado la existencia en Serbia de un movimiento subversivo cuyo fin es separar de la monarquía austro-húngara algunas partes de su territorio El gobierno real serbio debe comprometerse a:
1. Suprimir toda publicación que excite al odio y al menosprecio de la monarquía (…)
2. Eliminar inmediatamente la sociedad llamada Mano Negra y confiscar todos sus medios de propaganda (…)
 

 
3. Eliminar sin demora la instrucción pública en Serbia todo lo que sirva o pueda servir para fomentar la propaganda contra Austria Hungría.

4. Separar del servicio militar y de la administraci6n a todos los oficiales y funcionarios culpables de la propaganda contra la monarquía austro-húngara, de los cuales el gobierno imperial y real se reserva el comunicar los hechos y los nombres al gobierno real (…)

6. Abrir una encuesta judicial contra los participantes en el complot del 28 de junio que se encuentran en territorio serbio (…)

8. Impedir el concurso de las autoridades serbias en el tráfico ilegal de armas y explosivos a través de la frontera.

El gobierno imperial y real espera la respuesta del gobierno real lo más tarde hasta el sábado 25 de este mes, a las cinco de la tarde.»

(Del gobierno de Austria-Hungría al gobierno de Serbia, 23 de julio de 1914.)

*Mano Negra era el nombre popular con el que se conocía la organización secreta serbia (Unidad o Muerte), fundada por jóvenes oficiales del ejército serbio en 1911. Su objetivo era la unión de todos los serbios que vivían bajo los imperios turco y austro-húngaro en un solo Estado. Sus métodos incluían el terrorismo de inspiración anarquista.

4. Lo que dicen las naciones antes de la guerra.

1. Rusia dice: Si no se respeta la integridad territorial de Serbia, intervendré contra Austria.
2. Alemania dice: si Rusia pone un pie en Austria, apoyaré militarmente a ésta.
 

 
3. Inglaterra y Francia dicen: secundaremos a Rusia en su acci6n si interviene Alemania.

4. El Jap6n dice: enviaré dos escuadras al Mediterráneo y al Atlántico para apoyar a Inglaterra si se ve envuelta en una guerra.

5. Rumania, Grecia y Montenegro dicen: apoyaremos a Serbia si se atenta contra su independencia.

6. Bulgaria dice: apoyaré a Austria si intervienen Rumania y Grecia.

7. Austria ha declarado que respetará la nacionalidad de Serbia…

8. Italia secundará a sus aliados, Austria y Alemania, en caso de estallar el conflicto europeo.

9. España permanecerá, en todo caso, neutral.

10. Y mientras las naciones preparan sus ejércitos, se siguen celebrando en Viena, en San Petersburgo y en Berlín conferencias para que no se rompa la paz europea… »

La Tribuna 31 de Julio de 1914.
En: Prats, J., Historia del Mundo Contemporáneo, Edit. Anaya, Madrid 1996, p.58

5. La vida cotidiana en las trincheras

«Esos tres días pasados encogidos en la tierra, sin beber ni comer: los quejidos de los heridos, luego el ataque entre los boches (alemanes) y nosotros. Después, al fin, paran las quejas; y los obuses, que nos destrozan los nervios y nos apestan, no nos dan tregua alguna, y las terribles horas que se pasan con la máscara y las gafas en el rostro, ¡los ojos lloran y se escupe sangre!, Después los oficiales que se van para siempre; noticias fúnebres que se transmiten de boca en boca en el agujero; y las órdenes dadas en voz alta a 50 metros de nosotros; todos de pie; luego el trabajo con el pico bajo las terribles balas y el horrible ta-ta-ta de las ametralladoras.»
(Carta de un soldado francés. Verdún, marzo de 1916.)
En: Prats, J., Historia del Mundo Contemporáneo, Edit. Anaya, Madrid 1996, p.60

6. El diario de un soldado desde el frente occidental
Viernes 25 de febrero:

El ejército de 250.000 a 300.000 hombres bajo el mando del comandante Kronprinz se precipita sobre nuestras trincheras que defienden Verdún. Hasta ahora no aparecemos. Hay que soportar el golpe sin decaer. Nuestras tropas han cedido terreno bajo la avalancha de hierro de la gran artillería y bajo la impetuosidad del ataque. Los comunicados de Berlín, muy tranquilos, dicen que las líneas francesas han sido destruidas ya sobre un frente de 10 Km. sobre una profundidad de 3 Km. 

