
El 19 de noviembre participé como expositora en el Seminario de Innovación en el Aula 2025, donde presenté la ponencia “Evaluar aprendizajes en tiempos de IA: Propuesta de Matriz de Autenticidad”. En esta intervención abordé cómo la presencia creciente de la inteligencia artificial está modificando la forma en que estudiantes buscan información, producen textos y resuelven tareas, lo que exige revisar los enfoques evaluativos tradicionales. Expuse que la IA no debe entenderse solo como un desafío tecnológico, sino como un elemento que transforma el ecosistema formativo y hace imprescindible asegurar pertinencia, veracidad y profundidad en los aprendizajes.
La presentación se centró en explicar la Matriz de Autenticidad, una herramienta diseñada para apoyar a comités curriculares y equipos docentes en el análisis y rediseño de evaluaciones. Esta matriz incorpora criterios como trazabilidad del proceso, uso declarado y crítico de IA, validación de información, activación del juicio humano, complejidad cognitiva y coherencia con el ejercicio profesional. El objetivo es orientar la toma de decisiones y avanzar hacia evaluaciones que no puedan ser resueltas únicamente por una herramienta digital, sino que requieran razonamiento, análisis y justificación por parte del estudiante.
Finalmente, destaqué una serie de orientaciones institucionales para avanzar de manera progresiva hacia modelos evaluativos más sólidos: declarar explícitamente el uso permitido de IA, solicitar evidencia del proceso, ajustar rúbricas, revisar tareas de alto impacto y fortalecer la alineación curricular. La reflexión que guiaba toda la ponencia fue clara: en tiempos de IA, el foco no está en prohibir tecnologías, sino en diseñar evaluaciones que resguarden el aprendizaje profundo, el juicio disciplinar y la integridad académica.