 
Las pérdidas son inmensas en ambos lados. Nosotros habíamos perdido 3.000 prisioneros y una gran cantidad de material. Nuestros comunicados, muy sobrios, indican que hemos debido ocupar las posiciones de repliegue, pero que nuestro frente no había sido hundido.
Miércoles 29 de marzo:

La batalla de Verdún, la más larga y la más espantosa de la historia universal, continúa. Los alemanes, con una tenacidad inaudita, con una violencia sin igual, atacan nuestras líneas que machacan y roen (…). Nuestros heroicos soldados están bien a pesar del diluvio de acero, de líquidos inflamables y de gases asfixiantes.»
Doctor Marcel Paisot, Mi Diario de Guerra, 1914-1918.
En: Prats, J., Historia del Mundo Contemporáneo, Edit. Anaya, Madrid 1996, p.60

7. La propaganda de guerra en la prensa francesa

«Las balas alemanas no matan.
Nuestros soldados se han acostumbrado a las balas alemanas (…) Y la ineficacia de los proyectiles es el objeto de todas las conversaciones.»
L’Intransigent, 17 agosto 1914
«Excepto cinco minutos al mes, el peligro es mínimo, incluso en las situaciones críticas. No sé como me las voy a apañar sin pegarme esta vida cuando la guerra acabe.»
Petit Parisien, 22 mayo 1915
«La verdad es que algunos (los refugios de Verdún) son relativamente confortables: calefacción central y electricidad (…) La verdad es que uno no se aburría mucho.»
Petit Journal, 1 marzo 1916
«Esperábamos la hora del ataque como el que espera una fiesta.»
Petit Journal, 3 octubre 1915
«A propósito de Verdún: Las pérdidas han sido mínimas.»
Écho de Paris, 25 febrero 1916
(En: En: http://www.historiasiglo20.org/ISXX/index.htm)

8. El discurso de los Catorce Puntos

«1. Acuerdos de paz negociados abiertamente (…) La diplomacia procederá siempre (…) públicamente. 

 
2. Libertad absoluta de navegación sobre los mares (…)

3. Supresión, hasta donde sea posible, de todas las barreras económicas (…)
4. Suficientes garantías recíprocas de que los armamentos nacionales serán reducidos al límite compatible con la seguridad interior del país.

5. Libre ajuste (…) de todas las reivindicaciones coloniales (…)

6. Evacuación de todos los territorios rusos (…)

7. Bélgica (…) deberá ser evacuada y restaurada.

8. Todo el territorio francés deberá ser liberado (…) El daño hecho a Francia en 1871, en lo que se refiere a Alsacia-Lorena (…), deberá ser reparado.

9. Deberá efectuarse un reajuste de las fronteras de Italia, siguiendo las líneas de las nacionalidades claramente reconocibles.

10. A los pueblos de Austria-Hungría (…) deberá serles permitido, con la mayor premura, la posibilidad de un desarrollo autónomo.

11. Rumania, Serbia y Montenegro deberán ser evacuados (…) A Serbia se le concederá libre acceso al mar (…)

12. A los territorios turcos del actual Imperio otomano se les garantizará plenamente la soberanía (…), pero las otras nacionalidades que viven actualmente bajo el régimen de este Imperio deben (…) disfrutar de una total seguridad de existencia y de poderse desarrollar sin obstáculos.

13. Deberá constituirse un Estado polaco independiente, que comprenda los territorios incontestablemente habitados por polacos, los cuales deberán tener asegurado el acceso al mar (…)

14. Deberá crearse una Sociedad general de las Naciones en virtud de acuerdos formales, que tenga por objeto ofrecer garantías recíprocas de independencia política y territorial tanto a los pequeños como a los grandes estados.»
Discurso del presidente Wilson al Congreso de EE.UU.8 de Enero de 1918: En: http://www.historiasiglo20.org/ISXX/index.htm

9. Las posturas divergentes de los vencedores: Lloyd George

«Desde todos los puntos de vista, me parece que debemos esforzarnos por establecer un acuerdo de paz como si fuéramos árbitros imparciales, olvidándonos de las pasiones de la guerra. 

 
Este acuerdo deberá tener tres objetivos: ante todo, hacer justicia a los Aliados, teniendo en cuenta la responsabilidad de Alemania en los orígenes de la guerra y en los métodos de guerra; seguidamente, el acuerdo debe ser de tal manera que un gobierno alemán consciente de sus responsabilidades pueda firmarlo estimando que podrá cumplir las obligaciones que hay suscrito; por último, este acuerdo no deberá tener ninguna cláusula cuya naturaleza pueda provocar nuevas guerras, y deberá ofrecer una alternativa al bolchevismo, porque será para las gentes razonables una solución igualitaria del problema europeo.»
Memorandum de Lloyd George, 25 marzo 1919. En: http://www.historiasiglo20.org/ISXX/index.htm

10. Las posturas divergentes de los vencedores: Wilson

«Espero que Vd. esté de acuerdo, en principio, como el Sr. Lloyd George en la moderación que es necesario mostrar con Alemania. No queremos ni podríamos destruirla: nuestro mayor error sería darle razones poderosas para que quisiera un día tomarse la revancha. Cláusulas excesivas sembrarían la semilla segura de la guerra (…) 

 
Es necesario que evitemos dar a nuestros enemigos la impresión de injusticia. No temo para el futuro las guerras preparadas por complots secretos de los gobiernos, sino más bien los conflictos creados por el descontento de las poblaciones. Si nos hacemos a nosotros mismos culpables de injusticia, ese descontento es inevitable.»
El Presidente Wilson dirigiéndose a Clemenceau en el Consejo de los 4.
En: http://www.historiasiglo20.org/ISXX/index.htm

 

11. Las posturas divergentes de los vencedores: Clemenceau

«Tomo acta de las palabras y de las excelentes intenciones del Presidente Wilson. Él elimina el sentimiento y el recuerdo: es ahí donde tengo una observación que hacer respecto a lo que acaba de decir. El presidente de EE.UU. desconoce el fondo de la naturaleza humana. El hecho de la guerra no puede ser olvidado. América no ha visto esta guerra de cerca durante los tres primeros años; nosotros, durante ese tiempo, perdimos un millón y medio de hombres. No nos queda mano de obra. Nuestros amigos ingleses, que han perdido menos que nosotros, pero lo bastante para haber también sufrido mucho, me comprenderán. 

 
Las pruebas que hemos debido pasar han creado un sentimiento profundo sobre las reparaciones que nos son debidas; y no se trata sólo de reparaciones materiales: la necesidad de reparaciones morales no es menos fuerte (…)

Buscáis hacer justicia a los alemanes. No penséis que ellos nos van a perdonar, buscarán la ocasión de la revancha, nada destruirá la rabia de aquellos que han querido establecer su dominación en el mundo y que se han creído tan cerca de conseguirlo.»

El jefe de gobierno francés, Georges Clemenceau, dirigiéndose al Consejo de los 4 . En: http://www.historiasiglo20.org/ISXX/index.htm

12. El tratado de Versalles

«Los Estados Unidos de América, el Imperio Británico, Francia, Italia y Japón ( ) de una parte y, Alemania, de otra, han convenido las disposiciones siguientes: 

 
42. Se prohíbe a Alemania mantener o construir fortificaciones sea sobre el lado izquierdo del Rhin, sea sobre el lado derecho ( ).

45. En compensación de la destrucción de las minas de carbón en el norte de Francia (…), Alemania cede a Francia la propiedad de las minas de carbón situadas en el Sarre (…)

51. Los territorios que fueron cedidos a Alemania en virtud del Tratado de Paz de 1871 (Alsacia y Lorena) son reintegrados a la soberanía francesa (…)

80. Alemania reconoce y respetará estrictamente la independencia de Austria (…)

87. Alemania reconoce la independencia de Polonia (…)

102. La ciudad de Danzig queda constituida como ciudad libre y situada bajo la protección de la Sociedad de Naciones (…)

119. Alemania renuncia (…) a todos sus derechos y títulos sobre posesiones de Ultramar.»

(Fragmentos del Tratado de Versalles, 1919.
En: Prats, J., Historia del Mundo Contemporáneo, Edit. Anaya, Madrid 1996, p. 62)

13. Las consecuencias económicas de la paz

«La política de reducir a Alemania a la servidumbre durante una generación, de envilecer la vida de millones de seres humanos y de privar a toda una nación de felicidad, sería odiosa y detestable aunque fuera posible, aunque nos enriqueciera a nosotros, aunque no sembrara la decadencia de toda la vida (…) de Europa (…). 

 
El tratado no incluye ninguna disposición para lograr la rehabilitación de Europa; nada para levantar a Rusia, ni para promover, en forma alguna, una solidaridad económica estrecha entre los aliados mismos.

Los caracteres que expresan la situación inmediata se pueden agrupar bajo tres epígrafes: 1) el hundimiento absoluto para el porvenir de la productividad interior de Europa; 2) la ruina del transporte y del cambio que servían para enviar los productos cuándo y dónde más se necesitaban; 3) la incapacidad de Europa para adquirir productos de Ultramar.»
John Maynard Keynes: Las consecuencias económicas de la paz, 1919.
En: Prats, J., Historia del Mundo Contemporáneo, Edit. Anaya, Madrid 1996, p. 62

14. La Sociedad de Naciones

«Preámbulo.
Las altas partes contratantes, considerando que para fomentar la cooperación entre las naciones y para garantizarles la paz y la seguridad importa: aceptar ciertos compromisos de no recurrir a la guerra y mantener a la luz del día las relaciones internacionales, fundadas sobre la justicia y el honor, observar rigurosamente las prescripciones de¡ Derecho internacional (…), hacer que reine la justicia y respetar escrupulosamente todas las obligaciones de los tratados (…), adoptan el presente pacto, que instituye la Sociedad de Naciones:
 

 
Art. 8. Los miembros de la Sociedad reconocen que el mantenimiento de la paz exige la reducción de los armamentos nacionales al mínimo compatible con la seguridad nacional y con las obligaciones internacionales.

Art. 10. Los miembros de la Sociedad se comprometen a respetar y a mantener, contra toda agresión exterior, la integridad territorial y la independencia política presente, de todos los miembros de la Sociedad.

Art. 16. Si un miembro de la Sociedad recurriese a la guerra (…) los demás miembros se comprometen a romper inmediatamente toda relación comercial o financiera con él, a prohibir toda relación (…) con el Estado que haya quebrantado el pacto (…).
Art. 16. 4 Todo miembro que se haya hecho culpable de haber violado alguno de los compromisos de la Sociedad podrá ser excluido de ella.»
(Pacto de la Sociedad de Nociones, 10 de enero de 1920.
Prats, J., Historia del Mundo Contemporáneo, Edit. Anaya, Madrid 1996, p.63)

 
15. Europa después de la guerra

Cuando se piensa en las consecuencias de la Gran Guerra que acaba de terminar, uno se pregunta si la estrella de Europa no palidece y si el conflicto no ha iniciado en ella una crisis vital que presagia la decadencia. Al diezmar la multitud de sus hombres, al malgastar sus riquezas materiales, al distraer durante varios años los espíritus y los brazos de¡ trabajo productivo hacia la bárbara destrucción, al despertar por este abandono las iniciativas latentes o adormecidas de sus rivales, ¿no habrá ocasionado la guerra un golpe fatal a la hegemonía de Europa sobre el mundo?

Ya al final del siglo XIX nos había revelado la vitalidad y la potencia de algunas naciones extraeuropeas: unas como Estados Unidos, nutridas de la misma sangre de Europa; otras como Japón, conformadas por sus modelos y sus consejeros. Al avanzar rápidamente el desarrollo d estos recién llegados, al producirse el empobrecimiento de las virtudes productivas de Europa, al crearse de este modo un profundo desequilibrio entre ellos y nosotros ¿no ha abierto la guerra para nosotros una crisis de hegemonía y expansión?
A. Demangeon, El declinar de Europa, París, 1920. En: Prats, J., Historia del Mundo Contemporáneo, Edit. Anaya, Madrid 1996, p. 64.

 

Publicado en DOCUMENTOS SIGLO XX, PRIMERA GUERRA MUNDIAL | Etiquetado , , , , , | 3 comentarios

IMPERIALISMO SIGLO XIX


BREVE RESEÑA IMPERIALISMO

Entenderemos por Imperialismo al período histórico en el que las principales potencias establecieron dominación efectiva sobre amplios territorios, organizando su administración y afrontando costosas guerras y otros gastos para asegurar su posesión. Este período comienza con la madurez del capitalismo hacia 1880 y con diversas variantes se prolonga hasta los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, donde tuvo lugar el proceso de descolonización e independencia de los países africanos y asiáticos.

Estimados lectores:

A continuación presentamos una serie de documentos relacionados con el proceso histórico denominado Imperialismo del siglo XIX. Además ponemos a disposición de profesores y estudiantes de historia, guías didácticas y algunos ppt posibles de usar en procesos de enseñanza-aprendizaje.

Invitamos a leer y analizar los documentos, teniendo en cuenta lo siguiente:

  1. identificar autor, país, año.
  2. leer e identificar ideas centrales de cada párrafo.
  3. identificar tipo de documento (académico, religioso, periodístico, etc.)
  4. identificar intensión y motivaciones del autor.
  5. contextualizar históricamente los documentos.
  6. buscar otras explicaciones sobre las causas y motivaciones que impulsan el imperialismo del siglo XIX.
  7. contrastar con explicaciones bibliográficas y/o con otras fuentes de información, ejemplo imágenes.
  8. al finalizar explicar comparativamente los documentos expuestos.

 

PPT SOBRE IMPERIALISMO

.

GUÍAS DE APRENDIZAJE

.

SÍNTESIS HISTÓRICA RECOMENDADA

.

DOCUMENTOS

Lo que se presenta a continuación es una serie de documentos escritos o pronunciados por los protagonistas de la época denominada IMPERIALISMO. Como se podrá apreciar, aqui se han seleccionado documentos que nos hablan de las razones por las que se desarrolló este proceso, las explicaciones y argumentos expuestos por los países imperialistas y también la amarga queja de quienes se oponían o padecían el imperialismo europeo del siglo XIX.

1. Teoría racista del imperialismo
2. No existen las razas superiores.
3. Las razones del imperialismo
4. La economía y el Imperialismo
5. Colonialismo Y grandeza nacional
6. La misión del hombre blanco
7. Un poeta negro critica la colonización
8. La Carga del Hombre Blanco (1899)
9. Factores de la colonización
10. Los aborígenes africanos según el hombre blanco
11. Carta del Rey Leopoldo de Bélgica. Bruselas, 16 de junio de 1897.
12. Idea racista de los colonizadores
13. Convención para la construcción del canal de Panamá, 1908
14. El colonialismo analizado por un presidente africano 1975.

1. Teoría racista del imperialismo

Las razas superiores poseen un derecho sobre las razas inferiores. Yo mantengo que ellas tienen un derecho, porque también tienen un deber. El deber de civilizar las razas inferiores.

Yo afirmo que la política colonial de Francia, la política de expansión colonial, la que nos ha obligado a ir, durante el Imperio, a Saigón, a la Cochinchina, la que nos ha llevado a Túnez, la que nos ha arrastrado a Madagascar, insisto en que esta política de expansión colonial se ha inspirado en una verdad sobre la que, sin embargo, es necesario suscitar por un instante vuestra atención: a saber, que una Marina como la nuestra no puede prescindir, en la extensión de los océanos, de sólidos refugios, de defensas, de centros de avituallamiento.
J. Ferry, Discurso en la Cámara. Francia, julio de 1885.

2. No existen las razas superiores.

¡Razas superiores!, ¡Razas inferiores!. Es fácil decido. Por mí parte, yo me aparto de tal opinión, especialmente después de haber visto a sabios alemanes demostrar científicamente que la francesa es una raza inferior a la alemana. No, no existe el derecho de las llamadas naciones superiores sobre las naciones llamadas inferiores. La conquista que Ud. [J. Ferry] preconiza es el abuso, liso y llano, de la fuerza que da la civilización científica sobre las civilizaciones primitivas, para apropiarse del hombre, torturarlo y exprimirle toda la fuerza que tiene, en beneficio de un pretendido civilizador.

G. CLEMENCEAU
Discurso en la Cámara. Francia, julio de 1885.

3. Las razones del imperialismo

«La política colonial se impone en primer lugar en las nociones que deben recurrir o la emigración, ya por ser pobre su población, ya por ser excesiva. Pero también se impone en las que tienen o bien superabundancia de capitales o bien excedente de productos ésta es la forma moderno actual más extendida y más fecunda (…).

Desde este punto de vista, lo repito, la fundación de una colonia es la creación de un mercado (…). En el tiempo en que estamos y con la crisis que pasan todas las industrias europeas, la fundación de una colonia es la creación de una salida. Allí donde permanezca el nudo colonial entre la madre-patria que produce y las colonias que ella fundó, se tendrá el predominio de los productos: económico, y también político (…)

Hay un segundo punto que debo igualmente abordar: es el lado humanitario y civilizador de la cuestión. Es preciso decir abiertamente que, en efecto, las razas superiores tienen un derecho con respecto a las razas inferiores porque existe un deber para con ellas. Las razas superiores tienen el deber de civilizar a las razas.

Sr. Maigne: ¿Se atreve usted a decir eso en el país donde se han proclamado los derechos del hombre?

Sr. Guilloutet: Es la justificación de la esclavitud y de la trata de negros.

Jules Ferry: Si el honorable Sr. Maigne tiene razón, si la Declaración de los Derechos del Hombre ha sido escrita para los negros de África ecuatorial, entonces, ¿con qué derecho van ustedes a imponerles los intercambios, el tráfico? Ellos no los han llamado…

Las razas superiores tienen el deber de civilizar a las razas inferiores. ¿Y existe alguien que pueda negar que hay más justicia, más orden material y moral en el África del Norte desde que Francia ha hecho su conquista?»
Discurso de Jules Ferry ante la Cámara, París, 1885.

4. La economía y el Imperialismo

Cada mejora de los métodos de producción, cada concentración de la propiedad (…), parece reforzar la tendencia a la expansión imperialista. En la medida en que una nación tras otra entran en la era de las maquinarias y adoptan los métodos industriales más avanzados, es más difícil para sus empresarios, comerciantes y financieros colocar sus reservas económicas, y progresivamente se ven tentados a aprovechar sus gobiernos para conquistar con fines particulares países lejanos y subdesarrollados a través de la anexión y del protectorado (…).

Este estado de la cuestión en la economía es la raíz del imperialismo. Si los consumidores de este país pudieran elevar tanto su nivel de consumo que fueran capaces de avanzar a la por que las fuerzas de producción, no habría ningún excedente de mercancías y capital capaz de exigir del imperialismo el descubrimiento de nuevos mercados (…).

El imperialismo es el esfuerzo de los grandes dueños de la industria paro facilitar la salida de su excedente de riqueza, buscando vender o colocar en el extranjero las mercancías o los capitales que el mercado interior no puede absorber.

No es el crecimiento industrial el que anhela la apertura de nuevos mercados y de nuevas regiones parca invertir, sino la deficiente distribución del poder adquisitivo la que impide la absorción de mercancías y capital dentro del país.

El imperialismo es el fruto de esa falso política económica, y el remedio es la reforma social.»

J. Hobson, El Imperialismo, 1902

5. Colonialismo y grandeza nacional

«La colonización es la fuerza expansiva de un pueblo, es su potencia de reproducción, es su dilatación y su multiplicación a través del espacio, es la sumisión del universo o de una gran porte de él, a su lengua, a sus costumbres, a sus ideas y a sus leyes. Un pueblo que coloniza es un pueblo que pone los cimientos de su grandeza y de su supremacía futura (…). Desde el punto de vista moral e intelectual, este crecimiento del número de las fuerzas y de las inteligencias humanas modifica y diversifica la producción intelectual. ¿Quién puede negar que la literatura, las artes y las ciencias de una raza determinada al ser amplificados, adquieren un impulso que no se encuentra entre los pueblos de una naturaleza más pasiva y sedentaria?

Desde cualquier punto de vista que se adopte, sea que nos contentemos con la consideración de la prosperidad, de la autoridad y de la influencia política, sea que nos elevemos a la contemplación de la grandeza intelectual, he aquí el enunciado de una verdad indiscutible: el pueblo que coloniza más es el primer y mejor pueblo, y sin no lo es hoy, lo será mañana.»
P. Leroy-Beauiieu, La colonización en los tiempos modernos, 1874.

6. La misión del hombre blanco

Lo que ahora sentimos es que nuestro dominio sobre aquellos territorios sólo puede justificarse si demostramos que aumenta la felicidad y prosperidad de los pueblos, y yo sostengo que nuestro dominio ha llevado y lleva seguridad, paz y mayor prosperidad a países que nunca habían conocido antes tales beneficios.

Al llevar a cabo esta tarea civilizadora, estamos cumpliendo lo que yo creo que es nuestra misión nacional, al tiempo que encontramos la ocasión de poner en práctica las cualidades y potencialidades que han hecho de nosotros la gran raza gobernante. No estoy afirmando que nuestro éxito haya sido total en cualquier caso, ni que nuestros métodos hayan estado fuera de cualquier reproche. Pero mantengo que casi en cualquier lugar en el que el dominio de la Reina ha sido establecido y se ha impuesto la gran Pax Británica, con ella ha llegado una mayor seguridad para la vida y la propiedad, y una mejora material de las condiciones de la mayoría de la población.
Joseph Chamberlain, Foreign and Colonial Speeches, 1897

7. Un poeta negro critica la colonización

El sol del desastre se ha levantado en occidente, abrazando los hombres y las tierras pobladas. La calamidad cristiana se ha batido sobre nosotros como un a nube de polvo.

Al principio llegaron pacíficamente, con palabras tiernas y suaves.
“Venimos a comerciar, decían, a reformar las creencias de los hombres, a echar de aquí la opresión y el robo, a vencer y barrer la corrupción. No todos adivinamos sus intenciones.

Y ahora aquí estamos. Somos sus inferiores. Ellos nos sedujeron con pequeños regalos, ellos nos dieron a comer cosas buenas… pero ahora ya han cambiado de tono… ahora nos someten a su opresión.
1875, recogido por Bouillon XIX. En: Antonio Fernández, Historia del Mundo Contemporáneo, Edit. Vicens Vives, Barcelona 1994, p. 235.

8. La Carga del Hombre Blanco (1899)

Recoge la carga del Hombre Blanco, Envía a tus mejores hijos, ve a amarrarles al exilio, a servir a tus cautivos; a esperar en el pesado yugo, ante gente errante y salvaje, tus pueblos huraños, recién apresados, Mitad diablo y mitad hijo. Recoge la carga del Hombre Blanco, Aguántala con paciencia. Oculta la amenaza del terror. Y asegúrate de mostrar orgullo; Con palabras claras y simples, Cien veces explicado, Para procurar beneficio de otro, Y de otro buscar la ganancia. Recoge la carga del Hombre Blanco, Las salvajes guerras de la paz, Colma la boca del hombre, Y pide que cese la dolencia; Y cuando tu objetivo esté más cerca. De la meta a otros destinada, Observa que la pereza. Y la locura del pagano. Acaban con todas tus esperanzas. Recoge la carga del hombre Blanco, No es gobierno fácil de reyes, Sino arduo trabajo de siervo. Y el barrendero. La historia de las cosas corrientes. No entrarás en los puertos, No pisarás los caminos, Construyéndolos con tu vida, Y señalándolos con tu muerte.
Kipling, 1899. Dedicado a EE.UU, luego de derrotar y arrebatar a España sus vestigios coloniales en el Caribe.

9. Factores de la colonización

(Según un economista francés: factores demográficos, morales, políticos y económicos)

La colonización es la fuerza expansiva de un pueblo, es su potencia de reproducción, es su dilatación y su multiplicación a través del espacio; es la sumisión del universo o de una gran parte de él a su lengua, a sus costumbres, a sus ideas y a sus leyes. Un pueblo que coloniza es un pueblo que pone las bases de su grandeza futura. Todas las fuerzas vivas de la nación colonizadora se ven acrecentadas por este desbordamiento hacia fuera de esta desbordante actividad. Desde el punto de vista material, el número de los individuos que forman la raza, aumenta en una proporción sin límites; la cantidad de recursos nuevos, de nuevos productos, de equivalentes de cambio hasta ahora desconocidos que demandan la intervención de la industria metropolitana, es inconmensurable; el campo que se abre a los capitales de las metrópolis y el dominio explotable que se ofrece a la actividad de sus ciudadanos, son infinitos. Desde el punto de vista moral e intelectual, este acrecimiento del número de las fuerzas y de las inteligencias humanas, estas condiciones diversas en las que todas estas inteligencias se encuentran situadas, modifican y diversifican la producción intelectual. ¿Quién podrá negar que la literatura, las artes y las ciencias de una raza determinada, al ser amplificadas de este modo, adquieren una pujanza que no se encuentra en otros pueblos, de naturaleza más pasiva y sedentaria?

Sea cual fuere el punto de vista en que nos situemos siempre nos encontraremos con una verdad incontestable: el pueblo que coloniza más, es el primer pueblo; y si no lo es hoy, ya lo será mañana.
Leroy Beaulieu, La Colonización. París, 1870

10. Los aborígenes africanos según el hombre blanco

El negro salvaje y bárbaro es capaz de todas las estupideces y desgraciadamente, Dios sabe el porqué, parece estar condenado en su país de origen a la salvajería y a la barbarie para siempre. Con tres semanas de trabajo tiene para garantizar su provisión de arroz, maíz, etc. Si trabajara seis meses, haría de su patria un paraíso. Pero cualquier idea de progreso y de moral no le permite darse cuenta del valor incalculable, del infinito poder del trabajo y sus leyes son sus pasiones brutales, sus apetencias feroces, los caprichos de su imaginación perturbada. El indígena vive al día, a la aventura, indiferente al mañana. Su gusto poco delicado le permite adaptarse a los que le ofrece el azar.»
A. DUBARRY. Viaje a Dahomey, 1879.

11. Carta del Rey Leopoldo de Bélgica. Bruselas, 16 de junio de 1897.

La tarea que los agentes del Estado han de cumplir en el Congo es noble y elevada. Está bajo su incumbencia la civilización del África Ecuatorial.

Cara a cara con el barbarismo primitivo, luchando contra costumbres, de miles de años de antigüedad, su deber es modificar gradualmente esas costumbres. Han de poner a la población bajo nuestras leyes, la más urgente de las cuales es, sin duda, la del trabajo.

En los países no civilizados, es necesario, creo yo, una firme autoridad para acostumbrar a los nativos a las prácticas de la que son totalmente contrarias a sus hábitos. Para ello es necesario ser al mismo tiempo, firme y paternal.»
Carta del rey LEOPOLDO II a los Agentes del Estado del Congo.

12. Idea racista de los colonizadores

1. Las analogías entre los negros y los monos son más grandes que entre los monos y los europeos.
El negro es inferior, intelectualmente, al hombre europeo. El negro sólo puede ser humanizado y civilizado por los europeos. »
J. JUNT. Sesión científica de la Sociedad Antropológica de Londres 1863.

2. La inferioridad intelectual de los negros, lejos de conferirnos el derecho de abusar de su debilidad, nos impone el deber de ayudarlos y protegerlos.»
«Negro», artículo del Grand Dictionnaire Uiversel Larousse du XIX, Sicle, 1972.

3. Sin negar que los negros se puedan civilizar, es cierto, pero, que su civilización siempre será inferior a la nuestra, porque la fuerza de la mente de aquella gente es realmente inferior. Creemos que la raza superior a cualquier otra, aquella de la que dependerá siempre el destino del mundo, es la raza blanca.
Farmochi, curso de geografía universal, 1850.

13. Convención para la construcción del canal de Panamá, 1908

«Art. 1: Los Estados Unidos garantizarán y mantendrán la independencia de la república de Panamá.

Art. 2: La república de Panamá concede a los Estados Unidos a perpetuidad el uso, la ocupación y el control de una zona de tierra y su prolongación en el mar para la construcción, mantenimiento, explotación, saneamiento y protección de dicho canal; esta zona de 10 millas se extiende sobre cinco a cada orilla…

Art. 7: La república de Panamá concede a los Estados Unidos el derecho y el poder de mantener el orden público en las ciudades de Panamá y Colón y los territorios y puertos adyacentes en el caso de que la república de Panamá no sea capaz, a juicio de los Estados Unidos, de mantenerlo.»
CHAULANGES, MANRY y SEVE: «Textes histotiques, 1871-1914. «Vol. 11. Delagrave. París. 1970, Págs. 109-.110.

14. El colonialismo analizado por un presidente africano

«La colonización tiene su faceta positiva y su faceta negativa. Por una parte, es evidente que ha favorecido el desarrollo de un proceso natural de totalización del mundo. En ese sentido, gracias a la colonización se ha ido creando, siglo tras siglo, la civilización entendida como universal. Sin embargo, por otra parte, la explotación que implica el hecho colonial, hace de un fenómeno nefasto.

En realidad, en cualquier época, la colonización ha comportado aspectos muy negativos. Basta con analizar, como ejemplo, la historia de África. (… ) Hasta mediados del siglo XIX, los árabes y europeos organizaron el comercio humano llamado «trata de negros». (… ) Se calcula que ese genocidio provocó cien millones de muertos. Yo creo que fueron doscientos millones. Se trata del genocidio más brutal de la historia. El mal causado al África negra es el terrible que jamás se haya causado a una etnia.

Y, sin embargo, insisto en el hecho de que la colonización ha comportado algo positivo en sentido de que a los pueblos africanos nos ha permitido entrar en el mundo moderno. El proceso colonizador nos ha aportado aspectos culturales que, a pesar de ser extranjeros, cabe considerar como fecundos.»

Leopoldo Sédar, presidente de Senegal. Colonialismo y neocolonialismo, Salvat, col. G.T., Nº 63, Barcelona, 1975, páginas 10-11

Publicado en HISTORIA CONTEMPORANEA, HISTORIA UNIVERSAL, Historia Universal Moderna, IMPERIALISMO, uamericas, UDLA, UDLA PEDAGOGIA EN HISTORIA, udla.cl, universidad de las americas, www.udla.cl | Etiquetado , , , | 34 comentarios

GUERRA FRÍA


Ver documentos sobre Guerra Fría

Ver bibliografía Tesis Guerra Fría

Tesis Guerra Fría en la PUCV

1.0 Guerra Fría: 8 definiciones del concepto

.1.1 El concepto Guerra Fría en la Historiografía

.1.2 La Guerra Fría y el surgimiento del nuevo orden

.1.3 La Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría

.1.4 Conferencias Aliadas y Segunda Guerra Mundial

.1.5 La Guerra Fría Abierta (desde 1945)

.1.6 Orígenes de la Guerra Fría: Análisis del telegrana largo de George Kennan

.1.7 Wiston Churchill: análisis del discurso «el telón de acero o la cortina de hierro»

.1.8 Fases de la Guerra Fría abierta

.1.9 El Plan Marshall (junio 1947)

.1.10 Informe Jdanov (septiembre 1947)

.1.11 El bloqueo de Berlín (1948-1949)

.1.12 Doctrina Truman (marzo 1947)

.1.13 La Guerra de Corea (1950-1953)

.1.14 Guerra Fría fase 2: la coexistencia pacífica (informe secreto sobre el culto a la personalidad, 1956)

.1.15 Crisis de los misiles (explicación extensa) 1.16 Crisis de los misiles (explicación breve)

.1.17 Guerra de Vietnám (Descolonización y Guerra Fría 1945-1975)

.1.18 La Guerra Fría en América Latina

.1.19 La Guerra Fría en Chile

.1.20 Carrera de armamentos y temor nuclear durante la Guerra Fría

1.21 Resolusión Vandemberg OTAN

 

Historia1Imagen
.

.

.

Publicado en GUERRA FRIA | 1 comentario